Thursday, March 15, 2007

El respeto al sexenio ajeno


Increíble que esta frase, dicha a manera de exceso, cayese entre el palabrerío, al garete.
No sorprende ya la frase como quién la profirió, con nada extraña falta de delicadeza y desde Venezuela (¿de paseo con fondos propios?) No fue, justo, uno de 32 goberes chulones que en nuestro país operan cual si fuesen emperadores. ¡Mmmmmm! ¿Fue acaso un chalanillo de Calderón? ¿Wrong, again, se trata del siniestro hombre orquesta de nuestro otro presidente? ¡Aciertas esta vez! Tan peculiar y original fanrarrón juarista es el senador en rebeldía, Richard Corazón Operador (aka Ricardo Monreal Primero), quien se encontraba en la tierra de Hugo Chávez cuando lo sorprendió la acusación explícita de que ya obraba en lo oscurito para imponer candidatos en su tierra zacatecana.

¿Y no se revolcaría en su tumba Juárez, de oir equiparado su pensamiento a estos ejemplares del puro exceso; citado hasta la saciedad, ya por la izquierda, ya por la derecha?

Y creo que nada hemos escuchado todavía, pues sigue la mata dando en vil compulsión citativa...

El respeto al sexenio ajeno
El respeto al Zócalo ajeno
El respeto al changarro ajeno
El respeto al recinto ajeno
El respeto al contingente ajeno
Etceterilla, etceterón

Te lo digo tú mi Amalia, entiéndelo tú mi Cárdenas...

Y pasando a otra cosa... tocó turno a la austeridad y modo llano con que se condujo el presidente recién investido durante la visita fugaz, que no por eso menos intensa y violenta, del persidente Jorge Buch (con todo y golpeadito yuca). Pasamos de a porrazo de los vestidos de Martha, que baratitos, nos costabaron lumbre... a la camisa simple y llana de doña Margarita.

Ojo, que lo de esta camisa no es metáfora... por más que semajanza sí la haya con aquel cuento ingeniosísimo de Ricardo Palma. En la trama de Palma, Margarita Pareja, por el orgullo desmedido de su enamorado que se negó a ser visto con desdén por sus futuros suegros, se vio obliagda a ir con tan solo una camisa al matrimonio. En igual vena, la paraja presidencial lució en mangas de camisa, literalmente. Esperemos que no resulte que ocultos tras los bieses y las costuras, con el humor Palmiano, vayan las riquezas y los aires de esta doña recién estrenadita en las mieles del poder.

Yo, por si acaso, alerta vivo de aquellos que disimulan, pues bien dicen las consejas que el que de alardes anda, no tiene lo que parece... Lo contario será verdad, también, y por lo tanto inquietantísimo. En verdad os digo que no ha lugar a tanta sencillez...

De sencillos ya hubo en el gris pavimento de la historia.
Sencillos y disimulados fueron Robespierre, Stalin y ese célebre quasi diabólico de
Fidel Velázquez, a quien me refiero más al detalle por estar cerca de casa. Tenía este líder cupular obrero tantos trajes grises como días tenía un año, aunque de corte, talle y color identiquísimos, de modo que pareciese sencillo y de modesto vestir...

Muchos, no obstante mis reparos, me dirán, y con razón, que son mejores sencillez y austeridad que dispendio y despilfarro... Y yo replico, sin saber muy bien si acierto: "Ni tanto que queme a la santa, ni tanto que no la alumbre."

"Zacatecas, que tantos millones expulsa al extranjero"

Les cuento que me sorprendió la inexperiencia de uno de esos dotadísimos economistas llevados de este lado a corregir los rumbos de la patria... En su discurso probo de inicios de sexenio el calificadísimo funcionario, entrevistado a propósito del campo y del futuro levantamiento de aranceles que dará al traste con cualquier cultivo pertinaz que hubiese sobrevivido a la importación de productos en polvo o en lata... , se refirió a Zacatecas como "expulsor de millones de trabajadores".

Y, mire usted, no es por ser puntillosa, pero un estado de un millón y pico, toda vez que haya sabido el experto que por lo menos otro millón anda en diáspora... difícilmente puede expulsar millones (en plural). Mejor habría quedado este grupi del Neoliberalismo de echarle una mirada al censo, o de aplicar sus más básicas nociones matemáticas a la tierra de Ramón López Velarde, para no salir con semejante (de tan imprecisa) batea.

Ah y qué me dice de la célebre aportación presidencial de que "más vale un kilómetro de carretera en Zacatecas que 100 kilómetros de muro en Texas o Arizona." ¡Mire que venir a poner en el mapa excelso del discurso presidencial al olvidadísimo escenario de Los de abajo!
¿Punto, lo que se llama punto, para Calderón?

Que de milloncejo en mil mal colocados en el mapa danzaron los votos y casillas que faltaron... Ya me parece que oigo nuevo cantadito: ¡millón por millón, remesa por remesa...!

En verdad que prefiero a los de políticos de antes -si por antes entendemos a los que precedieron al neoliberalismo o de los tiempos del ya difunto José López Portillo- a estos de hoy, con brochetazo de Wikipedia, olvidadiza y superficial.

Para cuando lleguemos a este punto ¿muerto? Les pediré, de volada, un favorcito: Mándenme sus citas de Juárez a concurso. Ya no las de lo ajeno y lo pacífico... sino unas nuevas para que rolen por los próximos seis años, de gobierno a gobierno, de domingo a domingo y de banqueta a banqueta... Aquí dejo, en lista abierta, las que yo me digné arrancarle al mar del olvido internáutico:
“Malditos aquellos que con su palabra defienden al pueblo, pero que con sus
hechos lo traicionan y lo lastiman”.


"Los grandes hombres, en el verdadero sentido de la palabra, nunca han sido
indiferentes a los derechos o ciegos hacia las necesidades de los
indefensos”.

(No se peléen por ser originales-ni tampoco repitan-, recuerden que para todos alcanza...)

Broche di oro en el cinto pitiado... o manque nomás sea di plata

(pero salido del granado recetario de nuestra estelar curanderita acaponetense)

Vayan a manera de limpia con incienso y un par de ramitos de muérdago estas muy sabias palabras, producto de la pepena que me tocó por la ruta de apartar momentáneamente a todas esas yerbas venenosas e irritantes que suelen crecer por allá por el trópico...
"No me he muerto, pero he renacido varias veces"
Yolanda Luera, curandera de las almas de Loreto, Baja California Sur.
"El infierno es el otro"
Jean Paul Sartre, vía mi filósofo de cabecera, David Muñoz.
"Tanto espacio y coincidir"
Alberto Escobar, en voz de Lupe y, otra vez, la coincidencia feliz con la Luera que decidió por fin, dejar de ser la personaje que por años se quiso dar a esperar sentada.

No deje de venir a surtirse en nuestro peculiar recetario de chiqueadores, infusiones, cataplasmas y sahumerios para sanar las aguas, el ambiente y los malos pensamientos...




Monday, January 01, 2007

¡Ay mis títulos!

No critiques en los demás lo que no estés dispuesto a criticar en ti... (De las certeras consejas)

Mucho es el resquemor que genera el tener o no tener títulos. Por eso, Ruda, me propuse este fin de año sacar el mío del clóset, desenpolvarlo y ponerlo en un marco cuyo valor, con mucho, excede cualquier pretensión de quien no quiera ver lo que a la vista he puesto, para miradas curiosas.

Un detalle olvidé... de títulos está pavimentado el camino al infierno... aquí y en México. ¿O no?

Así que yo a menudo reconvierto el mío, en las profundidades más sensibles de mi espíritu... en lo que es, un pedazo de papel que simboliza nuestra pertenencia al club restringido de una décima de uno por ciento de la población de mi país de residencia (tengo miedo de explorar las estadísticas de México entre las sagradísimas esferas del Sistema Nacional de Investigadores).

Y ahora a los títulos ajenos

El primer título que quiero ensalzar es el del miembro proveedor de la pareja real. Cierto es que estudiaron ambos, profe y alumna, eso nadie lo duda. Pero las precisiones no estarían de más, a buen tiempo. La información vigente con respecto al varón de esa pareja que hoy nos llama es la siguiente:

"Es abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho con maestría en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, y en Administración Pública por la Universidad de Harvard."
(Página electrónica del Gobierno de México)

Y bueno, aquí el título (en singular) se nos convierte en tres: Uno, el de derecho, que supongo que incluye cuatro o cinco años de licenciatura en la materia (como se estila en México y a diferencia de los 10 que requiere el ingreso a la barra de abogados en EEUU). El segundo de Economía en el ITAM, a nivel de mastría (no sabemos si concluso). El tercero, el más impresionante, viene de Harvard, de la escuela de Administración Pública John F. Kennedy.

Investigué el tercero, al azar. El que habría cursado nuestro primo mandatario se trata de un programa de estudios pensado para captar a los especialistas en diversos campos que hayan trabajado lejos de una universidad por muchos años, entre 7 y 15, de ahí su título "Mid-Career". Consiste en un año de estudios que culmina con un certificado.

Otras maestrías, de más valor académico, aunque no sean de Harvard, incluyen programas formales de estudio y una tesis publicada por la misma universidad. Su duración, poco atractiva para los políticos mexicanos, dos a cuatro años. La del señor Calderón no es de largo aliento, sino la anual, de cursos seminarios en políticas y asuntos internacionales.

Sin embargo y para dar crédito a Felipe diremos que el Harvard Crimson, periódico de la escuela de Administración Pública John F. Kennedy dedicó una notita a su egresado, aclarando estos datos que aquí enuncio y congratulándose del número de influyentes egresados de la misma institución como Ellen Johnson-Sirleaf, primera mujer presidente de Liberia, o Álvaro Uribe Vélez, de Colombia.

Una por el palmarés del buen Calderón... Bon Saint!

Lo que esperamos los mexicanos más comúnes y corrientes es que en el año que pasó en Harvard haya aprendido Felipe un poco de la lógica humanista que llega a colarse por entre esos elitistas medios y que su actitud para con la patria de Juárez, sea más eficiente que cínica y más humana que la de los colegas de su alma mater estadounidense que hoy ocupan los altos rangos de la administración pública...

Interesante mezcla estudiantil la de la escuela John F. Kennedy, tributo al presidente asesinado. Me llama la atención, sobre todo, la combinación de personalidades que incluye a la presidenta de Liberia, al hoy presidente de México, ayer presidente del PAN etceterilla, etceterón... Diversidad y sentido no siempre van de la mano. Esperemos que las banderas y colores del presidente de México no dejen de ser, nunca, el verde, el blanco y el colorado... Ivy!!!!!!!!!!

Soooo beeee iiiiit!!!!!!

Mi consejo para el 2007

Revisad todos vuestro palmarés, aunque sea de pasada. No sea que se malinterpreten sus logros o que otros vean la paja que obra, de segurito, en vuestro pispireto ojillo.

Así las páginas de los gobiernos federal y estatal deberán de propugnar por no ensalzar o elogiar de más el palmarés de nuestros preciosones y preciosonas goberes...

Las compras de diciembre

Uno pensaría que el país que expulsó tres millones de migrantes, a razón de mil trabajadores por día, vive una crisis tan profunda que se le nota en el semblante... al día-día...

Pero no. El contrario, sin embargo, descontrola, aunque no sorprende. Pues hasta parecería que aumenta el poder adquisitivo de algunos mexicanos, al punto que, comparados con sus contrapartes, todavía van de gane.

Acudí con mi hija a una de esas arrolladoras baratas posnavideñas. El solo principio de comprar a una porción del precio ofrecido antes de la navidad ha convertido a las fiestas decembrinas en un performance más. El día 25 las personas abren sus paquetes, los agradecen, los muestran, como si fuesen de verdad... para luego correr, el 26, a intercambiarlos por uno o más objetos, puesto que los mismos establecimientos devalúan su mercancía a precios insólitos. Corrijo... o los inflan previo a la navidad para luego achicarlos y mantener contenta a su clientela.

En todo caso descubrí en el ritual de la venta-devolución-abaratamiento a un ejército de compradores mexicanos. Mi curiosidad se metió a sus anchas en los ires y venires de aquella nutrida y muy acicalada turba de visitantes. "Vienen de México", me aclaró la chica de los perfumes, en el momento en que comprendió que ambas hablábamos español. "No son de acá". Y asumí, sin hacer más preguntas que diferenciaba así esta señorita a los viajeros compradores de los habitantes hispanos que regularmente no acuden al mismo centro comercial.

No hay que quedarse con las conjeturas, pero la percepción, a veces, nos proporciona datos interesantes.

En la cola de Ruehl, la tienda de moda entre los californios acomodados, los compradores mostraban dos actitudes. Una la mía y la de un par de chicas anglosajonas, gemelas, por cierto, que aguardaban frenta a mí. Sufrimiento extremo por hacer las cuentas y ajustar para el suéter especialísimo que regalé a mi hija por motivo de su cumpleaños... algo que hago, literalmente, una vez al año. La otra, la de muchos de mis compatriotas que abarrotaron el establecimiento. Siete camisetas, dos sudaderas y un par de pantalones... llevaba una joven blanca y rubia, de atrás de mí, que comentaba con su novio, cual si se tratara de grandes economías, que pretendía volver al día siguiente, por más.

Bueno, bueno... en dónde quedó la crisis... Qué realidades peculiares viven estos mexicanos blancos, blanquísimos, que no se inmutan de cuanto ocurre al rededor de ellos. Supongo que celebraban, en el vaivén caprichoso de los mercados, el triunfo de su candidato... Y se esmeraban en parecer, cada vez más modernos, más casuales, más bonitos...

En el pabellón de los restaurantes el primer bocado se me atoró cuando volví a observar. En los restaurantes del mall son cocineros, meseros, garroteros, porteros los mexicanos morenos, quienes vía compañías de contratación externa conforman el lado oscuro informal de esta economía. La clientela, en cambio... eran los otros, aquellos cuya identidad queda a buen resguardo en tanto no se escuche su español, su pujadito chilango.

Y a propósito de estrenos, notamos con beneplácito la sencillez de Margarita Zavala... Quisiéramos creer que no es ella una más de estas compradoras frenéticas que se dejan ver por Fashion Valley o Beverly Plaza... No vaya luego a resultar que escala la pretensión en modas a los niveles de Marthita Sahagún que rebazó la capacidad de asombro del más acicalado...

El preludio poco glamoroso de la vida del trabajador promedio

Casi no tengo tiempo de ir de compras. Con eso no quiero decir que no sea adicta A ellas, como suele ocurrir entre quienes me rodean. Sólo que, últimamente, mi adicción se reduce a unas cuantas horas. Mis gustos, por lo general, no son caros y me he vuelto insoportablemente suburbana, al punto de que casi no salgo de mi barrio, quizás tan solo porque mi trabajo me lleva a recorrer la ciudad, literalmente, de cabo a rabo.

Mi día siete es uno sin auto. Camino cuando puedo hasta el mall de mi zona residencial. Ahí compro lo disponible. Claro, no hay que obviar que los célebres “retailers” han estudiado de pe a pa mis gustos, mis preferencias, mis obsesiones y, así, las de mis hijos de acuerdo a sus edades, sus metas, sus miedos. A todos nos gusta el algodón, según lo tienen bien previsto los productores de ropa casual y, por lo general, salvo contadas excepciones, imitamos los pasos del habitante promedio de San Diego.

Las tardes sabatinas, luego de lavar ropa y recoger la casa revuelta a- full durante la semana de andanzas, las dedicamos a beber café en Starbucks (somos adictos), a mironear las nuevas de Barnes and Noble y a aumentar de peso en Rubios, Pick up Sticks, Jamba Juice o Ben and Jerry´s. En el centro de mi realidad suburbana, reducida a un radio de no más de tres millas, el epicentro es Old Navy, y no Ruehl (¿extrañamente, dado el vecindazgo con Scripps Ranch?) desde sus orígenes la tienda donde las fantasías del mall asumen un nivel mundano, accesible en precios y, decentemente ceñidos al trabajador promedio, es decir, que todavía no exceden la cifra accesible de un gean a veinte o treinta dólares y una camisa a no más de quince o diecisiete.

En ese reducido círculo de consumo me muevo. No poseo nada de más de cien dólares. Creo que el haberme hecho adolescente en una época todavía influida por la guerra fría y el muro de Berlín me hizo consciente de que excederse en el consumo conlleva cierto dejo de inmoralidad de origen. Alguna vez trataré de explicarme –y hacerme perdonar- mis deudas de otro modo. No aquí. Aquí quiero mirar a los contrastes que se me presentaron hoy, en otro sitio, bastante alejado de mi vida cotidiana.

Ojo. No me conformo. Al conformismo que me rodea antepongo siempre una mirada crítica. No es poco común que mis hijos me escuchen lamentarme de que quienes trabajamos de 8 de la mañana a nueve de la noche (algunas horas más que el mítico sol-a-sol) apenas si ganemos para endeudarnos con un café de Starbuck´s por la mañana, un jugo de Jamba y dos o tres prendas al mes chez le retailer más barato del espectrum aceptable para las clases medias de la globalidad. Bon saint! Así es.

Hace años que me negué a mi misma la obscena práctica de comprar en Nordstrom o en Neimann Marcus y vivo totalmente ajena a la moda de Abercrombie o de Bloomingsdale´s con sus deslavados jeans a precios infamemente por encima de sus proveedores mayoristas.

Otros compradores de que se tiene noticia:

La gobernadora de Zacatecas, cuyo interés por las reinas de belleza le dio el perfecto pretexto para venir de compras a Los Angeles, con algunos de su parentela.

Los del grupo calderonista, para dar el ancho en sus nuevas posiciones y dado que el diez por ciento de sus recién estrenados salarios no mermará el poder adquisitivo al que parecen haber nacido acostumbrados.

La clase media que sueña con un programa de estado que garantice seguridad para que ellos puedan así lucir sus compras navideñas en cafés y restaurantes, sin temor alguno.

Los burócratas, desde las bases federales hasta las cúpulas del congreso... ¡Uf, al fin!

La burocracia del gobierno capitalino, incluida la cúpula lopezobradorista del gobierno legítimo juarista.

Y ahora le toca a Juárez

El manoseo juarista ha llegado a su extremo.

No me quejo nomás porque sí. Analice si no las citas, a diestra y siniestra... Que Juárez dijo, que Juárez tornó. La obsesión por Juárez cual si fuese la varita mágica de toda decisión gubernamental no sólo se ha puesto de moda sino que irrumpe desde cualquier discurso, como la verdad sine que non de la "consolidada" democracia mexicana.

Y bien... si de citar a Juárez se trata aquí les va mi cita favorita, junto a un abrazo de principios de año y la promesa de que escribiré, con más frecuencia que el año anterior.

"Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar..."

Benito Pablo Juárez García

¡He/ha dicho!

Sunday, March 19, 2006

EL modus vivendi de las apuestas personales


El pie maestro: Niñopa de las flores amarillas
Vamos a transformar la industria eléctrica. Vamos a comer primero y luego a pagar. No habrá mexicanos trabajando en el extranjero. Con mi varita mágica voy a convertir a México en el reino al que ingresarán los pobres, cual si fuesen mis invitados personales.

Funcionarios (dis)funcionales

Cada día, de cada semana, de cada mes corren apuestas respecto de cómo y cuándo se aligerará la carga de Amalia García que carga al hombro un sacazo de funcionarios balines. Never mind que no tenga con quien sustituirlos, como no tuvo en el principio con quien llenar sus sillas.
El juego de la elite zacatecana no lo tiene claro esta fuereñita que creció alejada de los humores de su terruño, en las lejanas tierras a las que la llevó su padre a empaparse del comunismo de antes de Slobodan Milošević. ¿De qué hablo? Verán, amigos.
Esta doña gobernante a quienes sus amigos llamarán también "mi gober preciosa" no bien se sienta a departir con su muchachada gobernante se entera de un entuerto más y de que la prensa, rejega y tramposona, no se mete al huacal en el que ella quiere mantenerla, para los días aciagos.
Pues bien, ya da vueltas de nuevo el carro y no atina a quitar o poner a los que debe. Saquemos la lupa al vuelo para mirar al detalle lo que ocurre.

Pasadas las revatingas (quise decir elecciones) locales en pos del hueserío (quise decir curules, escaños, puestos, plazas)acordaron las huestes amalinas soltar el borrego de que habría cambios. El temor que tan espectacular anuncio propina a la caballada mayor es efectivo/inefectivo, según se lo vea.

Efectivo pues pone a todos a temblar, cual perros callejeros en noche de tormenta.

Inefectivo pues paraliza a todos, igualitito que ocurrió el primer año de gobierno en que se esperaba ratificación/rectificación.

Efectivo pues pone a todos a idear maravillosos métodos de permanencia. Ideotas de idiotas que logren el sueño acariciado de unos años más de presupuesto.

Inefectivo pues el concurso de tales ideotas de idiotas solo lleva por objetivo impresionar a la doña que mira desde el cristal de sus propios filtros personales y no el de servir a la comunidad cuyos impuestos se administran y cuyo patrimonio se tiene en prenda de manera temporal.


Así, en este vaivén despiadado los (dis)funcionarios actúan a criterio y con las limitaciones del caso.

Veamos los resultados...

El procurador está que se va y se va y la justicia, bien gracias. Libres siguen los prófugos, ileso el narcomenudeo, felices quienes en franco uso de sus facultades mentales se dedican al hampa, ya sea callejera, gangsteril o de camarilla gubernamental.

Los más allegados, protegidos apenas por la secrecía del corrillo ejecutivo, se protegen diciendo que les "train" ganas los demás, ellos que están adentro, quiero decir al otro lado de la puerta, que no del corazón gélido y rojo de la gobernadora, émula de Stalin, Mao y, ya lo dije, Milošević (que en el limbo de las injusticias terrenas no alcance a descansar para la eternidad).

Pero corren jugosas las apuestas de quién se queda, quién se va

Vayan pues las nuestras, que nunca hemos sido dados al juego, tan solo para no dejar y que el ahí se va vuelto emblema de nuestra realidad no deje de marcarnos per secola seculorum.

Indignada a cual más, la comunidá cultural localísima y de cepa muy rancia ha vuelto a negar a su patrono, San Eduardo Rivera Salinas de la madre de Dios y las libertinas conciencias nocturnas que lo amparan a él solito. Esta vez la indignación cunde pues ha elegido para aperturar el festival de la idem (quiero decir la culturanza dictada desde el dictum populista de la cúpula local) a Franco di Vita.

Aquí la ficha ilustrativa que lanzó en tremenda conferencia de prensa para los entendidos en la materia:

Franco de Vita: Nacido en Caracas (puntos a su favor). Cancionero de FRIVOLA, AQUI ESTAS OTRA VEZ, NO HACE FALTA DECIRLO, y SOLO IMPORTAS TU representa lo más granado de la cultura de corte popular estilo mediados de los cincuenta, fecha en que llegaron a la pubertad los involucrados en la selección de futuros candidatos al desecho.

Diálogo esperado:

-Maestro, qué selección, tan culta, tan, tan, tan selecta.
-Gracias, mi gober preciosa, siempre que pienso en usted me doy cuenta del don tremendo que la alumbra, sobre todo en sus atinadas decisiones respecto de su equipo. A tan sobrado don me coloco, de mismísimas rodillas, para deleitarla con el canto romántico de los más grandes exponentes de la cultura que aprendí en mi casa.
-Y qué casa, mi más atento y seguro servidor. Casa de nobles cunas y todavía más nobles tocadiscos.


Y ahora... ¿cómo llenar el resto de la programación? Veamos, convoquemos al pleno. ¿El pleno? Sí, sí.

Y pues, ni modo, el tal pleno concluyó solemne que no hay en todo México y fronteras afines, incluidas las de Cuba y Vietnam, persona más idónea para cerrar el festival de la cultura que Tania Libertad. Tocará a la limón con Oscar Chávez, ya casi oriundo de estas tierras del señor, a juzgar por el número de veces que se ha presentado bajo la lógica "teatro del pueblo", nada menos que en la plaza de armas.

Diálogo para los entendidos:

-¿la plaza de armas?
-Sí, sí. Saca las tuyas, no vaya a ser que nos sorprenda la pelona cuando estemos a punto de cantar a capela con el quinto encore de Franco de Vita.
-¿Dijiste la pelona?
-Sí, pero fue lapsus. Quise decir la gober preciosa... aquí entre nous.


Porfas, no deje de enviar apuestas. Aquí las mías para inspirarlos

Que gana 1 punto porcentual esta semana en el ánimo del treinta por ciento de la población votante Andrés Manuel López Obrador.

Que Ricardo Monreal Ávila es premiado por ganar las elecciones del Estado de México, del mismo modo como no fue castigado por perderlas en la elección a la gubernatura de la candidata cuyo nombre e identidad resultó en una tremenda incógnita.
¿Será que con un nombre más mexicanote como Isnarda o Dorotea se lanzará de nuevo la empresaria nieta de influyentismo abuelo aunque de mala reputación?

Al margen comentamos que las pocas batallas ganadas a la indiferencia de la población mexiquense nada tienen que ver con Ricardo Monreal y sí con un perredé más de antaño y nombres de candidatos cuyas poblaciones votantes sí recordaron a la hora de cruzar sus boletas.

Definición de "carro completo" institucionalizada por político fresnillense de reputación dudosísima:

Carro completo

a. carro repleto de personas llevadas a la fiesta mediante la promesa de una torta y un refresco (aunque para ser más precisos debiéramos corregirle, camión completo).

b. urna repleta de boletas en blanco o vacía de boletas con nombre y apellido para el cómputo en fórmula de un número mayor al número posible de votantes, infaliblemente.

c. cachaza repleta de recursos que anuncian, en pleno zócalo de la ciudad de México un triunfo que el oriundo de Fresnillo no fue capaz de lograr para su candidato y señor feudal que lo gobierna y dirige ni siquiera en Fresnillo, donde la muchachada del camión prefirió permanecer a la sombra del mismo y asegurarse de ingerir por lo menos la mitad de la torta antes de salir a vitorear al objeto de sus pasiones políticas.


La incógnita ya despejada y la filosofía de las tres migajas

Nuestro otrora aspirante a la candidatura de la presidencia de la república se conforma con tres (literalmente) de las migajas que caerán una vez repartidas las plazas ya reservadas a la camarilla lopezobradorista.

Migaja 1: Secretaría de agricultura, vista la muerte inminente del campo zacatecano, propinaremos al país muerte igual a fin de que en el sitio de ejidos y parcelas se instalen maquiladoras, McDonalds y bodegas Walmart, para el sueño de desarrollo de la generación de líderes de la izquierda progresista hecha a la imagen y semejanza del aspirante a atrapar tal migaja.

Migaja 2: Secretaría de Educación y Cultura. ¿Puedes imaginar, o fiel lector de estas atravesadas líneas don más preciado que un líder tercermundista doctorado en leyes bajo cuyo intachable ejemplo todos comenzaremos a decir "que nadien deje de tener una computadora personal en su escritorio... para abrir boca"?

Migaja 3: En el México posCreel, un secretario de gobernación con apenas un barniz de conocimiento de la justicia, tal y como ocurrió en su estado. Ah, y no nos olvidemos de la impunidad con que vacaciona en Acapulco su jefa de giras gubernamentales, prófuga de los cargos de fraude y tráfico de influencias. ¡Fiuuuu!


Vaya un perfil. Otro día, los invitamos a medir su conocimiento en torno al resto de la camarilla, quiero decir, al círculo de íntimos de la pejemanía.

Por lo pronto les transcribo algunos de los lemas que ya se corean a lo largo y a lo ancho del país.

¡Se ve, se siente, el peje es presidente!
¡Por el bien de todos, primero los pobres!
¡Cumplir es mi fuerza!


Para subir al cielo, para subir al cielo...

Y bueno, amigos, ya sea que se encuentren entre el treinta por ciento de votantes o entre el setenta de abstencionistas, les deseamos un muy feliz domingo.

La Ruda de Acaponeta, María Múzquiz y María Dolores Bolívar