Friday, March 12, 2004

La Ruda entre naciones

La coraza escarapelada: Monumento a un régimen que se cae a pedazos

Recordamos oportunamente el momento que nos puso a dudar de la solemnidad, en los corazones, de la inauguración del monumento al migrante, ubicado en la glorieta de la feria, al pie de la colonia Hidráulica.
Pensábamos entonces que debió ser un acto más de convocatoria, que se representase, en su anhelada democracia, del arte de los migrantes, de su presencia, de su enorme proeza resistente.
Pero no, en lugar de eso, que habría parecido cursilón a las huestes pragmáticas de Ricardo Monreal, se dio pie a la elaboración del monumento que hoy se escarapela. Con su cubierta mínima de lustre en blanco (con sus varias réplicas en material y color diverso, nació en medio del ambiente turbio del dedazo mal dado.
Así, hoy nos llama la atención cuanto le ocurre al tal monumento, que se escarapela a la vista de todos, como si fuese la pieza de mala calidad adquirida en una tienda que no admite devoluciones.
Al entrevistar la prensa local al artista obtuvo la típica “errare humanum est” y sí, lo es… pero por eso en un momentum semejante se intenta no errar, se pone de sí pasión, dedicación, exceso.
Pero para concentrarme en lo que ocurre hoy, que es llano y poco noble diré que no me causa sorpresa que el monumento al migrante comience a escarapelarse a escasos seis meses de haber sido colocado en el sitio que debió aspirar a ocupar, para la posteridad…
¿Y? Pues algunos se sienten satisfechos con la explicación de su restauración. Bien, bien… lo interesante es que a nadie sorprenda la falta de pasión que le inyecta en la defensa de su monumento el propio escultor (¿médico? ¿burócrata? ¿aspirante a arquitecto? ¿a pintor?)

Miren ustedes. De pronto recordé la entrevista que le hice a Jesús Mayagoitia cuando ocupó la sala de exposiciones múltiples del Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez. Más que una entrevista, aquello fue un viaje a las texturas, los colores, los materiales, la naturaleza. Mayagoitia se refería a cada uno de estos elementos como si fuese él su creador. La simbiosis del artista con su medio era visible, tangible, sensible… No hubo espacio de cada pieza que no nos fuera descrito con un lenguaje de tal precisión y certeza estética de modo tal que parecían salidos de sus dos manos, a cabal totalidad. En su discurso palabra como superficie, capas, profundidad, pátina, esmerilado,etceterilla, parecían segunda naturaleza. Pues bien ¿por qué recuerdo todo esto? Porque en “la entrevista” que un diario local se procuró, para abordar el tema del monumento escarapelado… se describió someramente lo ocurrido. De este modo:

“…ha sufrido daños en la coraza de una de las partes que la integran”

“La parte que se está deteriorando es el caparazón de la esfera, donde por la parte lateral se puede observar como se han ido desprendiendo pedazos de la corteza blanca que cubre el gran globo metálico…”

Como suponemos que se refieren, artista y entrevistador, a la cubierta blanca de la esfera que conforma el monumento (quiso salírseme adefesio) nos apresuramos a verificar las acepciones de las palabras coraza, caparazón y corteza. Y he aquí lo que encontramos:

Coraza
Armadura de hierro o acero, compuesta de peto y espaldar.
2. f. Protección, defensa.
3. f. blindaje (ǁ plancha para blindar).
4. f. Zool. Cubierta dura que protege el cuerpo de los reptiles quelonios, con aberturas para la cabeza, las patas y la cola. Está formada por la yuxtaposición de placas dérmicas, algunas de ellas soldadas a ciertos huesos.
5. f. ant. Parte de la montura que cubría el fuste o armazón de la silla.

Caparazón

1. m. Cubierta dura que protege el cuerpo de ciertos animales.
2. m. Cubierta que se pone al caballo que va de mano para tapar la silla y aderezo.
3. m. Cubierta de cuero con que se preserva de la lluvia a las caballerías de tiro.
4. m. Cubierta que se pone encima de algunas cosas para su defensa.
5. m. Serón que contiene el pienso y se cuelga de la cabeza de la caballería.
6. m. Esqueleto torácico del ave.


Corteza

1. f. Anat. y Biol. Parte exterior y dura de ciertos frutos y algunos alimentos; p. ej., la del limón, el pan, el queso, etc.
2. f. Anat. y Biol. Superficie de órganos animales o vegetales. Corteza renal.
Corteza de los árboles.
3. f. por antonom. Piel de cerdo frita.
4. f. Exterioridad de una cosa no material.
5. f. Rusticidad, falta de política y crianza en una persona.


~ atómica

1. f. Fís. Parte exterior del átomo, constituida por electrones distribuidos en órbitas alrededor del núcleo.


~ cerebral

1. f. Anat. Capa más superficial del cerebro, que en algunos animales superiores está constituida por la sustancia gris.


Pues bien, recordamos también que ese monumento fue hecho a las volandas, “la premura del tiempo”, declaró Díaz Rivapalacio, quien aseveró que “se trabaja de día y de noche y poniendo a la disposición los tres hornos con que cuenta el taller, para lograr a tiempo el proyecto”.

La parte que hoy se escarapela, nos fue descrita de la siguiente manera:

“En la parte baja de la obra destaca una esfera que significa la ambivalencia del mundo, pero también el conocimiento del universo hacia donde irá la persona.
Los tobillos representan las raíces del que se va; lo que derrama de su tierra, como son sus tradiciones, cocina y lenguaje.
Y los brazos laterales que tienen la significancia del despliegue de los horizontes, es decir, el lugar a donde decide ir”.


Díaz Rivapalacio no escatimó en hacer notar que le pareció poca la paga: “…en principio, la obra se pensaba en bronce y concreto blanco”, pero el costo era alto y no había muchos patrocinadores, por tanto, “…hubo que sujetarse a un modesto presupuesto y se decidió la lámina de acero, “que de ninguna manera demeritará la calidad de la obra”.

escarapelar

(Etim. disc.).

1. intr. Dicho de dos o más personas: Reñir, trabar cuestiones o disputas y contiendas. Se usa principalmente hablando de las riñas que arman las mujeres. U. t. c. prnl.
2. intr. Col., C. Rica, Méx. y Ven. Descascarar, desconchar. U. t. c. prnl.
3. intr. Col. ajar (ǁ manosear).

4. prnl. Méx. y Perú. Dicho de una persona: Ponérsele carne de gallina.
descarapelar.



La glorieta del paisano. NO sé qué me causó más horror, Ruda, si el desplante que agregó al historial de Zacatecas el más feo de sus menumentos (familiar para monumentos) –porque hay que reconocer que al lado del que se inauguró el 9 de septiembre en Tres Cruces, pues el tristemente célebre obelisco zacatecano pasa a segundos términos en el rubro, para la historia- o el verlo a éste en las reproducciones o clones que figuraron para la fotografía de ese día… como los soldaditos de un paquete de juguetes hasbro o lego. Entre la concurrencia no faltaron los comentarios divertidos como ése que prometió que ya se sabe de buena fuente que una galería local piensa comercializar el monumento haciendo aretes, collares, minimuestras de escritorio, pisapapeles, mancuernillas, fistoles, cubreplumas, etceterilla.

Tampoco faltó el chistoso que aseguró que se vendieron a Fuad los derechos para elaborar un mantelillo que lucirá en La Acrópolis, con las coordenadas del nuevo monumento, de su autor, Javier Díaz Rivapalacio, y de las peripecias sobrellevadas para llevar a término tan magno proyecto. Y hasta se dijo que Sanborn´s Zacatecas consideraba ya la adopción del diseño en el lugar donde lucen los tecolotitos de la empresa y de su consecuente reproducción en tasas, vasos, ceniceros, menús, etceterilla.

El gobernador del estado Ricardo Monreal Ávila se valió del momento para, a tono de brabuconada maestra, hacer un llamado en la defensa del migrante, claro, fuera de Zacatecas, aunque dentro sea todavía víctima de vejaciones insólitas, desde anuncios espectaculares que lo llaman a no tirar basura, como el que luce a la entrada de Jerez, o que el alcalde de Zacatecas declare sin ambages que “gracias a Dios” en Zacatecas capital no hay migrantes.

Ojalá que igual que los voceros gubernamentales que imagina Monreal que levantarán protestas constantes en defensa de los migrantes, allende las fronteras, tengan en cuenta la defensa de los migrantes y sus familias al interior de Zacatecas, digo, por aquello de que se les confiscan sus autos, se les acosa a mordidas, se les malmodea y discrimina y, claro, se les usa al gusto de acuerdo a los vientos políticos nombrándolos al garete cuando no se sabe, bien a bien, si son diez o cuarenta o cincuenta o equis los clubes zacatecanos en EEUU o si la eufemísticamente llamada representación de Zacatecas por allá tiene o no fuero para hacer de las suyas y prometer lo que no habrá de cumplir.

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¿Será en esta vena que anunció el titular del ejecutivo zacatecano que “conformará” –de a decreto y dedazo- la “Confederación de Zacatecanos Ausentes” –¡uuuy!- “integrada por quienes radican a [sic] las diferentes ciudades del país a fin de generar una gran fuerza y estrechar los lazos de unidad y solidaridad entre quienes nacieron en esta tierra generosa”.

Y escuchó Ricardo Monreal, como lo oyes, sin que se le moviera una sola pestaña, que Zacatecas “se mantiene a la vanguardia en su política de atención al migrante toda vez que ha comenzado a reconocer y continúa apoyando para que cada paisano originario de esta tierra cuente con la garantía de hacer valer sus derechos políticos y se genere un clima de certidumbre para salvaguardar sus derechos humanos”.

Ni una pestaña, Ruda, ya no digas la vergüenza de saber, a ciencia cierta para sí, que todavía no decide para qué lado se inclina su voto ¿será veto? Porque la ley migrante o la de equidad de género, no rebasarán en su lista de prioridades la de complacer a quienes él piensa, en sus guajiros sueños, que habrán de llevarlo a la presidencia de la república (y aquí echo mano de mis acostumbrados puntos suspensivos… ni modo)

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Y a la hora del discurso para la posteridad: El reverendo pepino entró de la mano del reverendo rábano...

La contradicción se les abultó en el discurso a los más enterados, pues si bien Tomás Torres, el elocuente y hoy empoderado Tomás, pregonó que el monumento en cuestión es “producto del esfuerzo y la voluntad de los poderes del estado por reconocer a quienes son originarios de esta tierra y por condiciones distintas se han visto obligados a buscar mejores alternativas de vida”, el autor de la obra magna lanzó en tono amargo su “...agradecimiento sincero para quienes nos dieron con la puerta en la cara porque ello adelanta el coraje de seguir adelante [sic], aunque ya luego recordó a aquellos sin cuyo “apoyo, ayuda y buena voluntad” hubiese sido posible “la construcción de esta escultura”.
Peculiar decisión tomó quien además declaró, en fechas recientes, acomodarse en fama inmediatamente después de Manuel Felguérez y Juan Manuel de la Rosa, al decidir “no firmar la obra porque el esfuerzo y trabajo es de muchas personas, como del arquitecto [Héctor] Castanedo y toda su gente de obras públicas, más una lista significativa de individuos que, suponemos, no le dieron con la puerta en la cara. Y bueno.

Nos aclararán el tiempo y las buenas fuentes si la obra fue resultado de los poderes del estado (a riesgo de errar suponemos que esos son el ejecutivo, el legislativo y el judicial) o de varios cuates, a saber Héctor, el de obras, Ricardo Monreal, el de fresnillo, el del taller de Guadalajara, más los que sumen sus esfuerzos a la producción atropellada de esta magno monumento y clones respectivos.

No entendimos si el anonimato no es otra cosa que un por si acaso, para cuando comience la población a renegar de tan tremenda bola que verán, a diario, al ir y venir de las colonias.

¡Curioso balance asume el sexenio de Monreal! Destruyó la escultura de Francisco Zúñiga, de la que cualquier ciudad del planeta se sentiría orgullosa y engrandeció el ambiente, asegún, de puentes pacotudos, como el que colocó a la altura de Bernárdez en el bulevar y distribuidores viales como el que hoy da franco paso a la capital barroca.

¡Ver para creer! No podemos imaginar peor atropello… bueno, que a algún gobernante francés se le ocurriera mover dos pies a la derecha la plaza de La Concorde o que al gobierno de la ciudad de México se le ocurriese mudar de sitio, para su protección, al ángel de la independencia. Esperemos que los destrozos del sexenio no arrecien durante el año restante del monrealato, en donde, a falta de reflector, nuestros amigos monrealanes intentarán de todo para llamar la atención…

Tuesday, February 10, 2004

Diccionario de monrealismos

Procedentes de aquel MONREALcionario que produjera con los dineros del pueblo zacatecano la fundadora de Epicentro 2006

Periodismo cultural: Ejercicio del periodismo de alabanza a todo cuanto presenten las autoridades vinculadas a la cultura.

Lo mejor del festival cultural: Lo menos malo, lo menos trillado y claro, Arista 5.

Festival Cultural Zacatecas 2004: Ven a codearte con lo mejor de la televisión. ¿Niurka? ¿Temerarios? ¿Priscilla y sus balas de plata? Te lo traemos al teatro Fernando Calderón, con el sello de tu gobierno favorito. Vota, vota, por Amalia García Medina (mano derecha –gracias a la medicina biónica- de Ricardo Monreal Avila)


Receta para el buen humor: María Bonita en voz de Caetano Veloso.

…Y dejar de esperar que Niurka Marcos sea feliz con Bobby Larios…
Que ganemos el oscar por la mejor telenovela…
Que la boda Ascárraga-Fastlicht aparezca en todas las revistas de moda en el mundo…
Que Carmen Salinas decide filmar una versión de Aventurera en el Quinta Real de Zacatecas, con el gobernador Ricardo Monreal y Miguel Alonso de protagonistas, para luego postularlos, ipso facto para secretario de Naciones Unidas y para embajador de México en Estados Unidos, caso contario ambos devendrán el ejecutivo número uno de la Coca Cola y de las empresas Walmart y Oxxo, respectivamente o viceversa…
Y una noche de copas con Omara Portuondo de música de fondo…
Y un festival sin Oscar Chávez, aunque se le haga homenaje y se le dé llave de oro a la banda El Recodo o a Tony Aguilar… mejor así, ¡¡¡qué ideota!!!!!
Que la gente apruebe la proyección de La pasión de Cristo estilo Mel Gibson… que además de controversial está demasiado gráfica… al estilo de Halloween y, ciertamente, no apta para cardiacos.


Los adeudos emotivos y morales de Ricardo Monreal Avila

Ya se acerca que vuela el día de los adioses y los reacomodos de vida. Así que sugerimos al don mayor que habrá de despedirse estrechando manos y extendiendo cheques a todos aquellos que formaron parte de su chalanería algunas sugerencias de enmienda…

Como recetan la psicología posmoderna y la terapia autogestiva que escriba una carta este gobernador deudor de sus amigos para que lo perdonen.

1. Por haber sido ingrato y no reconocer en la amistad la fuente ineludible de todos los dones que en esta vida disfrutamos.
2. Por haber encumbrado a algunos cuyo vínculo con él no eran los de la amistad sino los del interés mezquino de cualquiera de las partes involucradas.
3. Por haber humillado a todos, absolutamente a todos, los que lo rozaron de una u otra manera.
4. Por no haber escuchado los consejos de ninguno a los que dijo, en la víspera de su asunción, que le aclararan siempre, a cabal sinceridad, lo que pensaban de él.
5. Por haber jurado el nombre del Santo Niño de Atocha en vano, varias veces.
6. Por haber desprestigiado con pretensiones mundanas el buen prestigio del niñito milagroso que a tantos ha aliviado de sus dolores físicos y espirituales.
7. Por tanta nube que no bombardeó.
8. Por que no supo defender el precio del frijol, ni el precio de ninguno de los productos del campo, ni menos los derechos de los migrantes de California ni de ningún estado del país vecino, así fuese como perro, o como gobernador, en español o en inglés que tan bien domina, con el acento de Oxford.
9. Por las plazas que no abrió Walmart o Mc Donalds a quienes invitó mediante la inversión de los impuestos de la ciudadanía zacatecana.
10. Por haber gobernado de lejos, como dicen que fracasan los amores, las recetas de cocina y las ondas telefónicas, vía satélite.


Y de aquí para adelante, pues a sufrir los pareceres de todos esos perredistas o petistas/priístas o panistas que prometan y prometan y prometan… digo, porque así parece que habrán de gobernarnos… ad infinitum…

Ay nos… en la siguiente andanada de remedios y buenos consejos…

Saturday, January 31, 2004

Mal de muchos, consuelo de buenos cristianos

Pobre, lo que se llama pobre, no es…
Para consuelo de sus noches de carencias


Y terminó el 2003. Qué rápido avanzamos hacia un nuevo período de elecciones… o será que desde que el PRI, ese vejestorio que todos conocimos como “el partido en el poder”, perdió la presidencia de la república, los tiempos electorales tienden a expandirse.

Pues bien, pedimos disculpas por el receso largo, largo, de después de Navidad. No andábamos de compras, aunque “las compras” sean en la mente de muchos la actividad más preponderante de la vida en EEUU. Tampoco trabajamos. No, no, no. Estuvimos participando en una convención de especialistas en lenguas y literaturas, evento anual que este año tuvo por sede a San Diego, California, y viajando, algo que en esta época se ha vuelto mucho más que una aventura.

Nos complació sobremanera visitar Ensenada, esa ciudad preciosa llamada “la cenicienta” del Pacífico. Desconocemos por qué le pusieron ese nombre, pero les reportamos que esa que fuera el último paraje, donde cayera, extenuado, el caballo blanco, el del corrido, es ahora una ciudad en pleno apogeo económico. Próspera, llena de vida, con el turismo a la alta y un aire internacional que se antoja. Habrá qué averiguar cuál fue la fórmula, pues Ensenada solía ser un puerto más bien solón, al que una mega huelga de estibadores modificó su historia, por allá por los inicios de los ochenta, para luego convertirla en el bastión del panismo a la Baja California. Hoy, próspera a más no poder, invita un mejor turismo, se complace en la tertulia callejera y posee restaurantes y hoteles que ni la costa azul envidiaría, con ese mar entre salvaje y misterioso que la vuelve “una perla”, envidiable. Algo que nos gustó muchísimo es que el antiguo casino aloja hoy talleres literarios, actividades culturales, cursos comunitarios. Precioso giro para un edificio que lucía, soberbio, pero abandonado.

Pero bueno, salvada la explicación del silencio de La Ruda, lo que ciertos lectores se apresuraron a creer que se trataba del fin de esta columna, reiniciamos nuestros comentarios acerca de lo visto y vivido. Lo insólito ocupará nuestro interés, claro, aunque en nuestro país lo insólito pase por ordinario, salvo que se lo vea en comparación con sitios menos propensos a eso de las realidades abigarradas…

La caída de Vicente Fox

Dale, dale, dale. Con el aire mensorrón que asume cuando le entra al ponche y a los tamales, Fox, cuyo espíritu me recuerda cierta fuereñez que lo hace distinguirse entre la mexicaniza, se lanzó a la piñata. No sabemos qué quería hacer, la toma no fue tan buena, pero, sin más, fue a dar al suelo, con todo y todo. Lo tumbaron los niños, dijo la prensa. ¿Será? El caso es que pasará a la historia por esa caída monumental transmitida varias veces, por toda la república y el país de al lado.
No hay de qué avergonzarse. Las caídas son parte de la cotidianidad. En una ocasión a nosotros nos tocó escribir sobre eso y recabamos caídas célebres, como la de Scarlett Ohara en Lo que el viento se llevó, donde luego de forcejear con Clark Gable, Vivian Leigh rodó por tremenda escalinata. No se trataba de una caída menor, por el contrario, simbolizaba, en la novela y en la cinta, el fin de la casta sureña de los Estados Unidos durante la guerra civil.

En las novelas del diecinueve, antecesoras de los melodramas televisivos, las caídas eran muy utilizadas. El tropezón de la mala suele todavía servir de recurso moralista, castigo de sus fechorías. Y en el teatro, el actor Richard Burton, cayó en una ocasión alcoholizado en el escenario, fuera de libreto y para sorpresa del público, mientras representaba a un protagónico de Shakespeare. Pasado el segundo inesperado del percance, continuó tan naturalmente con su parlamento, ovacionado como el mejor.

Inolvidables palabras dichas a propósito de caídas glamorosas y célebres han pasado a la historia. Rosaura, protagonista de La vida es sueño, de Calderón de la Barca, luego de caerse del caballo en la primera escena, se incorpora, enojada y digna, para increparlo... "Hipógrifo violento que corriste parejas con el viento, a dónde me has llevado, rayo sin llama, pájaro sin matiz, pez sin escama y bruto sin instinto natural...”

Y en las Brujas de Salem, de Arthur Miller, cuando John Proctor empuja a Abigail Williams, ella se recupera y apuntándolo le dice : "Que dura es
la mascara cuando cae, pero cae; no te preocupes John Proctor que yo te
salvaré mañana; de ti mismo te salvaré mañana".
Usted, todos nosotros, por si acaso, debemos llevar un par de líneas preparadas a la hora de caer, cosa de que nos vengan oportunas, sobre todo si el reflector nos llegase a sorprender en medio de tan mundano y embarazoso menester…
Algo así como aquello de Chayito Valdés:

“en las altas y bajas de la vida a ti te tocará caer más hondo, la suerte te depara una sola caída, una sola nomás, pero hasta el fondo.”


El traspiés de Ricardo Monreal…

Demás está decir que no es lo mismo caer que meter la pata o dar un mal paso, como se dice por ahí… Y es que el gobernador de Zacatecas vivió la coincidencia desafortunada de dar traspiés metafórico y real. El metafórico, no lo mencionamos, no sea que se le despierten los idus de enero… el real fue que metió la pata en algún sitio medio disparejo, con las consecuencias difundidas por la prensa. Los mal pensados de por allá se apresuraron a comentar que el traspiés se debió a la muina que le produjo el cambio de planes que “le impusieron” o “le dictaron” desde las alturas. Y, mire lo que son las cosas, por acá nos preguntamos qué alturas aquellas o qué bajezas éstas, como se quiera, que todavía existen las mancuernas, los enroques, los enjuagues, las transas. Pues sí. La amistad, como que se dejó de lado a la hora de ambicionar, o así se lo ve desde afuera. El caso es que ahora está a la cabeza una mujer y que eso tiene a muchos, por lo menos del gremio, algo disgustados. Y todo puesto junto, pues queda simbolizado en el famoso traspiés… en el que la rodilla (le metieron rodilla) sufrió… y pues La Férula (suena a La Magdalena) es testimonio.

Qué no quede huella…

Los tiempos han cambiado. Y vaya que han cambiado. Últimamente, pasar desapercibido u ocultarse, como que no se da con facilidad. Pues y ahora vamos a ver que todo el que entre a los Estados Unidos dejará sus huellas y la instantánea de su rostro en los archivos de las autoridades migratorias. Algunos se apresuraron a decir “el que nada debe, nada teme…” y siguen nomás, igual de campantes. Otros, ya han recurrido al retoque necesario, para pasar a la posteridad de los impresos guapetones y bien peinaditos. Y sabio es ese dicho, en verdad, que por si acaso repetimos aquí… “el que nada debe, nada teme”. Pero sucede que ahora quedará en evidencia que a la clase política mexicana ese dicho no le acomoda tan bien, tan bien… Ahora sí, nada de dobles identidades, o de viajecitos relámpagos sin permiso del congreso… ¿o no?

Pero ninguna de estas trivialidades debería preocuparnos. Lo que debería de preocuparnos de verdad es el respeto irrestricto a los derechos humanos. Y cuando hablamos de derechos humanos no nos referimos a los derechos de Francisco Valerio o de Rogelio Cárdenas… sino de la clase humana, de los habitantes todos de este planeta, aunque entre ellos parezca que luchamos también por los derechos humanos de algunos diputados y de algunos funcionarios públicos o hasta de los comerciantes de Dr. Hierro o de la Avenida Hidalgo.

La asunción de Amalia

No se trata de una nueva figura de adoración religiosa. Nos referimos a la futura campaña y potencial asunción de Amalia García Medina al cargo de gobernadora del estado de Zacatecas. Esto ha causado gran molestia entre algunos del gremio periodístico, subrayamos. Y no encontramos otra razón que la de que esta buena mujer que aspira a la máxima silla de su estado natal ha sido considerada por algunos “fuereña” y “mujer”, ambos agravantes expuestos con denuedo por los comentaristas que dan en llamarse líderes de opinión.

Pues bien, en defensa de “la candidata” creemos que si nació en Zacatecas, es zacatecana. El derecho a la ciudadanía de un estado en particular no podría reclamarse de otro modo, salvo en aquellos casos en que se ha llevado a cabo una “naturalización” formal o adopción de la ciudadanía mediante aprobación de la legislatura local. Todo esto parece interesante, considerando que en México es la constitución la que rige la ciudadanía y que ninguna otra ley podría neutralizar o mermar un derecho otorgado por la carta magna. Aunque, sí, reglas de residencia, pueda haber, o de alguna consideración que intervenga en el desempeño de cargos políticos. ¡Interesante! Pero volviendo a Amalia, pues no es la única zacatecana que ha residido en el DF, ni se trata de su carrera política una que tenga más o menos rasgos de centralización o de tradición de desarraigo que la de otros a quienes se defiende mediante un localismo que en ellos resulta más bien artificial.
Pues así ocurre con los emigrantes. Amalia conocerá en carne propia lo que siente un emigrante, movido a partir por la pobreza, cuando se le considera “fuereño” en tierra propia. Ojalá que el proceso le sea provechoso y, sobre todo, educativo.

Nuestras palomas mensajeras

Salieron en varias direcciones y nos trajeron chismes de toda índole que nosotros compartimos mientras nos bebemos la rosca de reyes y el chocolatito de la abuelita, que hasta por acá lo hay. Pues nos comentaron que se acomoda para reinar en el ámbito de la cultura una doña que de la mano de su Romeo, acabará por destruir Zacatecas. No exageramos. Tal vez para muchos lo de la ciudadela del arte sonó a proyecto seductor. Nosotros los alertamos pues, bajo esa rúbrica calenturienta, la cultura se ha convertido en un desfile monocromo de improvisados y novatos que a todo le hacen. Hoy pintan, mañana montan galería, pasado construyen una escultura monumental en la Plaza de Armas y ya luego están listos para museo propio. Y ojo, que el estilo aprendido es el de dispendiar asfalto. Tal vez así la patria personal se hace gordita, porque así llaman a sus cochinitos estos cínicos amantes de los dineros del pueblo: “patria”. ¿Los ha oído? “Está pobre la patria…” “Anda triste la patria…” “Qué desolada está la patria…”

Pero si nos parece que estuvimos presentes en esa fiesta donde se discutieron los futuros culturales del estado cuya capital es orgullosamente patrimonio de la humanidad, porque, ahora sí, la escultura de Zúñiga se va para el parque, aunque se oponga toda la ciudadanía, de dentro y de fuera de Zacatecas. “Salú, compadre”.

Y hasta ahí con la cultura, aunque también sea cultura la Universidad. Porque no nos podemos despedir sin desear que la contienda por la rectoría se haga de manera más civilizada que la anterior y, sobre todo, que no se imponga a nadie, no vaya a ser que como en aquella última ocasión que tan vívidamente recordamos, haya una marioneta y varios contendientes, que tan sólo se presentaron para hacer montón y luego, al final, proponer que dizque a un candidato de unidad. Que no nos vengan con que para ser rector lo único que se requiere es ser pasante de prepa… Digo, por aquello de que va a haber por ahí varios políticos desempleados o en vísperas de desempleo a quienes les gustaría contender, con el apoyo de sus padrinos y madrinazas políticas, por la grande de la academia zacatecana.

El jabón del perro agradecido

Pensé que era cosa de mis tiempos, eso de reclamar agradecimiento y de achacárselo a los perros o a quienes, en calidad de perros, se acercasen alguna vez a nuestra puerta. Pues sí. Así es. En eso de la amistad los contratos sustituirán la afección instintiva o el deleite momentáneo del buen convivir. De ahora en adelante, amigos y amigas de todos los ámbitos sociales extenderán a los suyos contrato sujeto a ley o, como se dice por allá por Fresnillo y zonas conurbadas aledañas, generador de jurisprudencia.

¡Te lo digo tú mi amigo, entiéndelo tú mi amante!

Otro momento de beligerancia que se dio en la ciudad de Zacatecas, con todo y que la paz y las fiestas fueron el tema de la profusa y extravagante iluminación propiciada por el juvenil y jovial alcalde de la capital de la plata, cuando la diputada Guadalupe Hernández irrumpió agresiva en el cubículo u oficina de su colega de la representación popular, Leoncio Miramontes.
El juicio de la prensa no fue tan tajante como descriptivo. Casi nos creímos testigos del impasse en el que la dama, iracunda y fuera de control, arremetió a golpes contra el controlado señor, que después no tuvo más que lágrimas de frustración y coraje reprimido al dirigirse al resto de su colegancia con tan penoso incidente.

¿Y la colegancia..?

Insensible a los avatares de dos de sus compañeros de legislatura, les requirió, así se estila por acá, que no llevasen sus asuntos privados a tan supremo foro.
Pero resulta que no nos queda claro de qué modo el que estos dos funcionarios públicos diriman a golpes sus discrepancias, políticas o no, es asunto privado y no público…
Pero debe ser que pertenecemos a la ciudadanía de los metiches, los entrometidos, los indiscretos, los que quieren saber a dónde van los fondos y por qué el gobernador del estado, cacique entre caciques, dobla las manos cuando es llamado a México, reconvenido porque se extralimita en su poder partidista… Por ahí alguien dejó caer la línea ya muy trillada de que tiene miedo de que revivan aquel viejo cuento (mito, diría un cardenal) del poder y el narcotráfico. Pero no, estoy segura de que difaman a tan distinguido caballero de la orden de la masonería superior… Ah y por cierto… no me refiero a Ricardo Monreal Avila, sino más bien a un gobernador de otros tiempos, los míos, aquellos en los que se decía que no había democracia…

El sesgo machista

Llama sobremanera la atención el sesgo machista de ésta, nos referimos a la escaramuza que involucró a los arriba citados, y otras noticias difundidas en todos los medios. En general, las mujeres son citadas cual hijas de la mala crianza, marrulleras, valentonas, atrevidas. Los caballeros, en cambio, jamás se salen fuera de control y cuando lo hacen, lo hacen con pulcritud, dignos de un cuadro de Rendir o de Brueghel, en tercera dimensión.

Sugerimos a la directora de Instituto de la Mujer Zacatecana- INMUZA, cuyo nombre en verdad no nos hemos aprendido, que de clases efectivas a todos esos líderes de opinión cuyo sentido de la equidad entre los géneros se representa en esa objetivación que hacen de la mujer, en los medios que luego quieren dárselas de muy progres… No sería mala idea que acuda a sus talleres también el gobernador del estado, a quien a menudo le dan sus lapsus machistas… digo por aquello de que piensa seguir por la ruta de la política.

¡Mátalas!

No nos parece justo que condenen a Eminem por racista y no a Alejandro Fernández y a toda la tradición del charro y de la canción ranchera, por machista. Ay ustedes disculpen…