Friday, March 16, 2007

¡Chuleamos nuestra casa para ti!


Fotografía de Carlos Le Gerrete tomada el 3 de marzo de 2007.


Abrimos boca esta ocasión con esta entrega tan especial está dedicada a nuestros amigos zacatecanos, a quienes recordamos con afecto a través de nuestro último encuentro con Dolores Huerta, quien nos hizo su genealogía familiar hasta Valparaíso. Ella, que acababa de estar en el concurso de los clubes zacatecanos en Los Ángeles California, que la pusieron de juez para elegir a la representante/embajadora, nos comentó acerca del papel de la mujer en la lucha que nos aqueja en esta diaspora de hoy.


Dolores Huerta se presentó en San Diego, en el marco de la Feria Internacional de San Diego City College. A ritmo de tango y muy vivaz, entonamos con ella un ¡Sí se puede!

Thursday, March 15, 2007

El respeto al sexenio ajeno


Increíble que esta frase, dicha a manera de exceso, cayese entre el palabrerío, al garete.
No sorprende ya la frase como quién la profirió, con nada extraña falta de delicadeza y desde Venezuela (¿de paseo con fondos propios?) No fue, justo, uno de 32 goberes chulones que en nuestro país operan cual si fuesen emperadores. ¡Mmmmmm! ¿Fue acaso un chalanillo de Calderón? ¿Wrong, again, se trata del siniestro hombre orquesta de nuestro otro presidente? ¡Aciertas esta vez! Tan peculiar y original fanrarrón juarista es el senador en rebeldía, Richard Corazón Operador (aka Ricardo Monreal Primero), quien se encontraba en la tierra de Hugo Chávez cuando lo sorprendió la acusación explícita de que ya obraba en lo oscurito para imponer candidatos en su tierra zacatecana.

¿Y no se revolcaría en su tumba Juárez, de oir equiparado su pensamiento a estos ejemplares del puro exceso; citado hasta la saciedad, ya por la izquierda, ya por la derecha?

Y creo que nada hemos escuchado todavía, pues sigue la mata dando en vil compulsión citativa...

El respeto al sexenio ajeno
El respeto al Zócalo ajeno
El respeto al changarro ajeno
El respeto al recinto ajeno
El respeto al contingente ajeno
Etceterilla, etceterón

Te lo digo tú mi Amalia, entiéndelo tú mi Cárdenas...

Y pasando a otra cosa... tocó turno a la austeridad y modo llano con que se condujo el presidente recién investido durante la visita fugaz, que no por eso menos intensa y violenta, del persidente Jorge Buch (con todo y golpeadito yuca). Pasamos de a porrazo de los vestidos de Martha, que baratitos, nos costabaron lumbre... a la camisa simple y llana de doña Margarita.

Ojo, que lo de esta camisa no es metáfora... por más que semajanza sí la haya con aquel cuento ingeniosísimo de Ricardo Palma. En la trama de Palma, Margarita Pareja, por el orgullo desmedido de su enamorado que se negó a ser visto con desdén por sus futuros suegros, se vio obliagda a ir con tan solo una camisa al matrimonio. En igual vena, la paraja presidencial lució en mangas de camisa, literalmente. Esperemos que no resulte que ocultos tras los bieses y las costuras, con el humor Palmiano, vayan las riquezas y los aires de esta doña recién estrenadita en las mieles del poder.

Yo, por si acaso, alerta vivo de aquellos que disimulan, pues bien dicen las consejas que el que de alardes anda, no tiene lo que parece... Lo contario será verdad, también, y por lo tanto inquietantísimo. En verdad os digo que no ha lugar a tanta sencillez...

De sencillos ya hubo en el gris pavimento de la historia.
Sencillos y disimulados fueron Robespierre, Stalin y ese célebre quasi diabólico de
Fidel Velázquez, a quien me refiero más al detalle por estar cerca de casa. Tenía este líder cupular obrero tantos trajes grises como días tenía un año, aunque de corte, talle y color identiquísimos, de modo que pareciese sencillo y de modesto vestir...

Muchos, no obstante mis reparos, me dirán, y con razón, que son mejores sencillez y austeridad que dispendio y despilfarro... Y yo replico, sin saber muy bien si acierto: "Ni tanto que queme a la santa, ni tanto que no la alumbre."

"Zacatecas, que tantos millones expulsa al extranjero"

Les cuento que me sorprendió la inexperiencia de uno de esos dotadísimos economistas llevados de este lado a corregir los rumbos de la patria... En su discurso probo de inicios de sexenio el calificadísimo funcionario, entrevistado a propósito del campo y del futuro levantamiento de aranceles que dará al traste con cualquier cultivo pertinaz que hubiese sobrevivido a la importación de productos en polvo o en lata... , se refirió a Zacatecas como "expulsor de millones de trabajadores".

Y, mire usted, no es por ser puntillosa, pero un estado de un millón y pico, toda vez que haya sabido el experto que por lo menos otro millón anda en diáspora... difícilmente puede expulsar millones (en plural). Mejor habría quedado este grupi del Neoliberalismo de echarle una mirada al censo, o de aplicar sus más básicas nociones matemáticas a la tierra de Ramón López Velarde, para no salir con semejante (de tan imprecisa) batea.

Ah y qué me dice de la célebre aportación presidencial de que "más vale un kilómetro de carretera en Zacatecas que 100 kilómetros de muro en Texas o Arizona." ¡Mire que venir a poner en el mapa excelso del discurso presidencial al olvidadísimo escenario de Los de abajo!
¿Punto, lo que se llama punto, para Calderón?

Que de milloncejo en mil mal colocados en el mapa danzaron los votos y casillas que faltaron... Ya me parece que oigo nuevo cantadito: ¡millón por millón, remesa por remesa...!

En verdad que prefiero a los de políticos de antes -si por antes entendemos a los que precedieron al neoliberalismo o de los tiempos del ya difunto José López Portillo- a estos de hoy, con brochetazo de Wikipedia, olvidadiza y superficial.

Para cuando lleguemos a este punto ¿muerto? Les pediré, de volada, un favorcito: Mándenme sus citas de Juárez a concurso. Ya no las de lo ajeno y lo pacífico... sino unas nuevas para que rolen por los próximos seis años, de gobierno a gobierno, de domingo a domingo y de banqueta a banqueta... Aquí dejo, en lista abierta, las que yo me digné arrancarle al mar del olvido internáutico:
“Malditos aquellos que con su palabra defienden al pueblo, pero que con sus
hechos lo traicionan y lo lastiman”.


"Los grandes hombres, en el verdadero sentido de la palabra, nunca han sido
indiferentes a los derechos o ciegos hacia las necesidades de los
indefensos”.

(No se peléen por ser originales-ni tampoco repitan-, recuerden que para todos alcanza...)

Broche di oro en el cinto pitiado... o manque nomás sea di plata

(pero salido del granado recetario de nuestra estelar curanderita acaponetense)

Vayan a manera de limpia con incienso y un par de ramitos de muérdago estas muy sabias palabras, producto de la pepena que me tocó por la ruta de apartar momentáneamente a todas esas yerbas venenosas e irritantes que suelen crecer por allá por el trópico...
"No me he muerto, pero he renacido varias veces"
Yolanda Luera, curandera de las almas de Loreto, Baja California Sur.
"El infierno es el otro"
Jean Paul Sartre, vía mi filósofo de cabecera, David Muñoz.
"Tanto espacio y coincidir"
Alberto Escobar, en voz de Lupe y, otra vez, la coincidencia feliz con la Luera que decidió por fin, dejar de ser la personaje que por años se quiso dar a esperar sentada.

No deje de venir a surtirse en nuestro peculiar recetario de chiqueadores, infusiones, cataplasmas y sahumerios para sanar las aguas, el ambiente y los malos pensamientos...




Monday, January 01, 2007

¡Ay mis títulos!

No critiques en los demás lo que no estés dispuesto a criticar en ti... (De las certeras consejas)

Mucho es el resquemor que genera el tener o no tener títulos. Por eso, Ruda, me propuse este fin de año sacar el mío del clóset, desenpolvarlo y ponerlo en un marco cuyo valor, con mucho, excede cualquier pretensión de quien no quiera ver lo que a la vista he puesto, para miradas curiosas.

Un detalle olvidé... de títulos está pavimentado el camino al infierno... aquí y en México. ¿O no?

Así que yo a menudo reconvierto el mío, en las profundidades más sensibles de mi espíritu... en lo que es, un pedazo de papel que simboliza nuestra pertenencia al club restringido de una décima de uno por ciento de la población de mi país de residencia (tengo miedo de explorar las estadísticas de México entre las sagradísimas esferas del Sistema Nacional de Investigadores).

Y ahora a los títulos ajenos

El primer título que quiero ensalzar es el del miembro proveedor de la pareja real. Cierto es que estudiaron ambos, profe y alumna, eso nadie lo duda. Pero las precisiones no estarían de más, a buen tiempo. La información vigente con respecto al varón de esa pareja que hoy nos llama es la siguiente:

"Es abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho con maestría en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, y en Administración Pública por la Universidad de Harvard."
(Página electrónica del Gobierno de México)

Y bueno, aquí el título (en singular) se nos convierte en tres: Uno, el de derecho, que supongo que incluye cuatro o cinco años de licenciatura en la materia (como se estila en México y a diferencia de los 10 que requiere el ingreso a la barra de abogados en EEUU). El segundo de Economía en el ITAM, a nivel de mastría (no sabemos si concluso). El tercero, el más impresionante, viene de Harvard, de la escuela de Administración Pública John F. Kennedy.

Investigué el tercero, al azar. El que habría cursado nuestro primo mandatario se trata de un programa de estudios pensado para captar a los especialistas en diversos campos que hayan trabajado lejos de una universidad por muchos años, entre 7 y 15, de ahí su título "Mid-Career". Consiste en un año de estudios que culmina con un certificado.

Otras maestrías, de más valor académico, aunque no sean de Harvard, incluyen programas formales de estudio y una tesis publicada por la misma universidad. Su duración, poco atractiva para los políticos mexicanos, dos a cuatro años. La del señor Calderón no es de largo aliento, sino la anual, de cursos seminarios en políticas y asuntos internacionales.

Sin embargo y para dar crédito a Felipe diremos que el Harvard Crimson, periódico de la escuela de Administración Pública John F. Kennedy dedicó una notita a su egresado, aclarando estos datos que aquí enuncio y congratulándose del número de influyentes egresados de la misma institución como Ellen Johnson-Sirleaf, primera mujer presidente de Liberia, o Álvaro Uribe Vélez, de Colombia.

Una por el palmarés del buen Calderón... Bon Saint!

Lo que esperamos los mexicanos más comúnes y corrientes es que en el año que pasó en Harvard haya aprendido Felipe un poco de la lógica humanista que llega a colarse por entre esos elitistas medios y que su actitud para con la patria de Juárez, sea más eficiente que cínica y más humana que la de los colegas de su alma mater estadounidense que hoy ocupan los altos rangos de la administración pública...

Interesante mezcla estudiantil la de la escuela John F. Kennedy, tributo al presidente asesinado. Me llama la atención, sobre todo, la combinación de personalidades que incluye a la presidenta de Liberia, al hoy presidente de México, ayer presidente del PAN etceterilla, etceterón... Diversidad y sentido no siempre van de la mano. Esperemos que las banderas y colores del presidente de México no dejen de ser, nunca, el verde, el blanco y el colorado... Ivy!!!!!!!!!!

Soooo beeee iiiiit!!!!!!

Mi consejo para el 2007

Revisad todos vuestro palmarés, aunque sea de pasada. No sea que se malinterpreten sus logros o que otros vean la paja que obra, de segurito, en vuestro pispireto ojillo.

Así las páginas de los gobiernos federal y estatal deberán de propugnar por no ensalzar o elogiar de más el palmarés de nuestros preciosones y preciosonas goberes...

Las compras de diciembre

Uno pensaría que el país que expulsó tres millones de migrantes, a razón de mil trabajadores por día, vive una crisis tan profunda que se le nota en el semblante... al día-día...

Pero no. El contrario, sin embargo, descontrola, aunque no sorprende. Pues hasta parecería que aumenta el poder adquisitivo de algunos mexicanos, al punto que, comparados con sus contrapartes, todavía van de gane.

Acudí con mi hija a una de esas arrolladoras baratas posnavideñas. El solo principio de comprar a una porción del precio ofrecido antes de la navidad ha convertido a las fiestas decembrinas en un performance más. El día 25 las personas abren sus paquetes, los agradecen, los muestran, como si fuesen de verdad... para luego correr, el 26, a intercambiarlos por uno o más objetos, puesto que los mismos establecimientos devalúan su mercancía a precios insólitos. Corrijo... o los inflan previo a la navidad para luego achicarlos y mantener contenta a su clientela.

En todo caso descubrí en el ritual de la venta-devolución-abaratamiento a un ejército de compradores mexicanos. Mi curiosidad se metió a sus anchas en los ires y venires de aquella nutrida y muy acicalada turba de visitantes. "Vienen de México", me aclaró la chica de los perfumes, en el momento en que comprendió que ambas hablábamos español. "No son de acá". Y asumí, sin hacer más preguntas que diferenciaba así esta señorita a los viajeros compradores de los habitantes hispanos que regularmente no acuden al mismo centro comercial.

No hay que quedarse con las conjeturas, pero la percepción, a veces, nos proporciona datos interesantes.

En la cola de Ruehl, la tienda de moda entre los californios acomodados, los compradores mostraban dos actitudes. Una la mía y la de un par de chicas anglosajonas, gemelas, por cierto, que aguardaban frenta a mí. Sufrimiento extremo por hacer las cuentas y ajustar para el suéter especialísimo que regalé a mi hija por motivo de su cumpleaños... algo que hago, literalmente, una vez al año. La otra, la de muchos de mis compatriotas que abarrotaron el establecimiento. Siete camisetas, dos sudaderas y un par de pantalones... llevaba una joven blanca y rubia, de atrás de mí, que comentaba con su novio, cual si se tratara de grandes economías, que pretendía volver al día siguiente, por más.

Bueno, bueno... en dónde quedó la crisis... Qué realidades peculiares viven estos mexicanos blancos, blanquísimos, que no se inmutan de cuanto ocurre al rededor de ellos. Supongo que celebraban, en el vaivén caprichoso de los mercados, el triunfo de su candidato... Y se esmeraban en parecer, cada vez más modernos, más casuales, más bonitos...

En el pabellón de los restaurantes el primer bocado se me atoró cuando volví a observar. En los restaurantes del mall son cocineros, meseros, garroteros, porteros los mexicanos morenos, quienes vía compañías de contratación externa conforman el lado oscuro informal de esta economía. La clientela, en cambio... eran los otros, aquellos cuya identidad queda a buen resguardo en tanto no se escuche su español, su pujadito chilango.

Y a propósito de estrenos, notamos con beneplácito la sencillez de Margarita Zavala... Quisiéramos creer que no es ella una más de estas compradoras frenéticas que se dejan ver por Fashion Valley o Beverly Plaza... No vaya luego a resultar que escala la pretensión en modas a los niveles de Marthita Sahagún que rebazó la capacidad de asombro del más acicalado...

El preludio poco glamoroso de la vida del trabajador promedio

Casi no tengo tiempo de ir de compras. Con eso no quiero decir que no sea adicta A ellas, como suele ocurrir entre quienes me rodean. Sólo que, últimamente, mi adicción se reduce a unas cuantas horas. Mis gustos, por lo general, no son caros y me he vuelto insoportablemente suburbana, al punto de que casi no salgo de mi barrio, quizás tan solo porque mi trabajo me lleva a recorrer la ciudad, literalmente, de cabo a rabo.

Mi día siete es uno sin auto. Camino cuando puedo hasta el mall de mi zona residencial. Ahí compro lo disponible. Claro, no hay que obviar que los célebres “retailers” han estudiado de pe a pa mis gustos, mis preferencias, mis obsesiones y, así, las de mis hijos de acuerdo a sus edades, sus metas, sus miedos. A todos nos gusta el algodón, según lo tienen bien previsto los productores de ropa casual y, por lo general, salvo contadas excepciones, imitamos los pasos del habitante promedio de San Diego.

Las tardes sabatinas, luego de lavar ropa y recoger la casa revuelta a- full durante la semana de andanzas, las dedicamos a beber café en Starbucks (somos adictos), a mironear las nuevas de Barnes and Noble y a aumentar de peso en Rubios, Pick up Sticks, Jamba Juice o Ben and Jerry´s. En el centro de mi realidad suburbana, reducida a un radio de no más de tres millas, el epicentro es Old Navy, y no Ruehl (¿extrañamente, dado el vecindazgo con Scripps Ranch?) desde sus orígenes la tienda donde las fantasías del mall asumen un nivel mundano, accesible en precios y, decentemente ceñidos al trabajador promedio, es decir, que todavía no exceden la cifra accesible de un gean a veinte o treinta dólares y una camisa a no más de quince o diecisiete.

En ese reducido círculo de consumo me muevo. No poseo nada de más de cien dólares. Creo que el haberme hecho adolescente en una época todavía influida por la guerra fría y el muro de Berlín me hizo consciente de que excederse en el consumo conlleva cierto dejo de inmoralidad de origen. Alguna vez trataré de explicarme –y hacerme perdonar- mis deudas de otro modo. No aquí. Aquí quiero mirar a los contrastes que se me presentaron hoy, en otro sitio, bastante alejado de mi vida cotidiana.

Ojo. No me conformo. Al conformismo que me rodea antepongo siempre una mirada crítica. No es poco común que mis hijos me escuchen lamentarme de que quienes trabajamos de 8 de la mañana a nueve de la noche (algunas horas más que el mítico sol-a-sol) apenas si ganemos para endeudarnos con un café de Starbuck´s por la mañana, un jugo de Jamba y dos o tres prendas al mes chez le retailer más barato del espectrum aceptable para las clases medias de la globalidad. Bon saint! Así es.

Hace años que me negué a mi misma la obscena práctica de comprar en Nordstrom o en Neimann Marcus y vivo totalmente ajena a la moda de Abercrombie o de Bloomingsdale´s con sus deslavados jeans a precios infamemente por encima de sus proveedores mayoristas.

Otros compradores de que se tiene noticia:

La gobernadora de Zacatecas, cuyo interés por las reinas de belleza le dio el perfecto pretexto para venir de compras a Los Angeles, con algunos de su parentela.

Los del grupo calderonista, para dar el ancho en sus nuevas posiciones y dado que el diez por ciento de sus recién estrenados salarios no mermará el poder adquisitivo al que parecen haber nacido acostumbrados.

La clase media que sueña con un programa de estado que garantice seguridad para que ellos puedan así lucir sus compras navideñas en cafés y restaurantes, sin temor alguno.

Los burócratas, desde las bases federales hasta las cúpulas del congreso... ¡Uf, al fin!

La burocracia del gobierno capitalino, incluida la cúpula lopezobradorista del gobierno legítimo juarista.

Y ahora le toca a Juárez

El manoseo juarista ha llegado a su extremo.

No me quejo nomás porque sí. Analice si no las citas, a diestra y siniestra... Que Juárez dijo, que Juárez tornó. La obsesión por Juárez cual si fuese la varita mágica de toda decisión gubernamental no sólo se ha puesto de moda sino que irrumpe desde cualquier discurso, como la verdad sine que non de la "consolidada" democracia mexicana.

Y bien... si de citar a Juárez se trata aquí les va mi cita favorita, junto a un abrazo de principios de año y la promesa de que escribiré, con más frecuencia que el año anterior.

"Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar..."

Benito Pablo Juárez García

¡He/ha dicho!

Sunday, March 19, 2006

EL modus vivendi de las apuestas personales


El pie maestro: Niñopa de las flores amarillas
Vamos a transformar la industria eléctrica. Vamos a comer primero y luego a pagar. No habrá mexicanos trabajando en el extranjero. Con mi varita mágica voy a convertir a México en el reino al que ingresarán los pobres, cual si fuesen mis invitados personales.

Funcionarios (dis)funcionales

Cada día, de cada semana, de cada mes corren apuestas respecto de cómo y cuándo se aligerará la carga de Amalia García que carga al hombro un sacazo de funcionarios balines. Never mind que no tenga con quien sustituirlos, como no tuvo en el principio con quien llenar sus sillas.
El juego de la elite zacatecana no lo tiene claro esta fuereñita que creció alejada de los humores de su terruño, en las lejanas tierras a las que la llevó su padre a empaparse del comunismo de antes de Slobodan Milošević. ¿De qué hablo? Verán, amigos.
Esta doña gobernante a quienes sus amigos llamarán también "mi gober preciosa" no bien se sienta a departir con su muchachada gobernante se entera de un entuerto más y de que la prensa, rejega y tramposona, no se mete al huacal en el que ella quiere mantenerla, para los días aciagos.
Pues bien, ya da vueltas de nuevo el carro y no atina a quitar o poner a los que debe. Saquemos la lupa al vuelo para mirar al detalle lo que ocurre.

Pasadas las revatingas (quise decir elecciones) locales en pos del hueserío (quise decir curules, escaños, puestos, plazas)acordaron las huestes amalinas soltar el borrego de que habría cambios. El temor que tan espectacular anuncio propina a la caballada mayor es efectivo/inefectivo, según se lo vea.

Efectivo pues pone a todos a temblar, cual perros callejeros en noche de tormenta.

Inefectivo pues paraliza a todos, igualitito que ocurrió el primer año de gobierno en que se esperaba ratificación/rectificación.

Efectivo pues pone a todos a idear maravillosos métodos de permanencia. Ideotas de idiotas que logren el sueño acariciado de unos años más de presupuesto.

Inefectivo pues el concurso de tales ideotas de idiotas solo lleva por objetivo impresionar a la doña que mira desde el cristal de sus propios filtros personales y no el de servir a la comunidad cuyos impuestos se administran y cuyo patrimonio se tiene en prenda de manera temporal.


Así, en este vaivén despiadado los (dis)funcionarios actúan a criterio y con las limitaciones del caso.

Veamos los resultados...

El procurador está que se va y se va y la justicia, bien gracias. Libres siguen los prófugos, ileso el narcomenudeo, felices quienes en franco uso de sus facultades mentales se dedican al hampa, ya sea callejera, gangsteril o de camarilla gubernamental.

Los más allegados, protegidos apenas por la secrecía del corrillo ejecutivo, se protegen diciendo que les "train" ganas los demás, ellos que están adentro, quiero decir al otro lado de la puerta, que no del corazón gélido y rojo de la gobernadora, émula de Stalin, Mao y, ya lo dije, Milošević (que en el limbo de las injusticias terrenas no alcance a descansar para la eternidad).

Pero corren jugosas las apuestas de quién se queda, quién se va

Vayan pues las nuestras, que nunca hemos sido dados al juego, tan solo para no dejar y que el ahí se va vuelto emblema de nuestra realidad no deje de marcarnos per secola seculorum.

Indignada a cual más, la comunidá cultural localísima y de cepa muy rancia ha vuelto a negar a su patrono, San Eduardo Rivera Salinas de la madre de Dios y las libertinas conciencias nocturnas que lo amparan a él solito. Esta vez la indignación cunde pues ha elegido para aperturar el festival de la idem (quiero decir la culturanza dictada desde el dictum populista de la cúpula local) a Franco di Vita.

Aquí la ficha ilustrativa que lanzó en tremenda conferencia de prensa para los entendidos en la materia:

Franco de Vita: Nacido en Caracas (puntos a su favor). Cancionero de FRIVOLA, AQUI ESTAS OTRA VEZ, NO HACE FALTA DECIRLO, y SOLO IMPORTAS TU representa lo más granado de la cultura de corte popular estilo mediados de los cincuenta, fecha en que llegaron a la pubertad los involucrados en la selección de futuros candidatos al desecho.

Diálogo esperado:

-Maestro, qué selección, tan culta, tan, tan, tan selecta.
-Gracias, mi gober preciosa, siempre que pienso en usted me doy cuenta del don tremendo que la alumbra, sobre todo en sus atinadas decisiones respecto de su equipo. A tan sobrado don me coloco, de mismísimas rodillas, para deleitarla con el canto romántico de los más grandes exponentes de la cultura que aprendí en mi casa.
-Y qué casa, mi más atento y seguro servidor. Casa de nobles cunas y todavía más nobles tocadiscos.


Y ahora... ¿cómo llenar el resto de la programación? Veamos, convoquemos al pleno. ¿El pleno? Sí, sí.

Y pues, ni modo, el tal pleno concluyó solemne que no hay en todo México y fronteras afines, incluidas las de Cuba y Vietnam, persona más idónea para cerrar el festival de la cultura que Tania Libertad. Tocará a la limón con Oscar Chávez, ya casi oriundo de estas tierras del señor, a juzgar por el número de veces que se ha presentado bajo la lógica "teatro del pueblo", nada menos que en la plaza de armas.

Diálogo para los entendidos:

-¿la plaza de armas?
-Sí, sí. Saca las tuyas, no vaya a ser que nos sorprenda la pelona cuando estemos a punto de cantar a capela con el quinto encore de Franco de Vita.
-¿Dijiste la pelona?
-Sí, pero fue lapsus. Quise decir la gober preciosa... aquí entre nous.


Porfas, no deje de enviar apuestas. Aquí las mías para inspirarlos

Que gana 1 punto porcentual esta semana en el ánimo del treinta por ciento de la población votante Andrés Manuel López Obrador.

Que Ricardo Monreal Ávila es premiado por ganar las elecciones del Estado de México, del mismo modo como no fue castigado por perderlas en la elección a la gubernatura de la candidata cuyo nombre e identidad resultó en una tremenda incógnita.
¿Será que con un nombre más mexicanote como Isnarda o Dorotea se lanzará de nuevo la empresaria nieta de influyentismo abuelo aunque de mala reputación?

Al margen comentamos que las pocas batallas ganadas a la indiferencia de la población mexiquense nada tienen que ver con Ricardo Monreal y sí con un perredé más de antaño y nombres de candidatos cuyas poblaciones votantes sí recordaron a la hora de cruzar sus boletas.

Definición de "carro completo" institucionalizada por político fresnillense de reputación dudosísima:

Carro completo

a. carro repleto de personas llevadas a la fiesta mediante la promesa de una torta y un refresco (aunque para ser más precisos debiéramos corregirle, camión completo).

b. urna repleta de boletas en blanco o vacía de boletas con nombre y apellido para el cómputo en fórmula de un número mayor al número posible de votantes, infaliblemente.

c. cachaza repleta de recursos que anuncian, en pleno zócalo de la ciudad de México un triunfo que el oriundo de Fresnillo no fue capaz de lograr para su candidato y señor feudal que lo gobierna y dirige ni siquiera en Fresnillo, donde la muchachada del camión prefirió permanecer a la sombra del mismo y asegurarse de ingerir por lo menos la mitad de la torta antes de salir a vitorear al objeto de sus pasiones políticas.


La incógnita ya despejada y la filosofía de las tres migajas

Nuestro otrora aspirante a la candidatura de la presidencia de la república se conforma con tres (literalmente) de las migajas que caerán una vez repartidas las plazas ya reservadas a la camarilla lopezobradorista.

Migaja 1: Secretaría de agricultura, vista la muerte inminente del campo zacatecano, propinaremos al país muerte igual a fin de que en el sitio de ejidos y parcelas se instalen maquiladoras, McDonalds y bodegas Walmart, para el sueño de desarrollo de la generación de líderes de la izquierda progresista hecha a la imagen y semejanza del aspirante a atrapar tal migaja.

Migaja 2: Secretaría de Educación y Cultura. ¿Puedes imaginar, o fiel lector de estas atravesadas líneas don más preciado que un líder tercermundista doctorado en leyes bajo cuyo intachable ejemplo todos comenzaremos a decir "que nadien deje de tener una computadora personal en su escritorio... para abrir boca"?

Migaja 3: En el México posCreel, un secretario de gobernación con apenas un barniz de conocimiento de la justicia, tal y como ocurrió en su estado. Ah, y no nos olvidemos de la impunidad con que vacaciona en Acapulco su jefa de giras gubernamentales, prófuga de los cargos de fraude y tráfico de influencias. ¡Fiuuuu!


Vaya un perfil. Otro día, los invitamos a medir su conocimiento en torno al resto de la camarilla, quiero decir, al círculo de íntimos de la pejemanía.

Por lo pronto les transcribo algunos de los lemas que ya se corean a lo largo y a lo ancho del país.

¡Se ve, se siente, el peje es presidente!
¡Por el bien de todos, primero los pobres!
¡Cumplir es mi fuerza!


Para subir al cielo, para subir al cielo...

Y bueno, amigos, ya sea que se encuentren entre el treinta por ciento de votantes o entre el setenta de abstencionistas, les deseamos un muy feliz domingo.

La Ruda de Acaponeta, María Múzquiz y María Dolores Bolívar

Monday, October 31, 2005

Candidatos de a dedazo

En la era del dedazo virtual...
Cuando era niña los dedos de los funcionarios tenían vida independiente. Movió el índice, se decía de quien acababa de dar una orden. El pulgarcito era el dedo flaco, en el sentido de flaqueza. Cuando se levanta el pulgar, todavía, se expone cierta falta de hombría, de echadez para delante. Echao para delante, denominan los machos a quienes se avientan al ruedo o enfrentan el peligro sin titubear.

"En mi meñique" se dice de quienes están en tus manos. Mover el meñique o el pulgar implica poner orden o dictar sentencia. Ni se diga de la prominencia natural del dedo anular. El dedo del casorio, casi siempre arreglado entre la pudientada. Terroba, llevaba por apellido un conocido mío a cuyas nupcias apostó su futuro político. Una vez realizado el esponsal uno creía notar un anillo de compromiso imaginario en el dedo de Terroba. "Se va a casar..." -llenábanse en aclaraciones quienes sabían de la notoriedad de la desposada. Y él, sabedor de los privilegios que da el poder, mostraba el dedo, igualitito que una novia entusiasmada con el futuro acontecimiento.




No en vano crecimos con la imagen mórbida de la mano de Alvaro Obregón. Obregón intentó suicidarse después de perder su brazo, pero lo hizo con una bala sin cartucho. Desde el costado izquierdo de su universo recibió esta estruendo de aire que lo marcó con una vida de poder de la que ni él mismo se habría podido liberar. En La Bombilla permaneció su mano, en formol, los cinco dedos flotando bajo una película transparente. Su vida fue como el final de una película de horror que habría tenido cierta línea chusca. Ahí quedó, eternizado sobre el plato de mole luego de recibir tres tiros en el rostro. Los dedos que apuntaron hacia una prolongada dictadura "de a dedazo" permanecieron separados de su cuerpo.

Las madres de mis tiempos enseñaban a sus hijos a no apuntar a nadie. "No señales" -decían- en el nombre de Dios. Señalar en una iglesia conllevaba una falta mayor. Señalar, ¡uffff!... los de mi generación habrían debido de guardarse el dedo, si los regaños maternales hubiesen sido del todo eficientes.

Gobernó con el dedo

Luis Echeverría gobernó con el dedo. Lo colocaba junto a su nariz en gesto de reflexividad. Lo mantenía a la mano, listo. Cuando era menester lo apuntaba, lo hacía girar en rondanitas levísimas para advertir a sus acompañantes que había algo que hacer o decir. Recto, en dirección a sí mismo, lo levantaba para advertir que la jornada había terminado. Aquel patriarca, el último de una casta que se acabó a sí misma a fuerza de traiciones, tuvo tal poder que gobernó al país con uno solo de sus veinte dedos.

Después, giraba el índice; momento, lo suspendía en el aire, inmóvil; espere, no se me alborote, lo sacudía apresurado, en dirección del suelo. Cada gesto del índice significaba algo, para alguien. El código era tan sutil y detallado que fue requiriendo de la elaboración de un sesudo manual interpretativo. "Se le conoce el genio por el dedo" -debió decirse cuando aquel hombre de mando activaba su dedo apuntador.

Vuelta de tuerca

Apreciamos en la sensibilidad de los dichos populares una sabiduría ancestral insustituible. Pero nada como algo que nos resulta imposible de evitar, como el dicho aquel de que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen.

Mi pregunta es: ¿qué karma pagamos los mexicanos para merecer los gobiernos que tenemos? ¿Cómo revertir ese karma trágico y comenzar a darnos gobiernos ordinarios, grises, que no corruptos y espectaculares o espectaculares de tan corruptos?
Bueno, bueno, no siempre hay respuestas.
Por lo pronto nos lamentamos del desinterés que han mostrado las comunidades en el extranjero por votar.
Les diré lo que recogí entre las personas que entrevisté al respecto.

Marcela, oriunda de Morelia, me dijo sin siquiera pensarlo. "No me interesa votar. No me interesaba cuando vivía allá, menos lo haría ahora. Estoy segura que los gobernantes no van a dejar de ser corruptos porque yo vote o porque yo exprese mi opinión. México, amiga, simplemente, no tiene remedio.

Rocío, trabajadora de una fábrica de empaques, me dijo que no iría a votar porque simplemente no le interesa. "No tengo ni tiempo ni ganas". En verdad que no creo que a nadie le interese mi opinión. Este año me traigo a mi hermana de Puebla y con ella estará acá toda la familia. La verdad es que nosotros no pensamos volver.

Margarita, que vivió varios años en Oaxaca, después de haber estado aquí diez, me comentó que todo lo que vivió en su tierra era tan desagradable que no votaría, tan solo porque piensa que "los políticos solo quieren usar a los migrantes para sacar ventaja".

Mi caso personal no varía de las voces que aquí presento. Yo, que aún tengo mi tarjeta de votante válida, pienso que votar sería como traicionarme a mí misma. Primero, porque tendría que elegir entre los candidatos cuya candidatura yo sé que no fue una decisión democrática. Luego, porque votaría con desilusión, por el menos malo de los que se presenten. Tercero porque veo con tristeza que ninguno de los candidatos presenta una plataforma política realista y pensada para el bien de la gente común, sino calculada para atraer votantes como quien atrae clientes hacia un objeto de consumo. Sus asesores seguramente serán expertos en publicidad y no en economía o sociología política; invertirán millones de pesos en "imagen", sabedores de que sin esas inversiones sus tristes existencias serían tan anodinas a los más y tan ajenas, que "sus gallos" no podrían aspirar ni a ser el representante de su cuadra o de su colonia.
Democracia de gallos, la de mi país no me parece una a la que se la pueda considerar sana, vital, democrática.
En lugar de eso hay un rechazo por todo tipo de crítica, de reflexión, de revisión de los valores propios y ajenos al interior de la patria.
Por esa causa yo no voto, no, no, no, ni aunque me tilden de malinchista, de mala ciudadana y peor...

Wednesday, October 12, 2005

Unas calaveras malentretenidas

Calacachula patrimonio cultural de la humanidad
Censura, represión, tapabocas, a callares. Qué lástima que en la democracia zacatecana, removida en el caldero con una mano izquierda de mucha manga ancha, no quepan la libertad absoluta, el respeto a la prensa, el respeto a la disidencia. En poco tiempo se han acentuado los desmanes de quienes, desde el poder, se juran llamados a ejercerlo con desenfado y exceso. Para muestra pocas referencias, reunidas a través de amigos cuyo desencanto aflora a la primera provocación. Pero más que revelar esa larga lista de desatinos emocionales me concentro en la llamada carrera por los escaños que está por desatarse y para la que unas cuantas palabras no sobran.

Que los nombres vayan y vengan desde hace meses debiera en sí de indignarnos. No se trata eso de un proceso electoral, colegiado, entre los miembros de un partido político, sino chismerío, voces al vuelo, runrun que solo atina a levantar sospecha, por decir lo menos. Porque en el interior no hay libertad de expresión, se recurre al afuera, al desperdigue, a la dicencia, buena o mala.

El tú por tú tunde en todas direcciones. Hoy declara Luis Medina que Amalia no es taza que se lleva a la boca. Mañana Pedro Goytia revira... luego será desde otra esquina del ring que arremeta Corichi. Unos en una esquina, otros en otra, confesando aficiones, ligas, sentido personal e íntimo de la pertenencia o de la distancia. ¿Y el pueblo? Perdón... ejem, ejem... ¿Y el electorado?

Bien, gracias. Por lo menos ahora... bien, bien y muchas gracias. No pudo ser más clara la señorita Claudia I. Me desligo de mi madre. Eligo esto o aquello porque no quiero perjudicarla. No corro por esto que en esencia es la gubernatura es más jugosa que aquello que se me ofrece por allá (léase, está disponible, a mi alcance, a la distancia facilita de entre mi manita y el país. Y es que, disculpen la certeza con que elucubro, parecería que esta gente, doña Amalia, doña Claudia, don Luis, don Pedro (toda coincidencia con conocida marca es meramente accidental) se juran los señores de un feudo, los patrones absolutos de un partido, cuya titularidad, ni más ni menos, les habría sido otorgada por derecho de sangre. ¡Uffff! Vaya una democracia. Se trata de la democracia de los nomegusta, nomeconviene, nomeapetece...

Y en el terreno de la difusión...

Las cosas no andan mejor. Ahí le va el boletín. Algunos lo reproducen tel quel, inculso con faltas de ortografía. ¿Como dijo? Dije vimos, pero con be de burro. ¡Atroz! La vida ciudadana pasa de noche. Los ciudadanos, la ciudadanía, la sociedad civil, tan cacareada, no existe entre mis prioridades. Mi pregunta es para qué la difusión, para qué la prensa, si el corre ve no trasciende más allá de la Avenida Hidalgo.

Por ahí, por la avenida Hidalgo, transita a diario la procesión de la mediocridad, las plañideras danzarinas que solo emiten llanto lastimero. Una justicia que se pide a gritos tan solo para servir a la clase autodestructiva que hoy se mantiene en el poder gracias al milagro de la divina providencia. Sólo que en su caso la divina providencia es local, tan localísima, que ya no calibra la gravedad de un discurso destructivamente xenófobo.

Y sí. La xenofobia comienza con las fobias personales. La de ser vista u oída por quienes ven y oyen con la razón, por ejemplo. La de definir no en base al diccionario de la real academia o los preceptos básicos de la ética sino al rasero propio, a la propia medida.

Pero bueno, sustituya el humor a toda esta filípica que no dice más que lo que pretende decir, sin inflexión ni manoteo...

Ra ra ra, dijo la muerte

Sí se puede y Con amor
Ah que lemas tan balines
Apenas que se las crean
sus paleras femeniles

La, la, la, la...

La corte de las Medina

Numerosas y pudientes
Las Medina van felpando
Un coro de penitentes
Va por la calle cantando

Corichi ya lo motejan
A quien a duras las canta
Unos nomás la festejan
La más dientona sí espanta

¿Quién les paga a esos ociosos
que huitzila van gorreando?
Son chilangos los babosos
De a gratis le van entrando

En su carreta fatal
La parca junta piltrafas
La creyeron comensal
Se plantó tremendas gafas

Si hasta parecía turista
Tan espigada señora
Le dieron mesa de pista
Lola Serna ya pregona

En la feria levantaron
El parte de la pelona
No hay ganancia se mandaron
Ya ni guadaña perdonan

Una lápida yo Pinto

Pinto bien clara esta raya
Pues aquí justicia no hubo
Procúrame tú esta baya
El puesto le dio con tubo

Millones trajo don Chente

Pavimentado el camino
Este güey se la creyó
Desde Saltillo se vino
La carretera no halló

El dinero lo soltó
Asegún los comensales
La chaparra lo apañó
Vaya bola de animales




Las muertas de Zacatecas

Plañideras del Toboso
La SEC anda falluteando
O un maleante tenebroso
Se las anda manducando



Respuesta al informe que nada informó

Usted no está a nuestra altura
Le asestaron a la gober
Ella que en esta aventura
Le entró pagando buen cover

Rapsodia del Quince de Septiembre

Septiembre quince en la noche
Salió tremendo gallito
La muerte adelantó el coche
El pueblo no escuchó el grito

Ya por el sexto tequila
Reflexionó de pasada
Funcionarios la medida
A ésta le tienen tomada

Y es que los machos de sobra
Honran a esta triste doña
Aquí el que no corre cobra
Ay qué clase de carroña

Los cohetones no tronaron
La pólvora se cebó
Los funcionarios fallaron
Tanto amor se la ch…

Requiescat a Julia Olguín

Buen madruguete le espera
A un tal Ricardo Monreal
Si es que aparece esa güera
Por el rumbo de aquel real

Por Fresnillo la miraron
A salto de mata iba
Los de acá la sentenciaron
A la güereja de arriba

Ojiverde revoltosa
No se ha dejado apañar
Ni que fuera tan babosa
Del Río la dejó escapar

Ya la muerte muy siniestra
Va blandiendo su guadaña
Si te descuidas maestra
Te pilla en esta patraña

Oda siniestra Lucía

Ay nanita
Quién anda ai
Siniestra Lucía
La cosa

Felix fue al baile
Ay guay
Ponce amenizó
La fosa

Puro dulce de calavera






Mausoleo familiar

Digna síndica retoza
En cheslón retapizado
Cara no salió la fosa
Con mobiliario robado

Eso sí, que bien parada
Nomás no quedó esta doña
En la siega de pasada
Va otra pieza de carroña

¿Quién es? Inquieren mirones
Van de mosca en el cortejo
De a lión (de León) corean los sacones
A quien tildan de p……..

Miguelito de pilón
En su sopa ya perece
Su chocolate el c…….
En tremenda olla se cuece

Treinta abriles rebasó
Ese que todo merece
En el baile pereció
Quien pa candidato fuese

Y es que pirruris ya no es
Ni al primer herbor se cuece
Escamilla si me ves
Cruces ponle al diantre ese


El cuatro por uno

Cuatro por uno esta doña
Muy fregona consignó
Pa su costal de carroña
Las remesas se embolsó




Migrante conocido

Al migrante de pilón
Lo llevaron a la fiesta
Ya no se halla este panzón
El bofe deja en la cuesta

Por allá por mi Jerez
La droga anduvo quemando
Iba por segunda vez
A la parca despistando

Chicharrón quiere Catrina
Quién por ahí paró el rabo
Un borrico ya se empina
Sombrerudo y bien cargado

Generosa la huesuda
No lo juzga con maldad
Si este pobre nomás suda
Entre la triste hermandad

Y es que por discriminado
Este gordito felpó
Lo tildaron de entenado
Por naquiza aquí pasó

Mi pregunta es doña muerte
Si analizamos la suerte
Pa qué quieren de munícipe
A distinguido partícipe

Que no ven a la güeyada
La de rodada mayor
Váyanse pa la t…
Si esta raza es de lo pior

Ora que si he de escoger
Me quedo con la güeyada
De Pirruris hay que ver
Nomás a Alonso y Calzada

Bermúdez el bonachón
Le entra con todo y tomates
Así dice esta canción
De burritos de zacate



Coordinador General

Al profe de penitente
Triste misión le encargaron
La imagen quedó pendiente
De cochupos lo empacharon

Era maistro este señor
Pero de di obra negra nada
No dio golpe alguno el ñor
Que de tanta prensa enfada


Prensa local

Los diarios no se fueron cortos
Más y más los muy… pidieron
En la misión los absortos
Ni esta boca es mía dijeron

La cultura

Ya todos van en filita
Los preside un animal
Ese ni el viaje desquita
Con tan triste festival

Por la cuesta del calvario
Todos ya cargan su cruz
Uno la cabeza esconde
Hasta parece avestruz

Los epitafios prepara
Un pintor muy renombrado
Oficial fosa repara
Este hombre tan retobado

La ciudadela del arte
Nomás quedó en la misión
La cultura muy aparte
Relegaron a traición

La ofrenda que bien merecen
Ya preparan en palacio
Diligentes almas precen
De las arcas del erario

Mas creatividad no veo
Pura araña panteonera
A la hora del recreo
no la hacen ni de plañideras

Y es que no eran muy capaces
En vida estas tristes ánimas
Se jartaron las trapaces
Se mandaron varias tandas



Desmosonosis y Autoinmunidad

Qué es eso, dirán a coro
Que estudió doña Esperanza
Literalmente le corro
A explicarles tal ultranza

Esta galena bien larga
Se tituló de pantalla
Los materiales encarga
La inmunóloga canalla

Sin piedad la balconearon
Por allá por la frontera
Título patito hallaron
Dermatóloga no era

Avalos dio la revancha
Y a don Chucho ya retó
Rueda pelota en la cancha
Este gol no me gustó

Doña Avalos se recupera
De tremendo finiquito
Que funcionarios operan
Sin título de requisito

Moraleja ya presentan
Quienes sacan conclusiones
Cuántos en la UAZ ostentan
Falsas certificaciones

Ya el secretario académico
Sobre ese tema diserta
De títulos anda anémico
Adquirirlos nada cuesta

La Pelancha se pasó
Con su título balín
La parca el diente peló
La torció en el tin Marín

Agustín Pineda

Otro turbio ya perece
A todos nos llega l´ora
Pineda lento fallece
La Corichi ya le llora

Ella que es dura de roer
Como hueso bien durito
A su amigo vio perder
No está el suelo parejito

Castanedo y sus encapuchados

Castanedo va callado
Qué sombra tan tenebrosa
Siniestro fue este finado
De vida muy tormentosa

En la ruta de su brazo
Lleva a su influyente esposa
De Medinas yo ya paso
A museo huele esta sosa


Amalia Batista



Pa currículo se manda
Esta gober señorial
Con el padre en el catastro
Y madre muy liberal

Ahora en el portal retoza
Al tú por tú con la parca
Mareada alterca en la fosa
Dicen que ella mucho abarca

La millonada contaba
esta doña señorial
por ceros no reparaba
cuál sistema decimal

A la ligera esta doña
Al pueblo anduvo invocando
A las claras todos vimos
Que se andaba equivocando

Que clase de comunista
Habrá sido esta mujer
Que el dinero no despista
Vaya esas tesis de ayer

Con la UAZ saldó las cuentas
De a plumazo y sin reparo
A doña muerte su ofrenda
Y hasta el alma le ha empeñado

Bejarano y Chayo

Bejarano ya anda suelto
Dolores pagó la fianza
Unos lo daban por muerto
Volvió por más este chanza

A Chayo se llevó al baile
Y con ella va de vuelta
La pizpireta al desgaire
Por la radio ya protesta

La izquierda les quedó mocha
A este par de mano largas
Ay colgado de la brocha
Nomás dejaron a Cárdenas




José Esteban Martínez

Otro que adepto le canta
A la santísima parca
De tan colorido espanta
Con una tremenda vaca

De qué pestilente fosa
Se escapó este charro negro
O lo echaron por ser broza
Y acá vino a buscar suegro

Colorida la vacuna
Por la ciudad paradea
Pa´ creativo este no ayuna
El diablo que se la crea

Luis Medina

Yo me pregunto a quién ves
Entre tan triste manada
Ese que vaca no es
Se le nota en la pisada

Pues el palmípedo tiene
Tan tremenda envergadura
Que solito ya previene
Su sonada sepultura

Si de tribuno no la hizo
¿Qué quiere este señorón?
Por fin se dio por hechizo
Ya no espera comisión

Jubilación ya tramita
Este ávido sorbedor
Que con la izquierda recibe
Cochupo marca mayor

Un rector

Femat se pela en primera
De ratón salió este diantre
En jauja anduvo el muy fiera
De drácula va el tunante

El peje

Otro López ya bandea
Se enfila por la avenida
Entre tanta verborrea
Sueños de progreso anida

Obrador lleva en el nombre
Por trabajo y comisión
Pero también el renombre
Lo lleva en el cargador

Contra los gringos ya embiste
Migrantes no quiere López
A ver de qué plan se viste
Tras qué triste prestanombres

Robert Madrazo

Qué buen madrazo te espera
Patria de tanto tunante
Si te pones a la vera
De tan cruento gobernante

Este que maestría se manda
En ayunos y procesos
Por buen camino no anda
Ya ni pa qué doy consejos



Andres MaLopO

Encuerdado anda este bato
Se pasa de penitente
Politiquero barato
Habla más que el tal Vicente

Perlas de virgen promete
Maravillas anticipa
Nomás le vuela el copete
Se rige a pura chiripa

Desaforado anda el hombre
Del verbo desaforar
El desafuero no nombres
Fue pura publicidad

La comitiva de López

Junto a López Obrador
Van dos piezas principales
Uno que es bien hablador
Le arrima a los comensales

Por allá por Zacatecas
Muchos nomás se lamentan
Si tú una encuesta levantas
De seguro te la mientan

El otro ya ni lo nombro
De ultratumba se escapó
En varios partidos cobra
Y a los Cárdenas se echó

Disyuntivas presidenciales

Entre Felipe y Santiago
Dos males hay que escoger
No hay peor ni mejor hermano
Que dura nos la han de poner

Montiel le atiza a Madrazo
Madrazo le manda un buen
A este pueblo con atraso
Ninguno le queda bien

González contra de la Garza
Por todos lados los ves
Verde percibo esta danza
Mejor me voy pa´ Jerez

Castañeda no amenaces
Convergencia te da amparo
Si como ayer hoy la haces
La muerte no tendrá reparo

Una mujer en la lista
Figura de segundona
Mercado pasa revista
Feminismo ella pregona




Andrés Manuel sin camisa

Su ética no da el ancho
Se lo dicen cara a cara
El parlamento muy pancho
En voz de una doña repara

La chaparrita picosa
Se queja desde la prensa
Así no será la cosa
A mi nadie me hace mensa

Si algún día el peje gobierna
No habrá turismo político
A Tepechitlán irás reina
No sé si yo bien me explico

Los molletes circularon
Entre tanta borregada
Van a Jerez sentenciaron
Comenzando por Calzada

A Otilio se lo llevaron
A ese baile apagadón
Nada ofrece ese chaparro
Sólo va haciendo montón

Los Cárdenas ni sus luces
Pues ya andan falluteando
Si parecían avestruces
Dicen que andan chaqueteando


Ayyyyy mis hijooooos....

Cambio funcionarios viejos por nuevos

En su saco la pelona
Ya carga buenos muertitos
Otro por ahí pregona
Que todos van calientitos

Ambriz cayó de volada
Al bache se fue este lanza
Pinto entre muertas ya danza
Julietita los alcanza

Elías Ramírez retoza
En ese mismo montón
Ai va Fajardo de rosa
Su invernadero no retoñó

Romo Gutiérrez felpó
La misma noche del grito
La charreada le falló
A este gallo tan girito

La rechifla ya se escucha
El cortejo va pasando
La raza re bien perrucha
De Amalia se va pitorreando

Aquí ganamos Jerez

Dicharachero cortejo
Acaba de darle crán
Felipe puso el pellejo
Según cuenta El alacrán

En el cortejo destacan
Lucidoras las pancartas
Los camiones se retacan
Las tostadas ya no alcanzan

Más abajo en sillería
Corre el agua de jamaica
López dice no hay tutía
Viajeros irán a la banca



Alimentos él promete
Becas salud medicinas
Parece que un buen peyote
Le activó la fantasía

Los funcionarios gorrones
Tuvieron su perorata
Junto a Amalia los sacones
Se tragaron la bachata

Y es que de pata de perro
Han andado estos tunantes
Su jefa abandonó el cerro
Por la tierra de Cervantes

Pues aquí paran su carro
La muerte ya los sentencia
Su gobierno es más bien charro
Aquí va la penitencia

Gobernadora negocia
A nivel presidencial
Sin empacho va la socia
Funcionarios al costal

El peyote da pa´ más
O compadre de cuál fumas
Gasolina luz y gas
Bajarán no te me entumas




Las almas nomás corean
Si hasta parece Nirvana
A Garambullo acarrean
Desbocada anda la hermana

Se ve se siente
La huesuda lo presiente
Este peje sí que miente
Trae más cuerda que Vicente

Aquí cesa el historial
Antes de que me apalién (sic)
O que en algún editorial
Bien pagá me balconién (sic)



Ya mejor pinto mi calavera

Sunday, September 11, 2005

¿Quién dijo gobernanza?

Para ir contra la megalomanía del sexenio zacatecano.


Habría querido llamar a esto La vida en rosa o Mundo feliz o, mejor, Vamos a ser todos jóvenes y felices, como si todos fuésemos hijo de exgobernador o expriísta de influencia indiscutible... pero no cuento con la asesoría en títulos y palabrería de una Luliska -versión zacatecana de Carlos Alasraki-, ni menos de los artistas afamados José Esteban Martínez y Juan Manuel de la Rosa, que, dicho sea de paso, andan de plácemes y muy amigos, pues en ambos cupo la prudencia partidista, no del PRD sino de la gobernadora que a gobernanza personal aplaca las malas pasiones y las envidias que dividen a los artistas -no como un edil apellidado Félix o un funcionario de nombre Carlitos-. Y por aquello de que en tierra "de machos" el metrosexual es rey, digo, para las feminas que puedan llegar a sentirse agraviadas... lo que se dice agraviadas.

La palabra gobernanza no está incorrecta, no, no, no, sólo que ni se dice, ni se usa, salvo por pedantona anuencia de quien quisiera volver a los días de la colonia… ¿o qué?

¡Anacronismos a mí! En todo caso no van gobernanza con ofertar, uno y otros tirando para su lado de los cordeles que modifican, para bien o para mal –de mis oídos y mis ojos- la real lengua de la mitad de nuestros antepasados -si excluimos a los gobernadores o hacedores de gobernanza-.

A la otra mitad, la menos socorrida se le achaca siempre a Tenamaztle, quiero decir, los nadien de la familia Monreal y de la Ibarra Santos; los no me juntan; óigame usted; los aljíbers sin agua, mejor, el aljíbere de mi casa (sic, sic, sic y no de venado). Pues yo, muy frankly, no sé que sea peor, perdón, pior. Esperemos, de verdad, que estos no sean ya los tiempos de endenantes o de antis.

Informes que desinforman y desamores que no matan

El primero de Amalia y el quinto de Vicente Fox: Porfas (así se dice entre las confianzas –plurales y democráticas-) no me salgan con que había que informar de verdad.

-Chéquele, primo, a ver como anda el estatuto de la palabra informanza.


Amalia, austera, justiciera, entroncita, aclaró… “Iré a donde haya que ir.” Y ahí termina su lógica informadora. No explicará por qué a Vietnam, a firmar pactos de intercambio educativo, por más que yo simpatice con los vietnamitas al cien por ciento. Tampoco dirá por qué a España a importar tecnología adecuada para terreno desértico. Jamás explicará el por qué pactar con Chile, cuando todavía no hay un sólido acuerdo regional con San Luis Potosí, Coahuila o Nuevo León para mover el frijol zacatecano o para incentivar la producción de leche o para revivir la siembra de cebolla.

¿Para qué? Seguramente la tierra del arroz, que produjo mis platos a Estados Unidos, a la tercera parte de su costo, y que expulsa migrantes, tantos que ocupa el segundo lugar en mi ciudad –San Diego, California- en número de personas inmigradas -después de México-, nos dará la respuesta a la situación económica en crisis por la que atraviesa Zacatecas.

“Haya que ir” admite varias acepciones. La primera para ella, tal vez, que sea la tierra que soñó conocer y que la bonanza paternal no le prodigó en su momento de auge. La segunda, que sea la tierra que le dará botones de mérito en la carrera socialista que soñó desde que dijo su primera palabra, que no fue mamá o papá, como la mayoría de niños del planeta, sino “arriba los pobres de la tierra”. La tercera, que por pobres se entienda, no a los zacatecanos de afuera, sino, precisamente, a los de adentro, a los de nombre y apellido que siguen apoltronados en sus puestos, mientras los anónimos y desconocidos –sobre todo por ella- se van al norte, para enviar las remesas y la lana para los viajes que, al cuatro por uno, seguirán viniendo, con eso de que “irá a donde haya que ir”.

-¿Y el de Fox?
-Ya paaaara queeeeeeeeeeeeé
... (a ritmo de Los Temerarios a dúo con Julio Iglesias).

A mí explíquenme eso del cuatro por uno más despachito

Dos por uno, era un dólar del estado y otro de los migrantes. Bien bien, buena idea. Tres por uno vino a ser, uno del estado, otro del gobierno federal y otro más del migrante. Cuatro por uno es uno del estado, uno del gobierno federal, uno del migrante y el último de…
¡Ay chispas! Se nos acabaron las instancias. ¿Serán dos del estado o dos del migrante? ¡Cuidao!

Y a ver cuando subastan los modelitos de la gobernadora austera. Yo ofrezco que la subasta la organice el buen maestro de las artes Juan Manuel de la Rosa y que la publirrelacionista/reina de belleza de hace ya algunos añitos Lizbeth Márquez se ponga de maistra de ceremonias. Bueno, sin ofender a los no mencionados y menos a los artículos subastados.

En todo caso, acuérdense que el cuarto mandamiento refiere lo siguiente:
El cuarto mandamiento se dirige expresamente a los hijos en sus relaciones con sus padres, porque esta relación es la más universal. Se refiere también a las relaciones de parentesco con los miembros del grupo familiar. Exige que se dé honor, afecto y reconocimiento a los abuelos y antepasados. Finalmente se extiende a los deberes de los alumnos respecto a los maestros, de los empleados respecto a los patronos, de los subordinados respecto a sus jefes, de los ciudadanos respecto a su patria, a los que la administran o la gobiernan.
Este mandamiento implica y sobrentiende los deberes de los padres, tutores, maestros, jefes, magistrados, gobernantes, de todos los que ejercen una autoridad sobre otros o sobre una comunidad de personas.


¡Uy, vaya una lección, que conste, en domingo!

Lexicon

Gobernanza habemus: Se dice también maestranza -sociedad de caballeros cuyo objeto es ejercitarse en la equitación, y que en su origen fue escuela del manejo de las armas a caballo-, como existen bonanza, chanza, ultranza, bienaventuranza o esperanza. Pero, curiosamente, la última, familiar y querida entre nosotros, es la que no se dijo ni se dirá en este gobierno ni en otros por venir. Habrá gobernanza, suena a cosa de torpes editores, lo siento. Habrá buen gobierno; el gobierno mejorará; se notará el control que ejerzo sobre mi electorado. Como quiera que fuere pero sin gobernanza, acaso sólo porque rima con chanza.

¿Y ofertar? No, por Dios. Si suena más familiar ofrecer, dar, servir. E ingestar, ese sí, bórrenmelo, si pueden, para siempre.

Colofoncito:

No está usted a nuestra altura. ¡Órale! Así, sin más.

Pasamos del Sí se puede al de plano no se pudo, a ritmo regetonero a tan violenta expresión sinónima de “no das el ancho” o el anchoris , entre la pura raza; “no me mareas con tu paja”; “no me trago tu rollo”… mejor, no da el ancho para nosotros, no nos marea, no nos tragamos su rollo a tono de distancia, de zacatecana a chilanga, en el cara a cara con la verdad.

¡Más directo no hay! Lo malo es que sigamos confiando en San Mitofsky y en el poder de las encuestas que no incluyen a nadie. Pues como dijo un día Paco Ignacio Taibo a mí todavía nadie me pregunta ni qué marca de refresco prefiero.

O lo que es lo mismo... del compló a la crisis diaria y de la crisis diaria a la popularidad del PRI o por lo menos mejor que el PAN, en tabasqueño achilangado, o viceversa...

Saturday, September 10, 2005

¿En qué se habría doctorado Sancho Panza?

En Zacatecas dolió el callo a Esperanza Avalos. Sucede que la susodicha ostenta un doctorado (¿patito?) de la Pacific Western University y hoy refuta lo dicho por Jesús Blancornelas en La Crónica.

http://www.imagenzac.com.mx/2005/09/10/capital4.htm

¡Conciencia tranquila!

La doctora Avalos reclamó espacio en la prensa para replicar indignada que obtuvo, indeed, título doctoral de empresa universitaria que doctora “sin asistir a clases de forma regular” y cuya oferta educativa, vía Internet, “permite la compra de material necesario y la presentación de trabajos”.

Avalos dice, incluso, que sus estudios “están registrados ante las autoridades educativas en Estados Unidos y en la Secretaría de Salud (SSA)”.

Sin ambages declara “estoy al frente de los Servicios de Salud y no me dedico a ninguna actividad política”. Y puntualiza con acierto,
”el contar o no con un doctorado no es un requisito indispensable para cubrir algún cargo de primer nivel en el gobierno estatal.”

Doctorada con tesis “Desmosonosis y Autoinmunidad”

Me dirigí al sitio web de la PWU. Busqué en la lista de académicos los nombres de quienes habrían dirigido tal tesis (¿médicos, microbiólogos?). Vaya de muestra este botón:
Eric Heckscher, Ph.D.
Foreign Language Administration
D.Sc. Psychology, Université de Montréal
B.Sc. Psychology, Stanford University
Diploma, Applied Linguistics, Institut Colonial et Commercial de Bruxelles

No se afirma que Eric tenga doctorado, sólo las siglas Ph.D. Tal vez sólo se llame Philip Desmond. Analicemos sus otros títulos: D. Sc Psychology, por la Universidad de Montreal. D ¿será diplomado por allá? Luego tiene B. Sc, también en Psicología, por Stanford University ¿Se refiere a B.S, en Ciencias? ¿Hizo acaso Pre Med (premedicina)? Nadie que concluyó Pre Med en Stanford diría tener un B.Sc. Para sorpresa mía, no sigue un doctorado sino otro “Diploma”, en Lingüística Aplicada, por el Institut Colonial et Comercial de Bruxelles (les debo el dato pues al parecer no existe). Heckscher aparece como profesor y como Adjunct Faculty, o sea profesor de asignatura (sin planta, doble rol). Ahí dice:
Eric E. Hecksher, Ph.D.
Beverly Hills, CA
Psychology, Social Sciences, Humanities, Behavioral Sciences, Education
Education Administration, Management, Public Administration, Engineering Management


¡Orale! Dr. Heckscher imparte cátedra en psicología, ciencias sociales, humanidades, ciencias del comportamiento, educación, administración educativa, administración, administración pública y administración de ingeniería (whatever that means). No se sabe si es doctorado por Beverly Hills, CA o si ahí vive. NO puedo sino preguntarme ¿cómo asesoraría a la doctora Avalos, quien, a distancia, realizó y compró materiales para la realización de la tesis “Desmosonosis y Autoinmumindad”, alguien que jamás habrá atendido caso alguno de autoinmunidad?

Por cierto, Desmosonosis no existe, ni en el diccionario de la Real Academia del Español, ni en ningún otro diccionario, incluídos los de medicina, términos médicos y hasta el común Manual Merck

Ya de puntillosa y enfadosa, busqué si había otro profesor médico, microbiólogo o científico digno de ese comité doctoral y encontré a TAE WHA KANG, también “Ph.D” por West Covina, CA, quien con tal aval imparte las epecialidades de Biología, Tecnología Médica, Biología Molecular y Microbiología. Ningún hijo de vecino resultó este señor, salvo por el detalle de que en West Covina no hay una universidad con ese nombre, ni menos una que tenga la alta misión de preparar microbiólogos.

He aquí la lista de universidades cercanas a West Covina:

Citrus, Mount San Antonio, Rio Hondo, Whittier y Pasadena, todas en la categoría del Community College (universidades que sólo imparten los dos primeros años de estudios o el llamado “tronco común” y nunca un doctorado.)

La lista crece cuando solicitamos las universidades ubicadas en un radio mayor, de varias millas, Azusa Pacific, Cal Poly, Calstate Fullerton, Claremont McKenna, Claremont School of Theology, Immaculate Heart College, Occidental College, Osteopathic School of Medicine, Pitzer College, Royken College, University of La Verne y Woodbury University. No existen West Covina State, UC West Covina o West Covina University.

De títulos a títulos

Otras preguntas quedan: ¿Por qué registró Avalos su título en la SSA y ante autoridades de Estados Unidos y no sacó su registro de profesiones o el certificado de equivalencias en la Secretaría de Educación Pública? Andaba desorientada o elude de ese modo demostrar que se brincó el trámite de la revalidación.

Como ella bien aclara “la Pacific Western University es una organización educativa que otorga la posibilidad de doctorarse sin la necesidad de asistir a clases de forma regular”, algo que muchos querrían ver convertirse en política educativa de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) o ya lo es.

El verdadero curriculum de los servidores públicos (algunos lo llaman ridículum)

Cierto es que no se requiere que tenga doctorado para ocupar un cargo público, así hubiese sido ése el criterio de Amalia García al verse deslumbrada por la trayectoria de Avalos, ella que tal vez no haya concluido su propia licenciatura. Por el estilo estarán las distintas carteras:

En la subsecretaría de gobierno, donde se requiere a alguien que sepa de comunidades y necesidades del pueblo, hay uno de la capital, que hasta ahora no había pisado el campo. En agricultura uno que no distingue entre raya de zebra y mancha de vaca. La señorita de Finanzas posa desnuda para un pasquín local, la de Turismo y cultura escribe Zacatecas con “s”, la síndica del ayuntamiento de Zacatecas, impuesta por la cúpula del partido de la gobernadora, se adueñó del legado de Manuel M. Ponce y lo mantuvo y usufructuó por años en su casa.

A nadie extrañaría ya que salgan con que tienen doctorado “honoris causa” de Moldavia o de Zetina en Bakersfield. Y no habría más que contar el número de tesinas que declara Ricardo Monreal Avila, exgobernador, en su currículum, encaminadas éstas a obtener el doctorado de la UNAM, que cursó, según describió él mismo para la prensa, durante doce años que se desempeñó en cargos públicos que incluyeron el senado y una gubernatura.

Francamente, lo que me extraña es que Avalos no cuente con un título doctoral de la UAZ, institución local que los prodiga, también sin asistencia regular, a diestra y siniestra; o en la Complutense de Madrid, institución que avasalla en record de zacatecanos doctorados por allá, más que madrileños o que cualquier otra nacionalidad.

Sunday, July 31, 2005

Las brigadas de observación

Algunos buscan formar brigadas de observación para no perder de vista los enfrentamientos de Campo, entre minute men y trabajadores migrantes, entre minute men y personas inconformes que se han propuesto protestar contra sus actividades de día y de noche.

Al parecer los contingentes crecen del lado de los inconformes, mientras los minute men no levantan sus números y llaman a más patriotas a unirse. Sólo que ahora la amenaza no es tanto la invasión ilegal como la causa de muchos que se les oponen.

Gente unida ha documentado algunos enfrentamientos y otros son transmitidos por las televisiones locales.

Los minute men persisten en su misión "indocumentada" de vigilar las fronteras, que a momentos parece más una campaña de desprestigio para los inmigrantes hispanos, cualquiera que sea su nacionalidad, estatus, lugar en esta sociedad.

No dejen de informarse y comentar los acontecimientos. Los esperamos en este espacio.

La próxima semana, en misión observadora.

Un infierno de 120 grados

El 16 de julio de 2005 comenzó el operativo de vigilancia de los llamados minute men, en Campo, California. Desde ese día fatídico, hemos visto y escuchado de todo. Una línea muy frágil divide ambos campos en una noria de violencia contenida. Quienes protestan contra los minutes van adoptando un discurso pacífico pero directo. Quienes se unen a los minute men prefieren la agresión y, no se sabe si por provocación o por precaución, van armados. A menudo las amenazas caen sobre los que protestan. "Mother fuckers, if you touch us we´ll kill you and your mothers". La palabra "fuck" es el motto diario. Los inconformes con la presencia de estas fuerzas de vigilancia voluntaria y con la tolerancia que han mostrado frente a ellas los estados de Arizona y, ahora, California, no van armados. Pero son más, varias veces más que los vigilantes. En cada enfrentamiento, uno acaba por preguntarse hasta cuando prevalecerá el buen juicio y cuánto toma quebrantar la paz.


Valle del Campo, conocido por los habitantes digueños -así bautizados por los misioneros de Alcalá- como Milquatay o Big Foot (Pie grande) es parte del otrora sillón oeste del río Yuma, que hoy se reduce a un área indefinida de roca y polvo sobre las comunidades rurales de Campo, Cameron, La Posta, Manzanita, Laguna, y la Baja California que sirve de hinterland, a su vez, a las urbes de Tijuana y Mexicali, representadas aquí por Tecate –“Tecate mi adoración”, según la mienta el corrido-.

Aquí no existe frontera natural.

A ambos lados de la malla el desierto renueva su rostro curtido de polvo. Las víboras y el calor convirtieron a Campo en un valle de paso, no así para los pocos tejanos que se instalaron en ranchos y tendajones a finales del siglo diecinueve. Para 1869 se conocía a la zona como Little Texas. Sus primeros pioneros fueron la familia Cameron. El último descendiente, Charles H. Cameron, escribió sus memorias. Los iconos de la búsqueda del oro en Campo fueron los hermanos Gaskill, Lumen y Silas, que hoy dan nombre a uno de los dos museos de la región, y el ferrocarril, que entró con su humo negro del progreso un 19 de septiembre de 1916. Hoy, una locomotora bordea la única carretera de acceso, evocando para el tiempo la frase que destacara el San Diego Union al reportar su llegada al poblado:

“When capitalists, bank presidents and railway agents travel together, something is likely to happen.” (Cuando capitalistas, presidentes de banco y agentes de ferrocarril viajan juntos, algo está a punto de pasar.)


El ferrocarril costó trece años de arduo trabajo manual, a pleno sol. Su costo aproximado fue de 17 millones, cien mil por milla.

Dije que la ciudad cuenta con dos museos, pero debo aclarar que Campo es todo un museo viviente para los dos países. Bastión del oeste en la guerra entre ambos; muestra de cómo se pobló el estado en la búsqueda del oro y ejemplo de supervivencia a roca y cincel. Campo Milling Corporation, queda hasta hoy como la única empresa productiva del desierto, además del escaso ganado y los borregos. En sus molinos, se procesaba vidrio, esmalte y porcelana para vajillas.

Campo Milling Corporation.

Hoy no pasan de 1100 los habitantes de Campo, incluyendo los de Cameron Corners. Son hombres de rancho y caballo, como sus antepasados. Como ellos, atesoran los pocos frutos que da esta tierra con la labor de dos tiendas, poquísimos turistas y esta presencia de pasado que hoy sólo valoramos quienes llegamos a aventurarnos por estas lejanías.

“Casi todos los habitantes de campo trabajan en el casino de Acorn o reciben pensiones y ayuda del gobierno. Se vive bien aquí, a bajo costo, si no se teme a las víboras o al calor, que llega a dar los ciento veinte grados en los meses de julio y agosto.”


Esto me lo dijo una señora de origen mexicano, al tiempo en que se desaburría en el quicio de su puerta. Cuando le pregunté si había muchos mexicanos se encogió de hombros. “No se quedan aquí. Pasan, sí, muchos, pero su intención no es quedarse. Pasan con rumbo a otros lugares, Los Ángeles, San Diego, más al fondo. Todos vienen con la mira de irse más al fondo. Nadie quiere quedarse en la orilla, especialmente si eres ilegal, pa qué te quedas en la orilla.”

¿Y usted? Me oi decir repuesta de la contundencia de sus palabras, parcas y al punto. Mis padres son de Baja California (dice como si hablara del mismo país). Se quedaron aquí. Sus antepasados eran de aquí también. Cuando se dividieron los estados pues ellos se quedaron de uno y otro lado. “Así que soy de aquí”, subrayó, a tono de cachanilla y por si todavía no acababa de anotarlo.

Demasiadas patrullas fronterizas

No sabría decir cuál es el número de patrullas fronterizas que no llamaría la atención en tiempos normales. Vi demasiadas a pocos metros unas de otras. Un trayecto de no más de cinco millas trajo a mi caravana a tres, en una vía de doble carril donde circulan muy pocos autos de civiles como yo. En más de treinta años no me ha tocado ver igual número de patrulleros fronterizos en Otay o junto al cruce de San Isidro. En todo caso, parte de su trabajo es hoy venir a impedir enfrentamientos o cualquier tipo de violencia, otra parte, detener indocumentados. Para ambas tareas no sería difícil rendir buenas cuentas con pocas patrullas, considerando que hablamos de Campo.

Se las vio rondando, en espera de grandes contingentes.

Durante todo el día la actividad no levanta. Yo diría que todos, patrulleros, vigilantes, opositores, me incluyo, esperábamos cientos de minutes. Al contarlos, uno por uno, apenas ajustamos seis o siete. Dos en el club de los Veteranos de Guerras Extranjeras (Veterans of Foreign Wars). Uno en un trailer sin caja, sobre la carretera. Dos más, bajo su tienda solitaria, junto a la malla fronteriza y el último, aquel que vimos cruzar entre el griterío de opositores, con igual dirección. Durante un radio de treinta kilómetros no vimos más. Andaban destacados, según nos dijeron, colocados en tiendas plásticas, montando su campamento que incluye binoculares, radar manual, luz infrarroja y un radio para comunicarse.

¡Será! Pero las tales comunicaciones, el trajín, el ambiente apurado de un contingente numeroso no se dejaron sentir ante nosotros, por lo menos durante la primera semana. Hasta ahora la prensa reporta las mismas fotografías, las mismas banderas, los mismos rostros. Muchos, en números de no más de diez a la vez, nos encontramos en la tienda, por la desviación a Jacumba o en la gasolinera. Buscábamos agua, refrescos, cigarros, algo para pasar el tiempo más placenteramente. Junto al crucero de Sheridan y Buckman Springs reconocimos a algunos que vinieron a protestar. Rápidamente fuimos al paraje las cámaras de Unvisión, el reportero del San Francisco Chronicle, algunos otros medios menores. Nos señalaron como punto de encuentro el club de Veteranos y la malla fronteriza, “al final de la calle, por donde están estacionadas las patrullas del Border Patrol.”

En el campo opositor, la presencia ascendía a entre noventa y ciento cincuenta. Colocaron anafre y tiendas de las que venden en oferta en Costco o Home Depot. Llevaron sillas de playa, tiendas, bolsas para dormir. Estaban bien equipados con suero, maletines de primeros auxilios, magnavoces, comida, hieleras, mucha agua. Durante la semana menguó su presencia física pero aumentaron las protestas a lo ancho del estado. Como estrategia de supervivencia se montó una guardia con pocos de ellos representando al resto. No es una sola organización la que está ahí, aunque se llamen a sí mismos coalición. Hay varias, Angels of the Border es una, Socialist Workers, otra. Casi ninguno dio su nombre. Solicitaron a la prensa apagar cámaras y grabadoras mientras discutían su estrategia. Aunque aceptaron dar entrevistas privadas, por organización, casi todos se niegan a dar sus nombres. El hostigamiento que han venido ejerciendo contra cualquiera que no se llame patriota, los minute men, es suficiente para amedrentar al más arrojado. La primera semana, por ejemplo, hicieron blanco de Armando Navarro. Lo identificaron como “profesor de odio” (Hate profesor), le montaron un plantón en la Universidad de California en Riverside, llamándolo traidor, sedicioso y exigiendo a la universidad que lo destituyera por no merecer los fondos públicos para “financiar” sus actividades políticas. Entre muchas otras culpas, los minutes aseguran que Navarro quiere recuperar California para México y que prepara sediciosos, con ese fin, desde las aulas de Riverside.

Si trazamos una comparación inicial, en esta primera semana de “enfrentamientos”, los campos de verdad que son opuestos.
En uno, predominan los militantes de la tercera edad, en su mayoría “grumpy” o malhumorados, exmilitares, pensionados, patriotas, NO BORDER NO COUNTRY, tienen por uno de sus lemas. No reparan en avisar que son Marines y que ostentan permisos para portar armas.
Los otros destacan por su juventud, aún entre sus líderes, van coloridos, joviales, cargados de energía y coraje. Muchos trabajan para poder estudiar o viven de su beca o préstamo, llevan por lema la línea de abajo las fronteras. NO BORDER CAMP destacaba del nutrido contingente, un cartelito preparado sin plantilla.

Razones históricas no faltan para entender a ambos

Quienes pretenden vigilar la frontera son hijos del patriotismo, invocan constantemente a Roosevelt, a Eisenhower. Paradójicamente, aunque se dicen hartos de la política, citan a los políticos, Kennedy o Reagan. Tal vez quieran volver a la patria aislacionista de antes de la guerra y vivir en comunidades donde los habitantes se cuenten, de a uno por uno. Locked in their gated communities, me dijo un amigo, que se les opone a distancia.
Vienen de la Arizona profunda, que repudia la sobrepoblación de Phoenix o Tucson. Su insignia es la bandera de los minutes históricos –cuyo nombre proviene de la celeridad con que son capaces de organizarse y actuar, en defensa de la patria- “don't tread on me” (no me pisotees).

Insignias patrióticas que ondean por fuera de la política.

En espíritu, su ideología y agenda de hoy colinda con la de otras organizaciones militantes que se llaman a sí mismas “patriotas”, muchas de ellas racistas, aunque los minutes se ofenden si los llaman así. “Call me a racist, I will call you a traitor” me dijo uno voluntario de VFW que repartía volantes y botones con ese lema en letras de punto 32, al tiempo en que me preguntaba con encono “are you a Mexican?”.

Quienes ven en el bordo un límite innecesario son en su mayoría jóvenes y arrojados, tal vez hijos y víctimas de la globalidad. Perciben a su patria, Estados Unidos, desde la perspectiva del mundo sin fronteras que es su propia realidad, llámese familia, barrio, universidad, medio laboral. Pertenecen a la era de la comunicación instantánea y la transnacionalización a ultranza. Su estrategia de lucha son las marchas urbanas. Son en su mayoría habitantes de gran ciudad, qué digo, de centros tumultuosas y diversos como Los Ángeles, San Francisco, San Diego. En un mal día reúnen a noventa simpatizantes. Noventa contra diez, dispuestos a pasar meses de guardia y plantón en este infierno de 120 grados.


El punto de partida

Sheridan y Buckman Springs. Se del punto de reunión por el comunicado enviado por Jim Chase, organizador de Los Minutes de California a mi buzón electrónico. Desde hace meses me escribe como si fuese yo parte de su organización. En un comunicado anuncia que a partir de la madrugada del 16 de julio podrán usar las letrinas y los salones del club de Veterans of Foreign Wars. Entiendo que lo rentan y que están a disgusto con el precio, pero la frase está cargada de ironía. Jim Chase es miembro vitalicio de ese club. Digamos que al llamar a los suyos a entrar en él muestra tan sólo que ahí se siente en casa.

Yo me dirijo a ese recinto y me pierdo, en parte por su apariencia modesta y porque los señalamientos que conducen a él me pasan desapercibidos.
El club es prácticamente vecino del Border Patrol. Por un lado colinda con un conjunto de casas pequeñas, el equivalente a un complejo de departamentos en otras partes de la ciudad. Al otro lado hay un centro de rehabilitación de menores infractores conocido como Rancho del Campo o Rancho del Rayo, la segunda correccional de menores más importante del condado. Con sus 250 infractores, da cuenta de un cuarto de la población de este rincón del desierto.

Su entorno privado fue trasegado hoy por la presencia invasora de varios, incluida la mía.


El club VFW, a apenas una milla de la malla fronteriza, sirve habitualmente de centro de reunión para los veteranos locales que viven solos o en pareja en Campo, en trailers móviles o en pequeños ranchos que mantienen con sus pensiones. Son retirados del ejército, sus esposas y amigos. Supongo que habrá también alguna retirada con su esposo. El club no es más que una barra con su anexo, de pocas mesas, donde se juega a las cartas o se come. Los ahí reunidos ríen de bromas que se dicen entre ellos, a veces, de mesa a mesa. Ríen de aburrimiento. El gusto por reunirse a reír es una tradición muy del desierto, donde las diversiones escasean o brillan por su ausencia. Aquí no hay cine, ni tiendas. Apenas el depósito que flanquea el crucero donde se indica que la zona pavimentada ha terminado y que entras a terrenos y caminos privados.

Una chica galopa a mi lado, al tiempo que ambas pasamos por el rancho Charolais

Hay más coches hoy en esta zona sin vida que durante todo un año. A cierto punto, el caballo me observa con un ojo impasible. Parecería que ambos entramos a otra dimensión. Sólo que a este infierno no entro a pié sino a velocidad de galope, con mi auto escrutado, no sin solemnidad, por el rayo visual de este precioso equino que está a punto de ganarme la carrera… o gano yo y él se retira con desdén, campo traviesa, hacia otro rancho, más al sur de Charolais.

Te voy ganando precioso.

El tren va por la vía

A mi izquierda está el museo del tren: Pacific Southwest Railroad Museum. La curva acaba de impedir que mi cámara, montada sobre el tablero en un diminuto tripié, tome las horas de operación. No hay muchos coches estacionados en los cajones para visitantes. Siendo sábado, deberá estar abierto. Me lamento de no haber visitado el museo del ferrocarril y desde ya prometo que volveré para hacerlo, la próxima semana.
Ahora estoy a las puertas del Border Patrol. Cuatro de ellos cruzan hacia la tiendita. Van tranquilos, sonrientes. La temperatura supera los cien grados a la una de la tarde. No hay peor sol que éste en el día. Entramos juntos al edificio de madera muy parecido a un granero. Al interior, el aire acondicionado te ayuda a olvidar momentáneamente el infierno de afuera. De 8:00 A.M to 8:00 P.M. de Lunes a Sábado, luce junto a la dirección, 31080 Highway 84.

Un comedor de tiempos de los cuatreros.

Llegamos al club de veteranos. Lo primero que vemos es un cartel colocado en la entrada. Indica que se fueron. No success! Nadie quiere dar una entrevista. El reportero del San Francisco Chronicle conversa con quien dice llamarse Bob, sin apellido. Preguntamos a tres mujeres y un hombre. En la entrada hay una mesa que da insignias con barras a quienes entran. Un cartelito viejo que anuncia que se trata de un club privado, sólo para miembros. De lejos se escuchan risas, pero la llegada de una persona desconocida dicta una pausa larga al sonido y al tiempo. Todos se niegan a hablar.

Nos mudamos a otro punto.

Apenas a la vuelta del edificio sencillo del club-bar-salón de descanso, con su porche cubierto para matar el tiempo, una señora mexicana me sonríe. Le solicito una entrevista.

-Usted está aquí, al lado de una de las posiciones de los hombres que quieren atrapar migrantes.

-Sí, señora.

-¿Tiene miedo?

-Ah.. no.

-¿Por qué no tiene miedo?

-Porque… pues me imagino que no vienen a hacerme nada a mí. Bueno, eso me imagino yo. No les he hecho nada, no veo por qué tengan que hacerme algo a mí.

-¿Contra quién piensa que están?

-Contra los ilegales.

-¿Usted también?

-No, señora, yo no.

-¿Por qué piensa que ellos están contra los ilegales?

-Porque se supone que ellos están aquí para cuidar la frontera que es el cruce de ilegales, entonces están en contra de los ilegales, no quieren a los ilegales en Estados Unidos.

-¿Y cuál es su opinión de eso?

-Pues digo que están mal porque el emigrante no viene más que a tratar de salir adelante, viene a trabajar. Qué es lo que hace un emigrante al llegar a Estados Unidos tratar de agarrar un papel, aunque sea falso, pero para trabajar, no para dañar. No como mucha gente que pues son ciudadanos americanos que tienen papeles y sin embargo no les gusta el trabajo, quieren estar viviendo del gobierno.

-Usted que vive a unos cuantos metros de la frontera ¿ha percibido invasión de personas, grupos grandes de personas con armas o peligrosas tratando de meterse a Estados Unidos? ¿Ha visto alguna vez un terrorista?

-La única vez que vi a un grupo es a uno que lo agarraron, como de veintisiete personas… porque los vimos que los traían por grupo. Eran simplemente personas que venían a tratar de salir adelante. Pues desgraciadamente estamos en la línea, que es lo que vemos porque la gente trata de cruzar. Todos vienen con la mira de irse más al fondo. Nadie quiere quedarse en la orilla, especialmente si eres ilegal, pa' qué te quedas en la orilla.

-¿La mayoría de la gente se conoce?

-Sí, nos conocemos aquí.

-Y qué piensan los vecinos de estos minute men.

-Pues, honestamente, no sabíamos. A mí me cayó de sorpresa. Ayer en la noche llegaron los muchachos (se refiere al plantón de la coalición que protesta contra los minute men) pidiéndonos dirección, estábamos afuera por eso de la calor, pero no, no sabíamos nosotros. Hace rato los miré que era la manifestación, que iban caminando. Pero no he logrado saber los vecinos qué dicen, qué piensan. Aquí somos unas cuatro o cinco familias hispanas y yo creo que americanas nomás dos.

-¿Se refiere a este conjunto de viviendas? ¿Cuál es el trabajo de estas personas?

-Pues yo soy la encargada de aquí y la mayoría de las personas trabajan en el casino de Acorn. Otras personas viven de lo que el gobierno les da. Tengo una persona que trabaja en Real Estate. Y hay un doctor.

-¿Alguien se dedica al campo, a la ganadería por aquí…?

-Nadie, nadie. Las personas mexicanas que tenemos aquí son bomberos. Mi esposo es de construcción. Hay un doctor, trabaja en una clínica y las otras son parejas jóvenes que trabajan en el casino. Esta es principalmente el área del casino Acorn.

-¿La frontera?

-La única frontera más cercana es Tecate. Tienes que ir en carro. Pero ellos [ahora se refiere de nuevo a los muchachos, con familiaridad] andaban alrededor de la cuadra. Si tienen campamento me imagino que lo tienen más arriba pero por la malla. Son unos quince minutos caminando hasta la malla. Vete por aquí abajo, por donde corre el camino de migración. Subes ahí el cerrito y ahí está la malla. Lo único que no te deja ver es el cerro.

-¿No me asaltan? Agrego con mentalidad tan obviamente de fuereña.

-No te asaltan. Pero hay mucha víbora por el calor… Las vemos aquí, lo que más he oído es que las víboras atacan a los inmigrantes.


Somos veteranos, peleamos por nuestro país

Llegaron aquí protestando contra el KKK, llamándonos racistas y nosotros somos gente que ha peleado por nuestro país. Somos VFW. Esto es propiedad privada. Ellos invadieron con sus altavoces, protestando directamente contra nosotros, irrumpiendo en nuestro club que es de los veteranos de las guerras que hemos peleado por nuestro país.

-¿Qué pasó durante la protesta?

-Un señor habló con ellos… Creo que estaba un poco enojado. Ellos estaban invadiendo y los sheriffs los dejaron entrar a propiedad privada, a interrumpir nuestra actividad privada. El [el señor] dijo algunas cosas y los protestantes le gritaron y luego se fueron. Yo creo que si la policía estuviese haciendo su trabajo les habrían dicho que esto es propiedad privada, esto es una organización. Todos aquí somos miembros de Veterans of Foreign Wars. No nos gusta que nos llamen racistas. Ellos tienen carteles con las siglas del KKK que, realmente…

-A mí, personalmente, no me importa quién sea que venga a mi propiedad; no me importa el color; mi propiedad es mi propiedad y no quiero ni que venga la patrulla fronteriza a mi propiedad, ni ilegales ni ningún otro que quiera invadir mi propiedad.

-¿Planean permanecer aquí por mucho tiempo? [La reportera de Univisión se refiere a los minute men.]

-No sé si usted está confundida o qué. Nosotros somos VFW y nos reunimos aquí. Esta es nuestra propiedad.

-¿Pero ellos pueden reunirse aquí, quiere decir que están autorizados a reunirse aquí?

-Nadie está autorizado a reunirse aquí, o a estacionarse aquí, no que yo sepa, a menos que sean miembros del VFW. No se que VFW patrocine a esta organización. Tal vez, pero no. Esta es una organización privada.

-¿Es usted el presidente?

-No, soy solamente uno de sus miembros.

-¿Su nombre?

-John Murphy. Si quiere entrevistar a un Minute, ahí va uno, dice al tiempo que señala a un hombre de unos sesenta y tantos, robusto, asoleado. Anda desenfadado y va de su vehículo al club de VFW. Parece en casa. Nos acercamos.


Jim Haas sin pelos en la lengua

La ley indocumentada de los patriotas como Haas.


-¿Estuvo en Arizona, díganos la diferencia entre lo que sucede aquí y lo que sucedió allá?


[Haas habla en español, porque así se lo piden las cámaras de Univisión. Respetamos el modo como se expresa.]

-Hoy hay muchas más personas en California Sur. Hay más narcos, también. Hay más inmigrantes ilegales criminales y muchos otros países, Brasil y Suramérica. Todo mundo le gusto viver en los Estados Unidos y no hay bastante room, you know. Razón yo estoy aquí en el minute men es porque la frontera se abre. Es necesario la frontera cerrarla. O no es un país. No frontera no país. Todo el mundo es no justicia, muchos criminales, los narcos.

El presidente [risas] es un hermano con el presidente de los Estados Unidos, los dos presidentes son los hermanos malos -is what a lot of people call them-. Bush and Fox mal presidentes. Es porque yo estoy aquí; es porque Bush le gusta la frontera abre.

-¿Trae armas?

-Yo, personalmente, no cargo nada más que una pistola eléctrica, an electric stonegun.

-A verla

-Pistola eléctrica [dice al tiempo que se registra los bolsillos a nuestra vista.] Anoche aquí traía.

-¿Usted sí puede portar armas? ¿Tiene permiso?

-Otros minute man que hay soldado y policía pero no trabajan más pero quieren conceal pistolas en la ropa pero es legal.

-¿Nos muestra como trae su vehículo?

-Ropa cochina [risas]…

-¿Quién era su maestro de español?

-Soy carpintero y trabajo en San Diego [Abre una cajonera en donde guarda herramienta, equipo de trabajo…] Comida, ¿como se dice vitamins en español? Agua por los ilegales que tienen sed, por los inmigrante. Esto… [Ahora toma una maleta…] Mira… no pistola… baterías. Para los radios y pistola eléctrica… Wallmart. [Abre su portafolio lleno de baterías.] Mira…

-Un parabala

-En esta área no entra de rifle… apunta a la zona protegida de su chaleco… pero aquí o aquí, sí, [Señala los lados indicando que hay puntos vulnerables.] En la cabeza… Pero it is better than nothing… (Es mejor que nada.) Mira, para las víboras… Binoculares, orejas en la noche, aparatos infrarrojos. You can hear the illegals hitting cactus and they cuss… (Puedes escuchar cuando los ilegales chocan con los cactus y maldicen.) You can hear it for a long ways. You can hear right where they are at. (Puedes oír a enormes distancias. Puedes oír exactamente donde están.) [Continúa repasando lo que lleva en su auto…] Goggles, la carne, ropa negra. Una ollita eléctrica. Junk. Una hielera…

-¿Y la pistola eléctrica…?

-A ver si la encuentro aquí. No. Los carteles…


Leemos los cartelitos pequeños, trazados con plantilla, sobre material sintético, duro. “Peligro frontera cerrado minute men están aquí”; “Bush we’re here to close the Fox Bush Border now.”

-Too many things, muchas cosas… This is a first aid kit.

-¿Dónde están durmiendo?

-More signs.

-¿Me puede mostrar cómo la usa…?

-Esto es para survey en la noche, infrared. Los hombres malos aquí… muestra la descarga… four hundred thousand volts (cuatrocientos mil volteos).

-¡Lo paraliza! Me oigo decir al tiempo en que vuelve a descargar.

-Will put you to the ground. Oh yeah! (Te tira, oh sí.)

-¿No lo mata?

-No, however, you're going to need a change of clothes (No, pero vas a necesitar un cambio de ropa.)


[Risa socarrona…] You are not looking for any more trouble. When you come through you are going to be looking for a change of clothes. (No vas a dar más problemas. Cuando te recuperas de esta vas a buscar un cambio de ropa.) Perdón pero no sé decir esto en español.

(Infiere, de nuevo, la humillación a su víctima con risas, al tiempo en que apunta la pistola eléctrica hacia el piso y dispara de nuevo, a solicitud del camarógrafo de Univisión.)

Ah, casi dejaba un cabo suelto.

-Señora Ibarra y señora Clamsey, fueron sus maestras de español… “Señora Ibarra llegó el primer día y nos dijo “today is the only day we are going to speak English…” (Hoy es el único día que voy a hablar en Inglés.) “Oh yeah, right”, we thought… (Ya parece, pensamos.) The next day she arrived and said (Al día siguiente llegó y dijo): “Buenos días estudiantes, abran sus libros en la página…” “What she said?” We knew we were in trouble. (¿Qué dijo? Supimos que estábamos en problemas.)


El tren de fondo. La frontera de James Reeves

-¿En donde están sus compañeros…? [Acaba de aparecer el segundo Minute de la tarde.]

-Están distacados en sus puestos de observación. Yo debo dormir ahora para vigilar de noche.

- [A tono de jefe de operaciones…] If you go up the road… Fifty yards… back to the side… follow that for two miles and you run into minute men.

-¿Cuántas personas asistieron a apoyarlos…?

- No tengo información lo siento. El jefe no es aquí. Yo muy poco tiempo aquí.
Yo vivo en ciudad Hemet (De la región de San Jacinto y Ramona). Aquí en la parte que fue a vigilar, en la frontera, es de día, no ví mucho. La gente no pasa de día.

-¿A qué hora piensa regresar?

-It depends on my schedule (depende de mi horario, dice señalando el club de VFW)

-¿Va a reunirse con alguien, aquí?

-Jim Gilchrist y senator Murrow… [casi de inmediato rectifica.] No sé. Estoy llegando. Jim vive en Oceanside.

-¿Estuvo en Arizona? ¿En qué son diferentes Arizona y California?

-No puedo contestar eso en español. [Mi traducción]
Es muy pronto para decir. Este es un punto principal del tráfico de drogas. Esta frontera es más peligrosa que la de Arizona, o al menos eso nos dicen las autoridades. Muchos ilegales pasan por aquí. Un buen porcentaje de ellos son conocidos criminales. No me refiero a que lo sean porque cruzan. Lo son porque ya han sido deportados y vuelven. Son también traficantes de drogas, trafican con humanos, esclavos. Aquí hay muchas historias de coyotes. La gente llega aquí por miedo, tal vez por abuso o subyugación. Pero cuando esto ocurre los coyotes sienten que pueden hacer lo mismo con los recién llegados. Aquí no hay ley que proteja a nadie en estas condiciones. Yo creo firmemente que esto es los Estados Unidos de América y que tenemos una constitución, que tenemos leyes, somos un país de leyes. Las condiciones de la gente que viene aquí y las cosas que pasan por culpa de los coyotes, no por nosotros, no son correctas. Ellos deberían tener total protección de la ley, pero no pueden porque son ilegales, así que las cosas que pasan aquí nunca son reportadas. Sólo Dios sabe lo que ocurre. Yo sé que en Arizona, nosotros vivimos en las montañas, oímos tiros, oímos gritos de mujeres, tenemos evidencia de que hay drogas que pasan por la noche. No somos nosotros. Nosotros sólo observamos. Aún si son muchos, solo podemos observar y reportar a la patrulla fronteriza.

Oímos mucho hablar de racismo. Eso no tiene sentido. En lo que a nosotros respecta, los minute men, si sabemos que alguien es racista se van, así [chasquea sus dedos].


[Decide continuar en español]

-Yo hablo poquito español. Yo vivo en México, Suramérica. Yo comprendo a los hispanos. Yo respecto a los hispanos.

-Who are you with by the way? Yo tengo experiencia con México, con Guatemala, con otro país en Caribe.
Con mexicanos. Para mí es una cultura de gente muy agradable. Porque la cultura de mexicano es muy rica, muy rica cultura es. El sistema de familia, muy rico. Yo respecto mexicano mucho. So, para mí, I feel very bad when people call us racist. (me siento mal cuando la gente nos llama racistas.) Yo entiendo porque they have nothing else to say. Cause many of these people are here illegally. (No tienen nada más que decir y porque muchos de ellos están aquí ilegalmente.)


[Otro señor mayor, de sombrero de paja, reparte botones y copias de un diario que apoya a los minutes…]

-Here is what you tell them when they call you a racist, call em a traitor. (Aquí lo que dices cuando te llaman racista, llámalos traidores.)

-¿Me obsequia un botón?


Okay… toma el botón, pero si me llamas racista te llamo traidora, directamente a la cara. [repasa su línea, pero regresa a mí, con algo de curiosidad.]

-And you are mexicano, right?

-Sí, señor. Y usted, ¿me dice su nombre?

-Ray… Ray Burkhart. I figured you´d be here…


Jim Reeves sigue con su monólogo, elocuente, generoso, le gusta hablar…

-Compartiré esta historia con ustedes. Esto pasó en Arizona, el 4 de julio. Pasaba de los 110 grados. Mucho calor y mucho peligroso.

Estábamos en un punto de observación 35 millas al norte de la frontera, en el desierto, sobre un arroyo. A media noche vimos dos personas que cruzaron, mexicanos. Vinieron a nosotros y levantaron las manos. Nos suplicaron que les diéramos agua. Les dijimos que nosotros no íbamos a arrestarlos. Bajen las manos. Les di agua y hablé con ellos en español, porque hablo más de lo que ustedes me han oído decir aquí. Y ellos me contaron que se les acabó el agua y que habían caminado mucho tiempo. También dijeron que otros amigos de ellos estaban entre los arbustos, tirados, moribundos, sin agua. Entonces les ofrecí que llamaría a la patrulla fronteriza y ellos sólo querían que los recogieran. Eran buenos tipos. Nosotros llamamos a la patrulla y fueron a hablar con ellos. Después nos dijeron que encontraron a sus cuatro compañeros en el desierto. Aparentemente los salvaron. La patrulla fronteriza nos contó que estos señores estaban muy agradecidos. Esta es una buena historia. Esto es lo mejor que me ha pasado desde que estoy en esto. Hemos puesto lo mejor en esto de observar y reportar. Ojalá que atrapemos también a algunos traficantes de drogas.

-¿Cómo se protegen de los peligros?

-Oración. Of course against the drug smugglers. (Claro, esto no sirve con los traficantes de drogas.) Lo siento, no tengo mucho español por esto. Para los drug smugglers y coyotes, they have become dangerous in this area aggressive, to Project ourselves we do carry weapons. (Llevamos armas para protegernos de los traficantes y coyotes que se han vuelto más y más peligrosos y agresivos en esta área.)

-¿Qué tipo de armas?

-[En ingles] Por lo general armas eléctricas. Yo cargo una pistola semi automática de diez milímetros. No la llevo conmigo ahora mismo, pero cuando salgo al campo sí. No las sacamos. Las llevamos por si nos disparan. De hecho esa es la regla, dejar la pistola, salvo cuando tienes permiso de usarla en defensa propia o para salvar la vida de otro. Pero el ilegal promedio (illegal alien es el término que Jim emplea) no lleva pistola, solo quiere llevarse bien con uno. Sólo que nunca se sabe con qué se va a encontrar uno. Y el gobierno nos ha alertado contra amenazas, aunque nosotros estamos acostumbrados a recibirlas. Tenemos los medios para defendernos pero, por la voluntad de Dios, esperamos que eso no ocurra.


La charla se prolonga y hay que seguir hacia la malla… Al despedirse.

-Lo siento no tengo más español

-Está bien su español. ¿Quien fue su maestra o maestro de español?

-En la calle, aprendí. Poquito en México, poquito en Guatemala, trocho mocho.


William Figueroa y los contingentes diversos por una frontera en paz

En el campo opositor hay de todo menos silencio. Ahora se disponen a tener una junta. La chica del micrófono solicita a la prensa que no tome imagen ni audio.

Ellos, en medio de un montón de gente que va y viene, que habla y manotea, resguardada bajo las mantas, organizan a la llamada Coalición… Tienen que pasar lista a las organizaciones presentes. Aquí la confusión radica en el número de asistentes. Son muchos y aseguran que en el curso del mes vendrán más. Muchos batallaron para encontrar el sitio. No es la primera vez que enfrentan a los minute men en California. Muchos estuvieron en Baldwin Park, defendiendo el monumento a la raza y en Home Depot, cuando se formaron grupos de hostigamiento a los trabajadores que ofrecen sus servicios en esa tienda de materiales y artículos de construcción.

Su puesto de defensa civil está rodeado de un cordón de camisetas blancas, el símbolo de la paz. Cuentan con una decena de tiendas. En el puesto de la comida se mueven diligentes varios de ellos. Un muchacho se trajo puesto el pañuelo del mudjadine, seguramente usado en otras protestas. Forman un grupo diverso y colorido.

Ya anuncian juntas semanales en Chicano Park. La afrenta de los minutes trasciende todos los límites aceptables para una comunidad golpeada y segregada ya de por sí. Sobre la marcha van decidiendo estrategias. Durante la semana organizan un contingente de observadores. El primer día se avocan a decir, magnavoz en mano, que los minutes no son bienvenidos en California.

-¿Como se protegen ustedes…? Estas personas están armadas. Dicen que no, pero traen armas eléctricas y otras armas, pistolas, rifles.

-Entendemos que hay un acuerdo con el sheriff que no pueden traer armas aquí. Aquí es terreno federal…

-¿Es lo que marcan las camisetas?

-No esas son nuestras marcas de paz. Anticipamos que traen armas pero no queremos hostigamiento. Nosotros, todas nuestras acciones están dentro de la ley. Nosotros podemos confrontarlos y de alguna manera presionarlos para que se vayan de aquí. Ellos se ponen molestos y eso nos ha servido. El sheriff ya está con ellos pues todo lo que están haciendo es decir cosas que no tienen ninguna base. Pero nosotros no hemos tenido que temer por cuestión de las armas todavía.

-Hay un aviso de que viene el senador Bill Morrow (Distrito 38 que incluye el sur de Orange y el Norte del Condado de San Diego) y el líder James Gilchrist, a animar a los minute men.

-Ellos han llamado una acción para el día septiembre 16. Es una ironía que han decidido actuar ese día. Esperamos que en esos días una gente va a empezar a ver el debate, la cuestión de los inmigrantes y estos cazamigrantes. Nosotros tenemos una voz también y una causa y nuestra causa es justa.

-¿En que es distinto California de Arizona?

-En Arizona han salido con una base más grande y hasta el gobernador Schwartzenegger
los consideró héroes y los invitó a tomar las mismas posiciones aquí en la frontera y llegan, pero nosotros vamos a tomar acción. Esta vez la gente va a saber mucho más del tema. Ya no va a estar indecisa. Este es un tema que les corresponde a todos. Nosotros vimos que después que se pasó la proposición 200 en Arizona que el clima antiinmigrante subió a esos niveles muy peligrosos; que el clima xenofóbico estaba muy bienvenido por ellos, porque supieron que los políticos estaban contra los inmigrantes. Los minute men son esa cara de la acción cívica y muchos de ellos están de acuerdo con los que están aquí que trataron de pasar la proposición 187 y 221 y ellos en California, durante el 187 no esperaban esa respuesta. La reacción de la gente, la raza, se levantó de una manera que…
Las apelaciones en las cortes tuvieron que parar eso. Y nosotros nos dimos cuenta que a la gente sí les importaba subir en contra de eso. Y ahora nosotros nos damos cuenta que aunque pasó en Arizona y mucho de la gente ahí los acepta, aquí sí tenemos la experiencia de luchar contra la 187 y la gente de nuevo se puede levantar a luchar contra los ataques contra los inmigrantes.


De camino a la malla al son de sus tres megáfonos

La malla fronteriza.


-¿Qué pasa ahí…?

-Bueno, pasa que siguen pasando y aquí nosotros queremos decirles lo que pensamos.


Pasa un pick up, blanco, de doble tracción. Al hacerlo casi nos aplana los pies a los que estamos al borde de la brecha por la que circula.

Comienzan a subir los carteles. “Smash the border. Smash the minute man” (aplastar la frontera aplastar a los minute man”; “Los migrantes no son terroristas. Socialist Workers”; “Tienen miedo, jo, jo, jo…”.

El griterío toma forma. Corean en bola no pasarán, no pasarán, no pasarán, no pasarán…

-Fuck you dude! Profiere insultos desde la pick up el conductor que luce sobre el brazo el tatuaje de una serpiente.

-Get out of here, get out of here… Racist, racist, racist…


La sirena del Sheriff se enciende sobre mi oído. Avanza, sobre la muchedumbre, que apenas tiene tiempo de replegarse y darle paso. Mi grabadora guarda el sonido constante de la torreta de emergencia. Dura casi medio minuto, el suficiente para silenciar las consignas y los insultos.

En cuanto la sirena se apaga los gritos vuelven a resurgir.
Racist, go back, racist, racist…

La causa ganada de Katie es causa perdida para los minutes

Katie es una guapa anglosajona de no más de veinticinco años. Su rostro y su determinación la vuelven además muy visible. Me acerco a ella porque tiene uno de tres megáfonos en mano y no ha dejado de gritar varias series de no pasarán, racist, get out of here… animando a los presentes.

-¿Qué hacen cuando los vienen a agredir a su campamento? ¿Qué están dispuestos a hacer para detenerlos? Como ahora, que parecía que se iniciaba un pleito.

-Nosotros no queremos pelear. Solo estamos aquí para hacerles ver que no son bienvenidos. Queremos que sepan que no son bienvenidos en California. Ellos pasaron su proposición 200 que es antiimigrante porque no tuvieron suficiente resistencia y no queremos que esos sentimientos ocurran en California, otra vez. Así que estamos aquí para decirles que no son bienvenidos. Como en Alahambra, donde se fueron a protestar contra los trabajadores de Home Depot. Ahí también los llamamos lo que son, racistas. Lo que dice ahora su líder es que Los Angeles es una causa perdida. Te imaginas, la consideran una causa perdida. Y queremos que hagan lo mismo con San Diego.

-¿Quién los está apoyando?

-Pues creo que son una minoría. Esa es la razón por la que la patrulla los protege. Los protegen de nosotros. O sea que no pueden ir a ningún lado sin protección. Ellos son definitivamente personas cobardes. Necesitan a los policías para moverse de un lado para otro. Además su discurso está lleno de odio y de violencia. Si vas a sus páginas internáuticas son horribles.

-Tu nombre.

- Te diré que soy Katie, pero nada más.