Saturday, April 05, 2003

El día sin su noche

[Especial de La Ruda, a un año de que reiniciara su éxodo, sin ruda y sin rudeza.]


Dedicado a toda la gente preciosa entre la que tuve la suerte de haber existido en Zacatecas. No podría enumerarlos y hacer justicia a todos. Ninguno toma un lugar que no sea irremplazable en ese mil y pico de días con sus noches transurridos por allá...



Y dedicado a todos esos días con sus noches que, en calles como espejos, anduve Zacatecas...



Y dedicado a esa pandilla de mujeres disfrazadas de amarillo, de esas que usurpan el tiempo de los fantasmas en Comala, de esas que pobremente se autonombran madres, amigas, luchadoras, sin haber sabido jamás lo que es ser mujer, como las hijas de Lot, que resistieron a la tentación y siguieron, como las pecadoras de Comala, que sin embargo se quedaron con la Media Luna...



[Por ahí me contaron que alguien dijo que María Dolores Bolívar no vivió en Zacatecas o que nada había hecho en Zacatecas. Que María Dolores Bolívar no tenía nada que hacer en California, parándose el cuello con una Zacatecas que no la recordaba... Y yo me atreví, por unos minutos, a recordar tres periódicos, tres revistas, cuatro programas de radio y una cápsula editorial semanal, dos asesorías, tres coordinaciones, una sucursal del Fondo de Cultura Económica, cuatro casas maravillosamente acogedoras -repletas de amigos-, una campaña, unas ciento cincuenta marchas y expresiones de agravio, asistencia asidua a todas las expresiones culturales a que hubo lugar, sesenta entrevistas que incluyen a José Luis Cuevas, Hugo Hiriart, Juan Bañuelos, Sergio Pitol, Paco Ignacio Taibo II, Amparo Dávila, Huberto Bátiz, Luis Nishizawa, Vicente Rojo, Rigoberta Menchú, Los Tigres del Norte, Giorgio Upiglio, Francisco Castro Leñero, Irma Palacios, Rafael Coronel, Emilio Carballido, Manuel Felguérez, Rita Gallé, Juan Villoro,Tito Monterroso, José Agustín, René Avilés Fabila, Felipe Ehremberg, Evodio Escalante, Pedro Valtierra, Flor de María Bouhot, Pascual Buxot, Carmen Alarcón, Jesús Mayagoitia. No hace mucho alguien preguntó si María Dolores Bolívar habría realizado todo este trabajo con ayuda de la beca Fullbright o Rockefeller. ¡Pues no! Sin dinero ni becas de ninguna, hubo producción y en grande aunque los idus pretendiesen que se callara. María Múzquiz]

Dos listas...

En uno de esos impasses involuntariamente violentos que nos depara a cualquiera de nosotros la trapacería de quienes por naturaleza son trapaces, me atreví a retar a quien me increpaba con violencia.

"Tienes más enemigos que yo..." había dicho mi impopular acusador, que mantenía en la parte de atrás de su escritorio, símbolo majestuoso de su impopularidad, la efigie de la Santísima Muerte (Señora de las cosas que se obtienen a la mala).

"Puede ser..." me escuché replicar, en tono por demás airoso, yo que soy más bien devota de San Judas (el abogado de las causas perdidas). "Pero estoy segura que si hiciésemos listas de enemigos y de amigos, yo gano en ambas, porque paso más tiempo cultivando amigos que contando enemigos".

Fue, ésa, la única vez que discutimos. En general los hombres poderosos digieren mal cualquier atisbo de diálogo que los ponga, desnudos y vulnerables, frente a la verdad.

Estoy segura, sin haber concluido el ejercicio, que no me equivoqué. A los enemigos uno no los elige ni cultiva, vienen solos, aparecen en cualquier esquina, en cualquier momento, en toda empresa que iniciemos, hagamos lo que hagamos, forman pandillas, cliques, círculos de exclusividad. Urden conspiraciones, se cuidan, se acicalan, se hacen fuego unos a otros, van de a dos y de a tres por las banquetas, arrollando a su paso a los demás.

¿Enemigos? todos tenemos, muchos, de a montón, a no dudarlo. ¿Y amigos? De esos somos enteramente responsables. Hay quienes dicen, al constatar su presencia, "gracias a Dios" a quien de todos modos y en definitiva hay que agradecérselo todo. Pero no culpe nadie a Dios por los amigos que no llegó a tener, no, no, no.

Los buenos amigos, los constantes, los que se quedan, nos los ganamos con dificultad; los cultivamos, los miramos crecer, los ayudamos a ser nuestros robles, nuestras golondrinas, nuestras nostalgias musicales, nuestra historia personal, nuestras fotografías, nuestros escritos, nuestras fiestas.

Hace mucho tiempo, en la ciudad de México, luego de una desilusión "amistosa" me propuse no nombrar nunca como amigos salvo a aquellos de quienes estuviese serena y ciertamente segura de que a cabal reciprocidad me considerasen igual. Es decir, excluiría de mi lista a los amigos cómplices, a los amigos oportunistas, a los amigos de interés, a los amigos abusivos, a los amigos depredadores, a los amigos estafadores, a los amigos de paso...


Y casi nunca me falla. Y todavía no creo eso de que amigos amigos haya pocos. Los míos son muchos. Gracias a ellos he podido ser la irresponsable soñadora que soy. Como dice esa canción boliviana


"...soy sueño, soy sueño, de nada soy dueño. Soy dueño, soy dueño de todos los sueños..."


La Zacatecas que luce en mi cuello parado



No hay plazo que no se cumpla. El 23 de julio de 2002 amaneció más temprano porque esperaba a Toño Muñiz. Sabría que llegaría por el lado del callejón que daba a la tiendita donde todas las mañanas, durante los últimos 249 días había salido a esperar el periódico, cualquiera que llegara tempranito, para enterarme de las nuevas del día.

Desde el balcón, desmodorraba mis ansias. Ese día sería muy corto. Un día sin su noche, llamaba mi abuela a los días de viaje. Porque en alguna otra parte amaneceríamos una vez que partiésemos. Y mi abuela, que pasó gran parte de su vida de viaje, sabía bien lo que se siente llegar a ese momento límite que describía certera: "el día sin su noche", es decir, ese día corto que nos lanza al camino y elimina el descanso de la cama propia o, peor, el momento sereno que antecede al cerrar las puertas y revisarlo todo para irse a descansar.

Y parecería que todo estaba hecho, de tanto mirar las maletas apiladas cerca de la puerta, los últimos cacharros, listos para ponerlos en el camión de la basura, que se detuvo en mi puerta esa mañana, diez minutos completos, para mí.

Su conductor, sin preocuparle en nada el tiempo mermado a su trayecto, me despidió con calidez poniendo a mi disposición aquel enorme emblema de la cotidianidad.

Sí, sí, en mi última mañana en Zacatecas, la basura partió desde mi puerta. Imaginé que aquel empleado de limpia era el bien ataviado personaje de un cuento que detenía su carroza para mí, que digo, su fabulosa nave espacial desde la que hacía descender una escotilla, para invitarme a mí y a mis viejos cacharros a dar un paseo por sitios maravillosos.

Y al llevarse mis marcos desmontados, los útlimos libreros, la mesa turuleca que la caída del techo de la primera casa que habitamos dejó para el arrastre, cerró conmigo ese capítulo.

"Hasta luego señor..." me oí decir sin calibrar bien a bien todo este tiempo sin la dulce acechanza diaria del camión de la basura.

Y en ese trajín, como se llega a la escena bien dispuesta, apareció Toño, en el más sonriente desenfado. Llevaba gabardina y un look que no le era familiar. Nos fuimos, todo el día, a hacer la ruta que nombramos con afecto "de Guadalupe".

Toño asumía la corresponsalía de Mi Pueblo en Zacatecas. Aquella mañana lo llevaría a todos esos sitios donde se espera, "cada que llega" la anhelada publicación. ¿Y Guadalupe? Era la fundadora de esa ruta, la abre puertas serena de esa misión querida, la puntera de un equipo que dependía de la total inmersión en esa realidad insustancial que pueblan los amantes de la lectura de un buen impreso, que no son pocos, no obstante que escaseen, a menudo, los buenos impresos. Lupe pasaba el relevo a dos y debíamos ambos hacer que repuntase el etusiasmo en esa ruta mágica amorosamente trazada.

Luis (Luis de la Torre), el director de escena, miraba desde un imaginario proscenio cómo el día iniciaba su conteo hacia la nueva estapa...

En el camino largo fueron las pocas despedidas. La comisión de Derechos Humanos, El expendio de Guadalupe (esta vez me refiero al municipio, que bien podría adjudicársele a Lupe, a manera de cacica espiritual). Así, en megatour el torbellino de aquel día nos llevó del tingo al tango, en unas cuantas horas.

Cuando acordamos quedaba por llevar el colchón y la mesa a casa de John y Colette (John y Colette Lilly), cargar las cajas que guardaría Ame, llevar la llave al estacionamiento de los Torres y todo sin dejar de despedirse con Noe (Noe Rocha, conductor del noticiero vespertino en Radio Zacatecas), que oportuno pasó al aire la apertura de una corresponsalía de Mi Pueblo en Calfornia... todo a las volandas.

A eso de las seis, cuajó en mi alma la víspera pasada con Colette, sentadas ambas junto a la mesa donde después me contó John que come mientras ve la televisión. Colette había traído una botella de Huitzila a la que dimos fondo recordando, añorando, soñando.
Se vinieron de golpe las noches de vendimia, a la risa con Salvador López de Lara que se compró el sillón que me gané de premio en Imagen, el día en que se celebra la libre expresión, junto con un par de marcos, sin la foto, y las artesanías más bellas y viajadas de toda mi casa. Y Coco y Jenny y Jahir y Ame, siempre en el suelo de lozeta, rendidas, al final de cada día, desde que inició ese conteo que al fin nos trajo el día sin su noche.

Y todo terminó, como empezó. En el montón de maletas y vámonos. En la cocina de Ame recordando lo último, mientras pasaba el último café. Aquello era como una rebanada de felicidad, la última de la barra de pan que pareció que desaparecía sin ajustar el número de días que quisimos que durara.

De Luis me despedí en el estacionamiento de la Central, vía celular, parecería que nada terminaba. Y es que irme no fue tan fácil como llegar, siempre es así... y las lágrimas y el dolor me siguen afirmando que hice bien en no despedirme, lo que se dice despedirse, de casi nadie.

De camino a Coahuila todavía entraron las llamadas habituales. ¿En dónde estás, María Dolores? Y yo, como si nada, "creo que a punto de dejar Zacatecas, pero no me hagas caso, no lo sabré hasta que lea "Saltillo" desde la vantanilla de un Omnibus de México".

Y al final ni supe si pasamos por Saltillo, porque me despertaron, luego de transcurrida la noche que no fue, los vendedores de burritos de machaca, de chorizo y de papa, el calorcito del desierto de más de los noventa (o los cuarenta), cerca de la capital de Chihuahua, donde mi bisabuela Carmen (Carmen Zamacona de Terrazas), habrá difícilmente imaginado el mundo sin luz neón que se levantaba al roce de la mano que extendí para sentir el solecito de mañana, entre edificios modernos.

Con el tiempo, las despedidas se hicieron por email, por carta. Fue como insólito enterarse de que yo ya no estaba en Zacatecas. Y fue lindo sentirlo así, sin sentirlo, tan poco a poco... un día, tan ordinario aquí como allá, tuve que rechazar la invitación a la comparecencia del Turismo del Lic. Raúl Rodríguez Santoyo. Sería en la cámara de diputados.

"¡Qué lástima!", escribí, "no me es posible".

Tampoco pude reinaugurar la farmacia Galénica, ni estar presente en el homenaje que finalmente se le hizo a Amparo Dávila. En una llamada recorrí con Lidia García Zamora, paso a paso, las útlimas del mes. Vía celular supe que a John y a Colette les dieron finalmente su carta de naturalización. Todo eso era el esbozo de esta vida de hoy, donde Ame llega de Rusia y nos tomamos un café cibernético comentando las nuevas de Zacatecas, donde Raúl comenta a diario vicisitudes y lamentos desde Jerez, donde Luis se me pierde, porque es tan socarrón como el mejor de los periodistas y tan tierno como el mejor caricaturista, y yo me quedo con las ganas de ponerlo a departir en trazos con los de la mesa de junto, en La Traviatta, Rosana de mi cómplice, las dos muertas de risa.

Y no podría ni imaginar cómo era mi vida de antes de Zacatecas, de antes de Pedro Valtierra y sus preciosas fantasías de Nabuco imaginado sobre la planicie recién sembrada de Fresnillo, toda vez que la lluvia no nos deje.

Y no podría condescender con nadie que pretendiera que puedo ser y no recordar Pinos, en aquella primera búsqueda de la finca donde Amparo Dávila habría podido escribir El patio cuadrado o El huésped.

Y repaso con alegría, capaz de demoler cualquier acto impasible de guerra, como la que todavía no acabamos de vivir, cuando repaso en la pared, a la vista de una fotografía donde se rinde homenaje a Molly, aquella tarde en que por la Ventura Salazar me detuvo un amigo, familiar, risueño. "Súbete, te llevamos..." Era Rafael Coronel, a quien le debo momentos, increíbles de tan fugaces, de una amistad de tonos cósmicos que conservo en esta vida, entre mis más maravillosos tesoros.

Para mí Zacatecas, como para todos esos migrantes que la dejan sin dejarla, es ese día sin su noche congelado en mi alma.

Y mira, Ruda, que por qué este tema tan sentimental.... Te lo diré...

No existe la tizana que cure la nostalgia. No hay hierba santa que aminore los dolores del alma. No da la tierra semilla ni fruto ni raíz que dulcifique el tiempo que se pasa sin los amigos. Que amigos hay adonde uno va... pero nunca los mismos, con sus nombres queridos, con su copa en la mano y su cigarro.

"Vas a volver..., mana", me dijo John Lilly, al integrarse a la última reunión de Mi Pueblo, que comenzó en La Acrópolis y terminó en su casa. Y todavía me llega la sencillez de tan hermosas palabras. Todavía desde acá... circular trascendencia que me devuelve hasta este punto en donde ni California, a donde lo habitual se junta con lo de antes de Zacatecas, podría empezar a ser mi exilio de antes de Zacatecas. Y no es que todo empiece o termine en Zacatecas, pero María Dolores Bolívar, la que soy, nació entre toda esa gente linda que enumeré al partir, dejándole constancia al tiempo en esa despedida que escribí, a petición de Luis, y que, todavía, repasarla, me resulta muy doloroso.

Tierra en la que habré existido, o como me dijo Juan Bañuelos, con la sabiduría que nuestro encuentro en Zacatecas me regaló:

"Son las palabras las que toman una actitud, no los cuerpos. Son las palabras las que se tejen, no los vestidos; las que brillan, no las armaduras; las que retumban, no las tormentas; son las palabras, en la poesía, las que sangran, no las heridas".


Epiloguillo


Ruda, a veces, cuando el humor se esfuma porque la realidad permite que asuma el curso necesario la rabia, yo recurro a la estrategia de recordar las tardes vividas en Zacatecas capital, desde la pasadita frente al portón donde vivió el primer periodista de América Latina hasta las nieves del abue. Y no hay día en que no me lamente de no haber disfrutado más, conocido más, aprendido más de esa ciencia que es la supervivencia.

Volveré, John, ya lo creo que volveré, para buscar entre los puestos del Arroyo al merolico que me vendió corteza del Perú, esa con la que se elabora el báslamo, buena para sanar los dolores de estómago y el ansia. Tal vez en ella esté el antídoto que nos está haciendo falta, como en El menudo de Doña Cuca... ¿te acuerdas? Y ustedes y yo seremos nuevamente en Zacatecas. A varias vidas adelante puedo verlo, cósmicamente programados.

La receta:


Hay pulgas y hay petates, pero luego también existen mis pulgas y mis petates.


Paisana mía. Si la constancia no tuviese rumbo dejaría de serlo. Si la nostalgia no llevase a cuestas rostros, nombres y momentos espléndidos sería amargura estéril. Tal vez tenga razón en que no hay infusiones para cuando el alma se sume en el recuerdo. Por eso existen la música balsámica o la meditación.


La sabiduría de la lírica se nutre de tanta infinita soledad. Cuando le de por renegar de la distancia recuerde aquella sabia copla que se conmisera de quien no ha sufrido los dolores del adiós...

"Como para no estar triste si nunca nadie lloró por ti".

Tuesday, September 10, 2002

Las costillas de Sancho o ¡A tus costillas Sancho!

Se preguntarán por qué la tardanza. Nada, nada, diré yo... Sólo que se celebra el aniversario de la muy noble y leal ciudad patrimonio y el informe de estado ocupará los reflectores. Tiempo de oro que me vino bien para ordenar mis dominios y representaros a mi nuevo elenco en la sagrada ciencia de la chamanería terapéutica de la consulta, antes de que transcurra la última ronda de tradicionales aplausos...

En primera instancia va: Liber

Su nombre de familia es Libertad Sabina, aunque en la escuela la motejaban ya Liber Chica. ¿Suena raro? Su hermana fue, de pila, Petronia Amada y tuvo por tía a María Remigia de la Anunciación (detalles de nuestra cultura). Las fantasías ramplonas de este consultante, que se siente por encima del hombre promedio, le valieron la distinción coprotagónica de esta columna. El todo lo descalifica de buenas a primeras, se sospecha, debido a que cayó en la pócima milagrosa de alguna curandera de allá del sur, su tierra de origen... Sí, sí, por Catemaco. ¿Recuerda aquel personaje de raigambre celta, Obelix? Igualito, sólo que la Liber se salvó y recuperó, quedándole por única huella no la fuerza descomunal de Obelix, sino más bien ese genio endemoniado que sale a flote a la menor provocación. No se preocupe. Liber, en este medio, resulta inofensivo cual si fuese el virus Klez o el gacho mal de la indiferencia.

En segunda instancia voy yo: La Ruda

A ver, a ver... no se haga usted ideas. Lo de ruda no refiere una manera rústica y pueblerina de ser, aunque lo sea a menudo. Más bien llevo el apelativo de una plantita milagrosa que crece por mi tierra, Acaponeta, en la otra punta. Sucede que a las plantas medicinales no se las conoce como nux vomica o valeriana officinalis sino ruda, semillas de alegría, bálsamo del Perú o bálsamo negro, flor del diablo, etceterilla. Esta Ruda, lo cura casi todo, el cansancio, el empacho, los males de hígado, de baso, la loquera, el desgano, el hartazgo, la soledad...

Y finalmente va: María Dolores Bolívar, nuestra socia

Descubrió el poder de la consulta luego de escribir y editar, frenética, un número aproximado de 2000 a 2500 palabras por día, durante más de 1200, con sus consecuentes retribuciones. ¿Sabía usted que la ciencia contemporánea ha encontrado que las dificultades intrínsecas entre hombre y mujer radican en el número de palabras que estos requieren para formarse en su nivel simbólico, es decir su yo localis o meritud aldeana? Ellas, 2000; ellos 500, cada día.  De ahí las diferencias culturales tan profundas que llegan a aquejar a algunos de entre ambos géneros. El hombre promedio consume su energía léxica en unos cuatro minutos, al primer arranque de elocuencia. La mujer... la mujer tiene para todo el día y para varias secciones de periódico y hasta algún programilla de radio por ahí. Así que nos gustó esta socia que así, a palabrería suelta, imaginó que éramos curanderos del alma, como los hierberos de carne y hueso... que lo ven a uno a los ojos, fijo, fijo, cual si leyeran con mucha atención, por dentro... y que sin mucho pensarlo, le atinan al mal en turno... reuma, artritis, constipación, atoramiento.

Y ahora les cuento que estamos en buenísima compañía. Este vecindario virtual rebasó los límites aldeanos de sus visitantes... y con orgullo anunciamos que se unieron al Clan Ruda nada menos que la novelista Sandra Cisneros, el performancero Guillermo Gómez Peña y J. Lo, la célebre figura de las altas esferas de Hollywood... contándose tan rimbombantes nombres entre quienes no exigieron guardar el anonimato. Así que le seguimos pa´adelante. Con la primera consulta de esta nueva época virtual.

¿Extrañamos al Nopal? Y bueno. Solamente imagine que al Comal y la Olla se les hubiese ocurrido fundar su propio son...

Nuestra filosofía:

Todos llevamos una personilla interna, desconocida, proclive a dar con el remedio efectivo. Si Doña Ruda hubiese sido bien conocida de los europeos durante el siglo XIX, Sigmund Freud no hubiese existido. Con un buen té de ruda, decía mi bisabuela Dolores, se te sale hasta el chamuco...

“Hay tiempo para todo”

“La mera, mera de las mujeres del estado se divierte de lo lindo en la feria” anunció la prensa localina. ¡Y cómo no! Si acababa de ungir a once damas, con todo y que la tradición requería que sólo fuesen diez. Una más para ganarle el éxito a la joven estrella de este gobierno. Yo me la topé en los escalones del palenque. Y claro que me respondió. Ella me admira mucho a mí, porque soy guapo, tan guapo, que en la pelea pasada mi maestra me eligió de abanderado, por carita. Así que de la mano de esta diva que saltó de la tele a la política y obtuvo de volada la licenciatura mediante alto promedio y sin tesina, me adentré en los hervores de este clan de ungidos que se prepara para dar su informe a la ciudadanía.

Ya me tengo leído para eso todo, de cabo a rabo, lo que publican reporteros, ya que los columnistas se murieron todos juntos, al parecer.. no sin antes despedirse del público leyente... ¡muchachos!

¿Se fijaron? Otra vez -¡vaya casualidad!- el estilo menonita salió al quite [sic], en nuestra Feria Nacional de Zacatecas.

¡Vaya una apuesta! El góber dio vuelta a pie del brazo de su hijo putativo... A ambos los recibió, sonrisa en boca el entenado número dos. No se me adelante usted. Góber siguió, según me relataron, pa´l teatro del pueblo, con su esposa. Su otro y la heredera natural, ya entradita en la edad de merecer, se fueron pa´l Ritual. Ahí la hijita  “se reventó” con sus amigas (Barradas dixit), bailando todas las rolas de “punchis punchis”... Mientras, la prensa relegada al nada decoroso puesto de la gallola...pudo captar, intrépida que es, y gracias a las lentes telescópicas al hijo putativo y sus amigos, tarareando aquella de “yo quiero bailar toda la noche, baila, baila, bailando ¡hey!” [sic] Nos referimos al edil, creo, a quien la nota consignó como “el circunspecto presidente municipal de Zacatecas”, para ejemplo de que de tres no hace una este “joven” y treintón alcalde (¿era también solterón?.)

¿Qué somos muy objetivos? Juzgue usté... “El comentario de la primera ñora, presidenta del DIF, y por tanto, suprema autoridad en el evento... “ s la mejor escenografía que se ha visto, por lo menos en los últimos cuatro años.”

Y hubo de todo... para más. El modisto Hernán, con sus modelos “¡de perros!” para las reinas, la niña, la junior, la crecidita y la de la tercera edad, respectivamente.

Nada escapó a la prensa “libre”... ni los aullidos de placer en El Coyote, la noche del jueves, por los chicos del Tec de Monterrey... Ni el señor Chamín Correa haciendo “emerger las voces de la gargantas de todo su auditorio, creando un ambiente fuera de serie...” ni la segunda ñora “que se cubrió con tremendo abrigo....hermoso su mink que con gran estilo... portó, junto a uno de su prole, también de abrigo corto...”

¿Y el mi Rey? Vuelve al tiro... de él la prensa, aunque auscultándolo desde su muy marginada gradería, lo singularizó describiéndolo “capaz de contarle la historia de un resucitado... o anécdotas de la época cristera que le estremecerán ¡tan ocurrente!” ¡Ah!... “Y no le crea a su fachada de hombre duro, de gesto adusto. Es divertidísimo; de nobleza ciega y con un corazón a flor de piel al que puede vencer la cordial sonrisa de un niño...” Y así se fueron, de largo, evocando su noble cepa... “negociador de contratos de estrellas del palenque”, caminador entre “el estiércol de los corrales...” Ese “a quien las tamboras le cimbran el alma...”; “abogado... con experiencia en asuntos criminales y derecho electoral... que conoce la República casi completa ya que arreglaba, a mano limpia de seguro, los entuertos jurídicos del PRI...¡Buenas hechuras pa´l festejo populoso!”

“Tiene trato para todos, este mi Rey”, se dijo..., “franco hasta la rudeza...” ¿Acaso nuestro par, amiga Ruda?

Y apareció en cartelera, como sus contratados... ¿Su sueño de temporada? “Pasear en una motocicleta a Ninel Conde, la curvilínea cantante que se presentará en el Teatro del Pueblo el domingo 22 de septiembre...”

Pásele, pásele... éste mi Rey... el anfitrión...¡Y que siga el jolgorio!, perdón, La Feria Nacional de Zacatecas.

Y en la comodidad de la lectura virtual... entrevistamos a la única estrella masculina de este “jolgorio”. ¿Quiere seguir leyendo? ¡En sus marcas...listos... ¡Ruda!

¡En vida chamana! Que siempre hay algo que sale en claro, de toda mundana experiencia. En esta, de última hora, preludio de un informe que habría podido no decir nada, se “visibilizó” a mujeres de todas las greyes; "Comenzó mi declive, pero cumpliré..." había dicho, cual si fuese línea aprendida el buen góber, para los micrófonos de La Ruda. “No quitará el dedo del renglón en su afán de ser presidente de la República…” ¿Los testigos? Cual santos apóstoles ataviados de mundanos ajuares, Pedro y Silvia, de camisola y slack amarillos, y la hija, otra vez, en primer plano...ésta en mezclilla y playera negra de cuello alto, con chamarra de gamuza color café, junto al padre, el doctor M radiografiando al Estado (¡vaya metáfora de prensa libre!) Y colegiando a los suyos que en todo convergen... salvo en orden alguno de cuerpo colegiado... ¡Ya lo sabemos! El abogado en El palenque... etceterilla, etceterilla...

“Cuando llegué, había solamente tres instituciones de educación superior, tres tecnológicos y la universidad. Hoy, a cuatro años, tenemos otros tres tecnológicos y otra universidad, la unidad académica en Pinos y tenemos planteada la unidad académica de Jalpa, que está funcionando, de la UAZ.”

Curioso sentido del sufrimiento el de este gobernador... no el típico y conmovedor “por los niños pobres y desamparados” o “por los campesinos que padecen el abandono inusitado del campo.” No, no, no... este alto funcionario sufre “por mis hijos...” los de mis apellidos... que en los últimos “38, 40 días... he estado poco tiempo en la casa, he estado trabajando muy fuerte, yendo y viniendo a México, aquí en las giras de trabajo y poco tiempo tengo de convivir con mi familia.”

¡Odd! (sí, sí, por decir algo, extraño, peculiar, de menos... que eso diga el gobernador de un estado donde la mayor parte de sus votantes tiene a uno o más familiares trabajando en Chicago, en Washington, a más de 6000 millas de distancia de casa, sin saber ni cuándo ni cómo volverá o si volverá en propio pie o en un cajón de pino.)

Y le ganan los nervios a este doctor jurisprudente cuando toca elegir “conciernen” por “coinciden” y aunque asegure sin la más mínima sombra de vergüenza que su gobierno ha saneado a Zacatecas de crimen, aunque persistan, no hay que ser tan fijadillos, el delito común, las pandillas, los cristalazos, los robos a casa habitación, los robos de autos... que “eso no se puede eliminar por completo, pero las estadísticas y las propias organizaciones civiles que no dependen del gobierno han demostrado que somos el Estado más seguro del país.” 

¿Que cuáles son esas organizaciones civiles? La Secretaría de Gobernación, El Comité Ciudadano de Seguridad Pública Nacional, La Secretaría de Seguridad Pública...

Somos los más seguros porque “los índices que hay en otros Estados son alarmantes, en donde las ejecuciones son todos los días, en donde la lucha entre las mafias son [sic] todos los días.” Y cabe la pregunta... ¿Eso también depende de la mano de M?

Que “yo manejo mi vehículo”... ¡Claro! Con avanzada y retaguardia de seguridad que habría envidiado el propio Fouché en tiempos de guerra.

¿Y sabe quién -consignó otro medio que el ya multicitado no sea que se nos juzgue de insidiosos- fue a recibir al gobernador en el corte de listón de la feria? Las hormiguitas, la preventiva, el sector salud [sic ¿en pleno?] y la banda de música del Estado... ¿Y todo este personal en nómina acudió coincidentemente en grupo a las instalaciones de Mundo DIFerente?

La receta:

Ojalá que la prensa libre no olvide que en los pasados cuatro años (por lo menos) la policía hizo ¡su septiembre! negociando (¿o era extorsionando?) con las familias de jóvenes desmandados que iban a la feria a beber (¿a qué otra cosa se va al Calígula, al Salón Corona, al Palenque, al Ritual, al Escándalos...?

Colofón:

“Firman convenio por el orden de los seis millones...para atender programas de cultura... ” Ocasión que da cuenta de otro par de párrafos para el informe al congreso... y, ¿sabe?, no nos pasa de noche que se amonestó muy oportunamente a CONACULTA, a quien se culpó de no financiar al gobernador en su ciudadela del arte, proyecto que él mismo se sacó de la manga hace un año ¿para rellenar? Suena mejor así...

¿La ciudadela... señores intelectuales? ¡Reclámensela a CONACULTA...!
Agradeciendo a Dios que Radio Zacatecas esté siendo gerenteada por un médico veterninatio... ups, fue lapsus... por una institución cultural...¡Eureka!

Ya pronto veremos sendos sueldos en nómina para sus promotores prime time, haciéndole de todo, desde talacha casera hasta recitales de López Velarde. Y eso que el gober ya pidió al concilio “no claudicar ante la mediocridad.”

¡Chale, amigos! Para estas horas irán ya todos rumbo a la feria, a sacudirse el mal sabor que deja que nos tomen el pelo tan sin reparo... Pero bueno... de algo pueden estar seguritos, buenos y malos de esta historia... Mañana la prensa hablará en boca de los boletines de prensa... ¡para qué reportear! ¡máxime si será desde la gayola!

¡Ay la prensa! Al fin que siempre habrá recurso al relleno con esos besos que con tanta elocuencia describe el de la fuente gubernamental o la joven que alterna con su jefe esa columna con acento chilango titulada -¡qué original!: “El chal”... ¡¡¡Oh la!!!

Saturday, March 23, 2002

Globalidad política, güevonería local (así, con chapocillo en la u)

La consulta:

Ahora el año concluye, última carta, con un muy sesudo debate acerca del formato que hará lucir la labor excelsa de un tal sultán, al frente del estado de Zacatecas. Y que alguien venga a decirme si no es esa una manera vulgar de desviar la atención popular... de fabricarse un escenario ruidoso para alguien que no tiene nada que informar. ¡Y todos a la fiesta!
Lo que pasa es que no hay mago que pueda conseguir darle lustre a un período anual que no lo tuvo, salvo por los escándalos que aquí y allá generó un equipo gris, soberbio (pero no de elegancia o altura, sino rebosante en la práctica del más vil de los pecados capitales), torpe, carente de la materia que distingue a los seres humanos, en particular a los que se dan a sí mismos por función la de gobernar a los de su especie.
Pero en un esfuerzo por contrarrestar el “amarillismo”, del que tanto me quejo, voy a concentrarme no en la naturaleza humana, en general, no en los actos de gobierno, en general, no en el sexenio del ...ismo (nuevo virus que como el ébola atacará sin cura, por lo menos inmediata), en general... sino en los actos particulares, las empresas mínimas, los pequeños detalles que harían de este período de la gestión gubernamental el modélico memento que acudirá a las mentes de los votantes para ayudarles a decidir si este ser excelso, doctorado en jurisprudencia, luego de machetear con tesón y perseverancia tres lustros seguidos, merece ser elevado al honor del mando presidencial. ¡Mire usted...!

El año comenzó con una lluvia de jitomatazos...¿recuerda? Las muy cacareadas relaciones entre el grande y las comunidades mexicanas en Estados Unidos se vinieron abajo. No se trataba de ser más papista que el papa... después de todo, se sabe que antes del 98 el señor viajó más bien poco y, ciertamente, no a las fronteras... pero entre él y su vocero (¿era Oso?) su localísimo par en esto de la política -habrán participado una rubia y, ahora se sabe, dos Pedros y tres García- cocinaron el asunto... ¡y vaya que se les tatemó! Como suele ocurrir con los malos cocineros. ¡Y claro!, esperemos que los amigos de Andrés Bermúdez no lo olviden ¿o no? digo yo, aunque se pretenda resarcir el daño trayendo y llevando a las misses (señoritas belleza paisanas) por todo el estado y para la burla de las grandes mujeres luchadoras, como una que encabeza los clubes zacatecanos en Chicago.

Luego vino el glamour con que se reinauguró el Museo de Arte Manuel Felguérez, mediante el anuncio espectacular de una futura ciudadela (leyó usted bien...) del arte. ¡Vaya un chispotazo de genialidad! ¡Sonaba bien! Sólo que en poco tiempo el gobernador se habrá convencido, a solas, que entre sus hombres y mujeres de confianza no son tan populares los museos... Así que como, asegún él, en el arte votex nulix... mejor puso sus intereses en unos temerarios gruperos, de nuevo, ¡sus paisanos no fallan! Y claro... salvo que AL...guno haya comprometido su voto duro por ocupar un puesto entre los carteles de colección de este gobierno... a ver qué artista se toma la molestia de ir a las urnas a votar por tan honrosas huestes partidistas.

¡Pero! ¡No seamos tan espiripitosos ni quisquillosos en eso de los balances..! Vayamos a diciembre... ¿Nos sorprendió uno, robándose las aguas del tinaco del vecino...? No así, supongo, quien en diciembre se robó la escena rompiendo, cual vil facineroso, el acuerdo tomado con la ciudadanía (tan indignado como estaba de que los defensores del Monumento de Zúñiga fuesen “unos cuantos ciudadanos...” “¡con sus niños!”... Así que entró, cual grafitero nocturno o como uno de esos vándalos que según él tomaban al monumento de retrete, aprovechando la crudilla posadera y navideña..., y a pico y pala, pas, pas ¡lo destruyó! (¿lo modificó?), asegún, con la licencia que le fue otorgada por una universidad italiana para destruir, sin consultar a nadie, el patrimonio de la humanidad. Ahora que, como diría un buen número de abuelitas, y hasta puede ser que la del mismo interfecto, que bueno fuera que a alguien se le ocurriese destruir algo que no luce bonito.. como por ejemplo ese obeliscus zacatecano... o el mismo distribuidor vial con que el buen disfuncionario desfiguró a la ciudad... pero bueno... ¡Ya se nos olvidó ese entuerto, parece! Y es que, menudo detalle... el desconstructor se justificó ante el bueno con eso de que tiene maestría en desrestauración, y de Italia... ¡Consuela saber...! ¿consuela?... que no se la pagamos usted y yo, sino sus progenitores, cuando todavía contaba con su financiamiento, apoyo ¿y guía?.

Ya luego, entradito el 2002, capítulo tres, vendría el proceso democratizador del PRD, con la majestuosa campaña de Pedro. ¿Recuerda usted haber asistido a alguno de sus desangelados mítines partidistas... o tropezado con tanta silla vacía depositada para ese efecto en plaza de armas? Y es que de todo tuvo esa campaña menos masas. El góber la orquestó “a manos limpias” desde un recién inaugurado VIPS citadino (que tendría que figurar, no hay duda, por lo menos en el anexo de incentivos a la inversión). Ese oso desaseado que ocupaba entonces la silla del amarillo, operaba en el Sanborns. En los cañones, en las villas, en el semidesierto, operaban las huestes del jurisprudente, ¡ni tan numerosas!, reconociendo el terreno y catando el descontento... ¡Pero ni así! Se aventaron con un fraude de más de nueve mil votos... los suficientes para reinventar el orteguismo a nivel nacional y acomodar prole zacatecana en los altos mandos del partido... ¡Sorpresa! No era la prole que todos han visto activa por acá... Pero ese nepotismo no es del que alebresta el amarillismo de la señora Reyes (válgale el apellido real su nada popular profesión en estas tierras)... En el cuadrilátero... se disputaba el nepotismo inherente a toda familia mexicana..., no así a esta república de garcías etceterilla, con su apendicito pichi... y la de cárdenas (pero de Zacatecas) ¿Casillas? ¿Papeletas? ¿Para qué? Un oso se cercioró, en el cine Acuario, que salieran a tiempo los respectivos paquetes, sólo que en dirección equivocada... Tal vez eso explica el alto número de boletas en Atolinga... que debieron ser las de Río Grande... y así tan disparatada estrategia magistral en numerología fraudulenta... ¿Y los candidatos? ¡Bien gracias! Desaparecieron el domingo de la votación... “no vi, no escuché, no hablé.” El abrazo reconciliador, a la zacatecana, lo medió el propio Archi... aquel célebre día en que, al puro estilo priísta de antaño, celebró a la patria, en medio de la trapacería y la mediocridad hecha pública... ¡Así que abstencionismo ra, ra, ra...! Y no de ese que señalaba una esposa del régimen que se da porque la gente se cae, rechoncha de confianza por el propio... “El derecho al respeto ajeno...” Así se llama la nueva rola que agregará sabor a la fiesta ferial de los elegidos de...

Pero ya vamos en marzo... qué rápido se pasan los meses ¡qué bárbaro! Tal vez no haya transcurrido un día en que alguna presidencia pase noche escabrosa, tomada por grupos civiles ¿civiles?... Una de esas últimas “tomaduras” de alcaldía fue lidereada por Claudio, conocido hombre de nadie... Pues mire este buen doctor, chiquito, menudito, inofensivo, ¿cómo podría haber tomado la presidencia de su municipio? si por principio se retiró de su fórmula de campaña, nada más que por temor a quien percibió más grandote (lo que hace la percepción) y a su resentida mano justiciera... Con razón, apareció que lo cesaban de la Secretaría General de Gobierno... para luego resultar que anda haciendo ruidillo entre las huestes ciudadanas de los remotos nortes, de al norte de Río Grande, ¿apostamos a que todavía figura en alguna nómina? Pero, no se me escuche... Los operadores, todos, se inspiran en su ejemplo jurisprudencial y en su ética de doctor, tan emblemática de estos tiempos “del cambio”...

¿Y el festival cultural? Satisfizo tanto al ungido del voto popular que envió a Cuba tremenda diligencia, para planear el próximo. Resultado... varias queridas cubanitas acomodadas ya en los escasos empleos que el célebre contador Huízar ha acertado a autorizar... y una programación que está ¡de chuparse los dedillos! Pero en esto no me detengo, pa no mermarle contenido al quinto informe.

Y por lo menos por el mes de junio, cuando el calor tiende a alborotar la hormona, debieron haberse preguntado –algunos, no todos- qué hubo con eso del plebiscito... ¿para qué? Si la población sigue alabando al santo zacatecano... y no me refiero a San Mateo Correa, no, no, no... sino al émulo de Atocha, que prometió la lluvia en tiempos de sequía y bombardeó los cielos con fondos federales... pero eso sí.. ¡A ofendidillo ni quien le ganara, cuando le cambiaron al primer delegado de la nación...! ¡Fuchi el pan rancio!

Y no se nos olvide el tremendo tema de la bisexualidad... ¿Con motivo de qué escándalo? Porque hay que ser gente de mente muy abierta, si vamos a entrar en el mundo de la globalité ¿o no?. ¡Basta ya de costumbres y mentalidades aldeanas! Por eso ya se instruyó al presi municipal de Zacatecas para que encienda las luces por las noches y le dé una mano de gato a las fachadas... nomás las del primer cuadro... ¡no vaya usté a seguirse con la Rayón y la Morelos! ¡Tampoco se me azote, jovencito!

Ya se está haciendo el gran espectacular que anunciará “Zacatecas ciudad de género indefinido”, en el lugar de eso de que todos los caminos conducen a Zacatecas. Hasta se organizará un congreso de luchadores por la libre elección de la sexualidad, después de todo, ¡fue tan exitoso el Congreso de chamanes cuya sede fue traída durante la muy excelsa gestión de---. Ya se apuntaron El engomadito y sus huestes y el rector y las suyas –a cada cual su género de fauna- ¡Vaya un corolario para un plan de gobierno! ¡Zacatecas, el San Francisco de México, aunque sin mar! ¡Zacatecas, tan célebre como la Sodoma bíblica, pero sin sensacionalismo y sin peligro de diluvio! A todos los colaboradores del góber podría explotárseles su lado femenino... con un poco de mente abierta, decía... Si lo vemos con filosofía, no está tan mal eso de desbancar su machismo y ¡yahooo!!! A soltar la greña, en público... porque en privado (¡eso es otra cosa!)

¿Y la prensa? ¡Bien gracias! Como el sereno mayor no lee, sabrá poco de la importancia que concedían los griegos a sus críticos, quienes pagaban a una persona que ejercía esas funciones en el lugar donde la Edad Media colocó bufones y monjes... Los críticos en Grecia se preparaban, desde sus años mozos, para ser conciencia, guía... y para ello recibían un muy digno salario. Hoy ese cargo ha desaparecido como tal. Lo ejercemos quienes por conciencia nos atrevemos a hablar “sin paga alguna”. ¡Qué lujo! diría un griego de entonces, contar con un servidor así, que sin erogación, nos ofreciese su visión, su análisis. Pero este ñor, admirador de los griegos en eso de las togas, no lo es de su afán perfeccionista en eso de las cosas del espíritu. Lo que él se paga, en cambio, es aduladores a diestra y siniestra. “Muy bien, señor gobernador... sus acertadas palabras para con Rafael Coronel... debió haber puesto mayor énfasis en el precio global en dólares, de tanta obra maravillosa. Si acaso algo le sugeriría es que la próxima vez subraye, traduciendo a marcos, a yenes, a euros...” “Aplaudo a usted, señor gobernador, tanta sapiencia. Por qué no organizamos un simposio de Los temerarios. Podríamos invitar a Genero Borrego de moderador...” “¡Qué bárbaro!, señor gobernador, cuánta pericia mostró usted en TV, al abordar con sapiencia extrema el tema de las señoritas solteras en Zacatecas...” Y así, entre aplauso y papacho, con lenguaje más rústico, uno debe llegar a creerse ungido... en el pináculo de la santidad... “A ver si el obispo Chávez Ruvalcaba está de acuerdo en que se organice la santificación de alguno de Fresnillo, mejor aún, que sea alguna... llamen a la entrevistadora, la de los sábados con el gobernador, para que haga a investigación, ella que es ¡tan atinada y tan jovencita!

¿Mi prospectiva? Que el nuevo formato que impongamos, aunque se muestren rejegos los de la legislatura, sea luminoso. Qué tal si el informe se hace de noche, para que así pueda amenizar la velada alguien como Martín Urieta... qué digo, la banda El recodo y para aprovechar los nuevos reflectores tipo Mickey (¿era Disney?) en el Calderón. Habrá que preludiar la inauguración de la Feria, con las señoritas candidatas de edecanes, cuando el gober vaya y vuelva de la tribuna de la casa del pueblo. ¡Imagínese, en lugar de que lo acompañen las García a la hora de los jitomatazos! Las señoritas de los clubes del otro lado de parapeto, para que no le caigan los frutazos (mejor si fuesen estos de plástico) tan directo.

De ahí se pasará a un acto público, donde se tiene prevista una pasarela para los de su hoy gabinete y futuros operadores de campaña/miembros de su gabinete... Ya se solicitó al engomadito que orqueste el programa de entretenimiento, al que deliberadamente no se le llamará cultural, para que así no se alebresten los perfeccionistas del arte, ni protesten porque de su “ciudadela” ni cimientos. 

¿O será que el veterinario de la cultura se siente con tamaños para disputarle a un tal Nahle la secretaría general, como corre por ahí? (si por algo le pusieron “el engomadito”) Es más, el edificio de Finanzas le gustó ya al Gober y a Huízar de casa de visitas “personales”. Ah y para concluir... Pregúntese usted, ciudadano zacatecano, en dónde despacha de verdad verdad tan docto góber. ¿En su casa? ¿En Palacio de Gobierno? ¿En la antigua procuraduría? ¿En algún lugar de Aguascalientes? ¿En la ciudad de México? Elusivo gobernante, este, que ni siquiera cree que debe de tener oficinas, funcionales, funcionando... Con eso de que anda de gira permanente, cual si fuera su gobierno período de práctica ambulatoria... ¡Hasta el próximo domingo comentaré, rudita, los anexos de año tan nutrido en grandes acontecimientos... ¡sí señor!

La receta:

Si todo lo que denota usted, a propósito de tan gris régimen es cierto... la perdedora sería Zacatecas y no la ambiciosa familia real. Así que mejor sería que usted y yo compartiésemos la pesadilla del mal gobierno ¿o no? ¡Pellízqueme, pellízqueme, se lo suplico! La espectacularidad del informe está de todos modos garantizada por nuestros impuestos que financian la fiesta y luego la feria, que alcanza para que todos se den la mano. ¿Se acuerda el año pasado que hasta a Rafael Coronel quisieron ponerlo a cantar boleros... para contrarrestar las rebuznancias del ejecutivo, con eso de que prometió abaratar los museos... a cada quién el suyo, luego de lanzar tremenda retahíla de nombres, de todas estaturas... Por eso debemos comprender a los evasores, desde el puesto mínimo en Arroyo de la Plata, hasta los ralos negociantes locales... De modo que démonos cita en las inmediaciones del mercado, ahí donde un hierbero vende la pócima de los puntos magnéticos de la tierra.

Del gobernador dará cuenta El Santo Niño, a quien ya le tiene encomendado que desvíe jitomatazos, sapos y culebras que le impidan acceder a “la grande” que tanto merece. Tal vez también acuda a San Juan Diego, para tener efecto. Y de que se lanza, se lanza... manipulando a los zacatecanos con eso de que su futuro depende de que figure él, por allá, en los círculos nacionales. ¡Ay suspiro, suspiro, suspiro...! como dice la canción.

Colofón:

No estamos globalizados... ni todo lo contrario.
¿Ha padecido casos extraños dignos de consultar con La Ruda? No se quede callado, con la idea de que el mundo está loco y punto.